Han pasado varios días desde que PlayStation anunció que dejará de producir juegos físicos a partir de 2028, una decisión que provocó una fuerte reacción negativa entre la comunidad. Sin embargo, pese a las críticas y campañas de protesta, Sony no ha dado señales de que vaya a revertir sus planes, manteniéndose en silencio frente a la controversia.
De acuerdo con el analista Dr. Serkan Toto, de Kantan Games, la compañía ya anticipaba la reacción del público antes de hacer el anuncio. Según explicó, Sony sabía que habría rechazo, pero su estrategia sería simplemente esperar a que la polémica disminuya con el paso del tiempo, ya que considera que el cambio forma parte de su visión a largo plazo.
Muchos jugadores han comenzado a cancelar sus suscripciones a PlayStation Plus como forma de protesta, recordando que Sony ya dio marcha atrás en el pasado cuando intentó cerrar las tiendas digitales de PS3 y PS Vita. Sin embargo, Toto considera que esta vez la situación es muy distinta y que la presión de los usuarios difícilmente cambiará la decisión de la compañía.
El analista sostiene que, incluso si 500.000 usuarios cancelaran PlayStation Plus, esa cifra representaría apenas el 1 % de los cerca de 50 millones de suscriptores del servicio, mientras que PlayStation cuenta con más de 120 millones de usuarios activos. En otras palabras, el impacto económico de las protestas sería insuficiente para obligar a Sony a reconsiderar su estrategia.

La razón principal sería el enorme beneficio económico que representa el mercado digital. Sony obtiene aproximadamente el doble de ingresos por cada juego vendido en formato digital en comparación con uno físico, además de que ya habría comenzado a reconvertir una de sus fábricas de discos para otros usos. Para Toto, todo apunta a que la transición hacia un ecosistema completamente digital ya es prácticamente irreversible, independientemente del rechazo de una parte de la comunidad.





