Review

Dawn of the Monsters, el nuevo proyecto de los desarrolladores de 13AM Games y el estudio independiente WayForward, es el más reciente lanzamiento en unirse al resurgimiento del nostálgico género beat ‘em up con gameplay inspirado por clásicos como Final Fight y Streets of Rage pero presentado en un llamativo paquete lleno de monstruos gigantes, robots colosales, super héroes enormes y todo lo que un seguidor de los queridos kaijus puede desear.
Tomando como inspiración un gran número de legendarias franquicias como Godzilla, Gamera, Ultraman, Mazinger Z y series Super Sentai para crear un nuevo y atractivo universo, este título logra mezclar sus influencias en una gran carta de amor a sus fanáticos; colocandolas todas sobre una más que sólida base llena de acción y enfrentamientos de titánicas dimensiones.
El juego combina un buen sistema de combate lleno de combos, movimientos especiales e incluso unos ligeros toques de personalización con todo el carisma y mítica de aquellas criaturas que han encantado a tantas generaciones para que puedas disfrutarlo de inicio a fin tú solo o con un aliado de forma local.
Esta gran entrega da en el clavo en casi todo lo que se propone hacer y estoy seguro que será una delicia tanto para quienes gusten del clásico estilo de combate 2D, como de las legendarias obras de las icónicas bestias de docenas de metros de alto.
En un futuro cercano (más o menos unos 40 años en el futuro) criaturas gigantes aparecen desde las profundidades del planeta. Estas enormes bestias que destruyen todo a su paso reciben el nombre de «Nephilim» por parte de la comunidad científica. Entre este primer grupo invasor, se puede identificar a dos particularmente poderosos: Ganira y Megadon, con formas similares a un gran crustáceo y un fornido dinosaurio, ambos casi invencibles.
Por fortuna, durante una de las muchas investigaciones de los caóticos eventos, un grupo de exploradores descubrió una nueva fuente de energía que provenía de una localidad cercana al Triángulo de las Bermudas. Esta extraña sustancia, bautizada como Seol, era un componente primordial de la estructura física de los Nephilim, y también sería la culpable de mutar al joven científico Eiji Murasame y dotarlo con el poder de convertirse en un super héroe enmascarado de casi 100 metros de altura. La humanidad había ganado a su primer campeón en esta nueva guerra: Aegis Prime.
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Prime fue por largo tiempo el único defensor de la Tierra. Pero gracias a la intervención de una poderosa corporación conocida como Syncor, un nuevo plan dedicado a la batalla dio frutos con la aparición del robot Tempest Galahad, el cuarto en una línea de mechas de la serie ATOM y el primero capaz de derrotar a los Nephilim con sus manos y gran armamento, siempre piloteado por la habilidosa Jamila Senai. Adicionalmente, el misterioso proyecto Raven iniciado por el desaparecido mentor de Eiji, el profesor Maki, logró poner bajo control a Ganira y Megadon para usarlos como armas en contra de su propia especia, para frenar las constantes oleadas que solo se vuelven más fuertes con el tiempo.
Con estos cuatro colosales guerreros de nuestro lado, se formó la organización DAWN, financiada por Syncor y dedicada completamente a combatir la amenaza. Liderados por la capitana Claire Lyonne, el cuarteto vigila las pocas ciudades del mundo desde un satélite espacial, mientras buscan una solución permanente al problema.

Usualmente, las historias de los mejores beat ‘em up de acción suelen ser algo simples, pero con personajes atractivos que logran hacer entretenida cualquier premisa por más básica que sea. Y aunque Dawn of the Monsters pudo seguir la misma estrategia con sus protagonsitas súmamente carismáticos y llenos de guiños y tributos a franquicias favoritas de muchas personas, debo decir que su complejo universo y trama, con una generosa dosis de giros sorpresa, son muy superiores al promedio para este género que suele centrarse solo en gameplay.
Empezando por los mencionados personajes jugables, tenemos en primer lugar a Aegis Prime, quien es claramente una representación del clásico Ultraman. Eiji literalmente se transforma desde su apariencia humana hasta alcanzar el tamaño de un edificio, usando un traje de spandex y un casco futurista, reteniendo su gran habilidad de combate. Éste es sin duda el peleador más ágil del cuarteto y también una buena opción para ir acostumbrándote a la sensación más pesada de los demás. En segundo lugar tienes a Tempest Galahad, un robot con gran parecido al legendario Mazinger Z que en lugar de lanzar sus puños trae consigo un gran cañón láser. Tempest es una opción más avanzada y puede ser un tanto complicada de controlar por su énfasis en disparos de largo alcance.
Junto a estos heróicos elementos, también tienes a Megadon y Ganira, dos nephilim que se han pasado al bando de los seres humanos (gracias al control mental) y representan al icónico Godzilla y a la famosa tortuga Gamera. El primero de ellos es un lagarto grande y pesado, que a pesar de poder lanzar fuego por la boca, prefiere dar fuertes golpes y arrancar las cabezas de sus rivales. La segunda criatura es un gran crustaceo con mejor alcance y ataques un tanto más tácticos y menos violentos.
Esta banda de extraños aliados podrían ser suficiente para sostener una premisa original dentro del popular género kaiju, pero los desarrolladores de 13AM Games no se dan por satisfechos con esto. A través de las misiones, vas descubriendo un complejo universo interconectado donde cada pieza tiene su lugar y afecta a las demás. Es muy entretenido y satisfactorio conocer poco a poco los secretos de la trama y la verdad detrás de varios actores como la compañía Syncor, el proyecto ATOM o los motivos de Megadon y Ganira para volverse aliados.
Tampoco estoy diciendo que sea un argumento complicado, pero Dawn of the Monsters logra crear un entorno llamativo que logra capturar tu interés mucho más allá del simple espectáculo de ver gigantes destruyendo edificios. Eso sí, te recomiendo que si dominas el inglés uses ese idioma para el texto ya que la localización en español cuenta con muchas jergas y frases casuales que, al menos a mí, me sonaron muy extrañas.

Sin embargo, es imposible negar que cuando se trata de kaijus lo que uno suele buscar es acción pura y dura a una escala tan titánica como sus participantes. En ese sentido, Dawn of the Monsters hace un gran trabajo con su elaborado sistema de combate y su correcto balance de velocidad e impacto. Puntos que se traducen en una acertada simulación del exagerado peso y dimensiones de lo que ves en pantalla.
Para empezar, todos los héroes poseen la misma configuración de botones: Un golpe débil pero rápido, un golpe fuerte pero pesado que puede cargarse manteniendo la tecla presionada, un ataque deslizándose o «Dash Attack» y un set de 3 habilidades especiales, a esto se le suma también la capacidad de defenderse o esquivar un impacto con una ágil maniobra evasiva. Y aunque es perfectamente posible encadenar 3 impactos del mismo tipo, el sistema te invita a ser más creativo con una simple regla de «escalamiento» de poder. A pesar de que ningún tutorial te lo dice explícitamente, solo puedes encadenar ataques débiles, seguidos de fuertes y opcionalmente complementar ambos con un Dash Attack. Si intentas iniciar con un embate pesado y seguirlo con uno débil, te tomará demasiado tiempo y fallarás el segundo movimiento. En contraste, la mayoría de enemigos no reaccionará al recibir una ofensiva débil, por lo que si solo dependes de ese botón, es muy probable que seas contra-atacado con muchísima facilidad.
En teoría, esto puede sonar algo limitante, pero en realidad es bastante dinámico y te obliga a estar alternando entre tus distintas opciones de lucha y aprendiendo poco a poco el ritmo del repertorio de cada bestia para descubrir como encajar un movimiento con otro y crear combinaciones más avanzadas como aquellas en las que sacas volando a un nephilim para luego interceptarlo antes de tocar el suelo. Y ya que hablo de ataques aéreos, seguramente has notado la ausencia de una mecánica usualmente obligatoria en los beat ‘em ups: El salto.
Como has de imaginar, una criatura de más de 100 metros de alto no suele andar saltando por todas partes, y los protagonistas de Dawn of the Monsters no son la excepción. Estos guerreros, y sus rivales, son grandes, pesados, generalmente lentos y no saltan. Cada técnica tiene varios frames de animación y, salvo contadas excepciones, no chocarán de forma inmediata con su objetivo. En lugar de ser una molestia, esta sensación de lentitud en realidad refuerza mucho la experiencia de controlar a uno de estos colosos. Aquí es imposible decir que «no viste venir un ataque» pero si descuidas tu propia falta de velocidad es posible que quedes indefenso si te encuentran con la guardia baja. Por otro lado, si llegas a dominar el ritmo de tu monstruo favorito, sabrás cuando usar cada golpe y cuando optar por ir a la defensiva, aprovechando precisos parrys y dodges.

En otras palabras, aquí la correcta sensación de peso y escala es lo que diferencia a la experiencia de muchos otros beat ‘em ups con personajes más ligeros; pero también es lo que logra imprimir el encanto de los kaijus en un género dominado por expertos de artes marciales y duelos callejeros. Sinceramente es algo que puede tomarte un tiempo en acostumbrarte, y estoy seguro que para el segundo nivel ya estarás cómodo en los enormes zapatos de Aegis, Tempest, Megadon o Ganira.
Y por si puñetazos de tamaño familiar no fueran suficiente, también puedes levantar edificios del piso para demolerlos en la cara de tu oponente, blandir postes eléctricos como si fueran nunchucks o incluso levantar tanques de guerra y usar sus cañones como si se trataran de pistolas a la medida. Como ya dije antes, el título quiere que en verdad te sientas como un gigante y lo logra con cada sútil detalle de su jugabilidad a pesar de no poder manipular libremente su cámara debido a su entorno 2D.
Por otro lado tienes las habilidades especiales propias de cada luchador, llamados «Ataques Rabiosos» que complementan su estilo único haciéndolos aun más distintos entre sí. Aegis Prime usa un proyectil venenoso y se desliza ágilmente para golpear por detrás, Tempest Galahad lanza granadas de tiempo y dispara un cañón de energía, Megadon cuenta con su aliento de fuego, un gran golpe de área y un aura flameante, y finalmente Ganira, el más extraño de todos, invoca a un gran cangrejo para luchar a su lado. Estas habilidades se activan consumiendo el medidor de «Rabia» que aumenta con cada impacto conectado. Además cada combatiente posee un «Ataque Cataclísmico» que cubre gran parte de la pantalla y lucen aun más la personalidad de cada uno. Por ejemplo: Megadon genera una columna volcánica, mientras que Tempest Galahad usa el equivalente al Proton Cannon de Iron Man en Marvel vs Capcom. Para activar estas super técnicas debes llenar una barra más, alimentada por defecto con cada uso de un Ataque Rabioso, creando de esta forma un ciclo que te hace más poderoso al usar técnicas cada vez más fuertes en orden creciente.
Finalmente, si las cosas se ponen complicadas y pierdes algo de salud, es posible recuperarla usando una «Ejecución» que solo puedes activar sobre un oponente con pocos puntos de vida eliminándolo de una forma salvaje. Mi favorito aquí es el movimiento de Megadon, que perfora al contrincante con su puño o les arranca la cabeza para luego usarla como arma. Como ves, el juego no solo se trata de hacerte sentir como un coloso, sino que también te da un buen número de opciones de lucha para mantenerte muy entretenido y evitar la monotonía usual de los beat ‘em ups ¿Mencioné que hay un botón para hacer que tu personaje ruja? Pues es muy divertido usarlo para celebrar la destrucción de tus rivales.

Aunque las mencionadas habilidades son las únicas con las que cuentas de principio a fin por un aproximado de 8 horas de duración, Dawn of the Monsters igual tiene formas de recompensar tus esfuerzos en la forma de «Mejoras Equipables» para cada uno de tus 4 héroes, así como nuevos skins de colores y upgrades a tus atributos. La calidad de cada premio que recibas dependerá de dos factores: El nivel en el que te encuentres, ya que los enemigos se hacen más fuertes conforme progresas, y el puntaje que obtengas al terminar cada misión.
La campaña, el único modo disponible aparte de un pequeño entrenamiento libre, cuenta con 5 ciudades a defender de los Nephilim, cada una con 4 u 8 misiones disponibles. En la primera localidad obtendrás mejoras de niveles bajos, pero en la última puedes recibir Mejoras de nivel 9, 10 u 11, siendo este último el mejor. No será fácil obtener esos premios, ya que tienes que jugar con toda tu habilidad pues al final de cada batalla serás calificado según la longitud de tus combos y que tan rápido logras despachar a todos los enemigos de cada ola, recibiendo una nota que va de F a S. Al finalizar una misión, todas tus notas serán promediadas y recibes una calificación final. Si todas tus peleas reciben una «S» conseguirás la codiciada «S+».
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Mientras más puntos consigas, las Mejoras equipables presentadas serán de mayor nivel, aunque siempre se te ofrecen 4 para que elijas dos de ellas o las vendas para así recibir dinero. Estas Mejoras pueden ser colocadas en tres slots distintos y no solo aumentan (o disminuyen) atributos como fuerza, defensa y velocidad, sino que también crean propiedades especiales como «Recuperar vida destruyendo edificios» o «Aturdir enemigos con un parry preciso», es incluso posible colocar Mejoras distintas a cada protagonista dándole más variedad a cada uno. Aunque exageraría al decir que estas habilidades pasivas pueden definir tu forma de pelear, debo decir que son muy atractivas y en verdad me impulsaban a querer sacar buenas notas para así llevar al máximo mi poder.
Finalmente, el dinero que consigues al vender Mejoras no deseadas lo puedes usar para comprar aumentos a tu barra de vida, rabia o cataclismo, «rerollear» las bonificaciones de alguna Mejora que ya poseas o conseguir algún skin cosmético. Cabe mencionar que desbloqueas una nueva paleta de color cada vez que alcanzas la nota «S+» y algunos de ellos están inspirados en grandes franquicias de la cultura popular que van desde comics de Marvel hasta animes como Evangelion. Ver a Tempest Galahad luciendo los colores clásicos de Mazinger Z o el EVA01 es un fanservice bastante curioso, pero de muy buen gusto.

Como ves, a pesar de no contar con un árbol de habilidades propiamente dicho (y creo que sí me hubiera gustado que hubiera uno) Dawn of the Monsters cuenta con varias recompensas para no solo atraparte con su historia, sino también con pequeños premios que, aunque no cambian drásticamente tu forma de jugar, son más que bienvenidos.
¿Pero de que serviría tantos ataques, habilidades y recompensas si los oponentes no están a la altura? Pues afortunadamente aquí tienes una buena cantidad de rivales con muchas ganas de hacerte pedazos. Desde los contrincantes más simples como los nephilim regulares que parecen una versión débil de Megadon y graciosos monstruos con largos cuernos que corren de un lado a otro, hasta enormes criaturas acorazadas de 4 brazos y entidades que parecen estatuas mágicas que han cobrado vida, estos seres pueden tomar muchas formas.
Los distintoa enemigos te obligan a variar tus técnicas constántemente pues algunos atacan de cerca, mientras que otros se alejan para poder lanzarte proyectiles y algunos más complejos son incluso capaces de usar poderes especiales como ataques de área, aumentar la fuerza de sus compañeros o invocar refuerzos. Por si esto fuera poco, cada cierto tiempo harás frente a pequeños «mini-jefes» que hasta tienen una breve presentación y que luego se convierten en enemigos regulares aumentando el reto mucho más.
Por último, no podían faltar los poderosos jefes de cada ciudad o «Monarcas». Si bien debo admitir que no son particularmente difíciles de vencer, con la excepción de cierto monstruo de fuego, todos ellos cuentan con patrones interesantes que tienes que aprender a esquivar si no quieres que te hagan trizas con sus poderes elementales. Y aunque a nivel de gameplay son un buen reto, algunos de ellos también lo son a nivel visual al rendir tributo a leyendas como King Ghidorah y otros villanos icónicos.
En general, la variedad de enemigos está a la orden del día en Dawn of the Monsters y estoy seguro que, a pesar de que los más básicos se repetirán hasta el final, nunca te faltará algo nuevo que golpear, evitando así caer en la monotonía de algunos brawlers.

Antes de cerrar esta review es importante hablar de algunos aspectos más técnicos como el diseño de nivel, el arte y el sonido. En primer lugar, a pesar de que todos los escenarios tienen un acabado y paleta de colores distinto según la ciudad que estés visitando, a nivel de arquitectura son demasiado similares. No esperes pelear montando vehículos, dentro de un avión o en el típico ascensor tan clásico en la mayoría de beat ‘em ups. Ya que tomas el rol de una criatura de enormes proporciones, siempre andarás pisoteando alguna ciudad llena de pequeñas casas, medianos edificios y autopistas destruibles, o alguna zona totalmente natural casi sin obstáculos como un gran río, la falda de un volcán o el fondo del mar. Esto significa que los escenarios son prácticamente siempre planos y diseñados solo para pelear sin mayores cambios en tu perpetuo movimiento de izquierda a derecha.
Además. la estructura de cada ciudad es bastante predecible con 4 de ellas (de un total de 5) incluyendo 6 misiones regulares y una de «Destruir un nido de Nephilim» antes de su jefe final. Esto no sería nada malo, sino fuera porque cada nido es idéntico, casi inerte y solo se dedica a invocar oleadas de los nuevos rivales que conociste recientemente. Aunque la historia logra integrar la existencia de estos nidos de una manera bastante lógica y entiendo que los brawlers suelen incluir los conocidos «Gauntlets» con muchísimos enemigos en un solo cuarto, creo que 4 de ellos es un poco exagerado.
Con todo esto dicho, también debo destacar lo bien que se ven ciudades como Nueva Toronto, Iguazú y Tokyo a gran escala. Todos los locales tienen acabados distintos y una gran cantidad de edificios y carreteras listas para ser pisoteadas o usadas como armas. Claro está, eso no significa que son del todo iguales pues locales como Iguazú cuenta con ríos que pueden arrollarte, mientras que Tokyo luce los imponentes Megaliths, edificios indestructibles de miles de pisos de alto donde la población se refugia de los nephilim. Aunque a nivel jugable son todos casi iguales (zonas planas llenas con algunos obstáculos destruibles y armas que recoger) debo decir que visualmente son lo suficientemente distintos.

La belleza visual también se extiende a los personajes. Tanto héroes como enemigos están armados por sprites 2D usando animación por huesos, pero a pesar de ello logran mostrar animaciones fluidas y con suficientes frames para comunicar el peso y la potencia de cada colosal ataque. A su vez, el arte cuenta con un acabado de gruesos bordes negros y vivos colores que lo hace ver como un cómic muy estilizado.
Por el lado del audio tenemos melodías que aunque no son muy memorables que digamos logran emular muy bien el mismo estilo de las bandas sonoras de las películas de kaiju con tonadas llenas de fuertes bajos y tono ligeramente marcial. Los efectos de sonido por su parte son pesados y con bastante eco, emulando los potentes ruidos que uno escucharía al ver luchar a monstruos de docenas de metros de alto. Aparte también hay que destacar el buen trabajo de los actores de voz encargados del cast dentro del satélite de DAWN. Cada uno cuenta con diferente acento y nacionalidad dándoles más personalidad y encanto.
Finalmente, como mencioné muy al inicio de este análisis, la campaña es el único modo principal que existe, por lo que si esperas opciones especiales como un «Boss Rush» no las verás aquí. Con lo que sí cuentas, es con un pequeño nivel extra a manera de «Entrenamiento» donde puedes probar tus mejores combos en un entorno vacío. Además, aunque puedes jugar todo el tiempo con un amigo al lado de forma cooperativa, esto solo es posible de manera local sin ninguna facilidad Online; así que si deseas compartir esta aventura con alguien más, tendrás que invitarlo a tu sala.

En conclusión, Dawn of the Monsters es un tremendo ejemplar que continua el exitoso resurgimiento del género beat ‘em up y se suma a la compañía de otros grandes como Streets of Rage 4, River City Girls y Young Souls por ese lado. Además, es también una experiencia bastante única gracias a su fuerte énfasis en hacer que realmente te sientas como una criatura de épicas dimensiones luchando contra otras igualmente grandes mientras una ciudad yace a tus pies.
En ambos aspectos, este título es mucho más que competente. Su sistema de batalla puede no ser el más complejo o profundo, pero provee una gran lista de golpes para que cada uno de los 4 personajes principales sean muy divertidos de controlar. Si bien sus niveles pueden ser muy similares entre uno y otro, sirviendo más que nada como grandes y planas arenas de combate, y su dificultad puede ser algo baja para jugadores más veteranos; el gran repertorio de enemigos, recompensas y habilidades es más que suficiente para que las constantes peleas nunca se sientan monótonas y puedas divertirte ya sea tu solo o con un amigo al lado por las 8 o más horas que te dura la campaña.
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En segundo lugar, está aquello que realmente hace especial a esta entrega: El mencionado énfasis en transmitir la experiencia kaiju en todo momento. Gracias a los edificios que pisoteas o usas como arma, así como los lentos, aunque precisos y pesados impactos de cada ataque dado y recibido, en verdad logras sentirte como un guerrero enorme en batallas tan titánicas que harían temblar a la Tierra con cada paso que das. En realidad es bastante sorprendente, y satisfactorio, como cada pieza de arte, sonido y gameplay colaboran para formar esa gran sensación que es también lo más destacable, y admirable, de la obra.
Si eres un fanático de los monstruos gigantes, en cualquiera de sus múltiples apariciones en series, películas y otras adaptaciones a través de los años, o de los brawlers centrados en agresivo combate y llenos de acción, o si por casualidad eres fan de ambas cosas, entonces no puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de este colosal éxito de WayForward y 13AM Games.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Dawn of the Monsters para PlayStation 4 y PlayStation 5 brindada por WayForward. También está disponible en Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, PC y Apple Arcade.
