En el último año, la inteligencia artificial (IA) ha transformado la ciberseguridad, beneficiando tanto a los defensores como a los atacantes. Mientras que la IA ayuda a mejorar la seguridad, los ciberdelincuentes están utilizando herramientas potenciadas por IA, lo que podría generar un aumento en fraudes, estafas, ingeniería social y desinformación. ESET advierte sobre estos riesgos y destaca la necesidad de mantenerse alerta ante las nuevas amenazas.
A principios de 2024, el Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido (NCSC) advirtió que la IA ya está siendo empleada por actores maliciosos para incrementar el volumen y el impacto de los ciberataques. Un área crítica es la ingeniería social, donde la IA generativa (GenAI) permite a los atacantes crear campañas convincentes en múltiples idiomas y automatizar la identificación de activos vulnerables, lo que puede resultar en amenazas mucho más sofisticadas.
En 2025, se espera que la IA se utilice en técnicas como Deepfakes para eludir la autenticación y en ataques de compromiso de correo electrónico comercial (BEC), engañando a empleados para transferir fondos a cuentas fraudulentas. Además, la IA facilitará las estafas de suplantación de identidad y permitirá a los atacantes crear cuentas falsas de celebridades en redes sociales para robar información personal o dinero de seguidores.
Otra amenaza significativa es el uso de la IA para descifrar contraseñas masivamente, lo que podría permitir el acceso a redes y datos sensibles. En el ámbito de la privacidad, la IA requiere grandes cantidades de datos para entrenarse, lo que puede incluir información sensible, y en algunos casos, estos datos podrían ser compartidos sin el consentimiento adecuado de los usuarios, lo que aumenta los riesgos de filtraciones de datos.
A pesar de los riesgos, la IA también promete ser una herramienta clave para los equipos de ciberseguridad en 2025. Su integración en productos y servicios ayudará a generar datos sintéticos para la formación, facilitará la toma de decisiones rápidas en incidentes y mejorará la productividad al automatizar tareas y priorizar alertas. Sin embargo, es necesario gestionar los peligros de la IA para aprovechar sus beneficios de manera efectiva. Según Camilo Gutiérrez Amaya de ESET, es crucial que gobiernos, empresas y usuarios trabajen juntos para mitigar estos riesgos.





