Epic Games aclaró que las recientes declaraciones de su CEO, Tim Sweeney, no pretendían señalar que la crisis de componentes sea el mayor problema de la industria del videojuego, sino que respondían específicamente a una pregunta sobre ese tema. La precisión llegó después de que sus comentarios fueran interpretados como una valoración general del estado del sector.
Durante la entrevista, Sweeney explicó que el auge de la inteligencia artificial está provocando una fuerte competencia por componentes esenciales como la memoria RAM y el almacenamiento. Según el directivo, las empresas que desarrollan sistemas de IA y centros de datos cuentan con presupuestos tan elevados que pueden pagar mucho más por estos componentes, dejando a la industria del videojuego en desventaja.
Como consecuencia, los precios de la RAM y el almacenamiento se han cuadruplicado, una situación que, de acuerdo con Sweeney, podría prolongarse durante al menos tres años. Esto afectaría tanto a los jugadores de PC, que tendrán más dificultades para actualizar sus equipos, como a los usuarios de consolas, cuyos precios podrían seguir aumentando.

El ejecutivo considera que la demanda impulsada por la IA seguirá generando una crisis de suministro mientras la producción no logre satisfacer las necesidades de todos los sectores. Sin embargo, el artículo también señala la contradicción de que muchas compañías de videojuegos, incluida Epic Games, continúan apostando por la IA generativa como una herramienta clave para el desarrollo de sus proyectos.
De hecho, Epic ha estado envuelta recientemente en varias polémicas relacionadas con esta tecnología, entre ellas el uso de arte generado por IA en Fortnite y las críticas de Sweeney hacia Steam por exigir que los juegos informen cuando utilizan IA generativa durante su desarrollo. Estas controversias se han producido además en un contexto de despidos dentro de la propia compañía, lo que ha intensificado el debate sobre el papel de la inteligencia artificial en la industria.





