En los últimos años, la inteligencia artificial se ha ido infiltrando cada vez más en la industria del videojuego, generando una fuerte polémica entre jugadores y desarrolladores. Estudios como Larian Studios fueron criticados por mencionar su uso en la saga Divinity, mientras que Clair Obscur: Expedition 33 perdió un premio tras revelarse que empleó IA en etapas tempranas de su desarrollo.
La comunidad ha mostrado una resistencia notable, dejando claro que la mayoría de jugadores no quiere IA en áreas sensibles como el arte, la narrativa o la actuación. El temor principal es que esta tecnología sustituya el trabajo creativo humano o reduzca la calidad artística de los proyectos.
El último título en verse envuelto en esta controversia es Arknights: Endfield, después de que jugadores detectaran ilustraciones promocionales con errores anatómicos evidentes. En concreto, algunos personajes aparecían con un número incorrecto de dedos, un fallo comúnmente asociado al arte generado por IA.
Uno de los casos más comentados fue el de un personaje con un dedo extra en la mano derecha, descubierto inicialmente por usuarios en Reddit. Aunque algunos defendieron al estudio Gryphline alegando que podía tratarse de un simple error humano, pronto apareció otra imagen con un dedo faltante, y más tarde un tercer personaje con solo cuatro dedos, lo que intensificó las sospechas.
Aunque una de las imágenes fue corregida posteriormente, parte de la comunidad calificó la situación como “una enorme señal de alerta”, señalando que estos errores podrían haberse solucionado rápidamente con una simple revisión manual. El incidente vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de IA en el desarrollo artístico de videojuegos y la creciente desconfianza de los jugadores hacia esta práctica.





