La mayor planta de producción de discos de PlayStation ya comenzó a prepararse para el futuro digital de la marca. Ubicada en Thalgau, Austria, esta instalación fabrica actualmente alrededor de 600.000 discos al día, pero su actividad cambiará drásticamente tras la decisión de Sony de poner fin a los lanzamientos físicos de juegos de PlayStation a partir de enero de 2028.
Un reportaje del medio austríaco ORF.at visitó la planta para conocer cómo afectará esta transición a sus operaciones y a sus trabajadores. La principal preocupación era determinar si el abandono de los discos físicos supondría despidos masivos para los empleados dedicados a la fabricación de medios ópticos.
Según Dietmar Tanzer, director ejecutivo de Sony DADC, la producción relacionada con PlayStation representa actualmente cerca del 50% del volumen total de la planta, aunque solo un 20% corresponde a nuevos pedidos. De cara a 2028, la compañía estima que ese volumen caerá hasta aproximadamente un 10%, reflejando el fuerte impacto que tendrá el cambio hacia el formato digital.
Como consecuencia de esta decisión, los 300 trabajadores de la planta fueron informados de que la instalación iniciará un proceso de reestructuración. Sin embargo, Tanzer aseguró que no existen planes de realizar despidos, ya que la empresa lleva tiempo preparándose para esta transformación.
De hecho, Sony ya había anticipado este escenario y ha invertido alrededor de 30 millones de euros en nueva maquinaria destinada a fabricar microlentes ópticas, un negocio completamente distinto al de la producción de discos y que será el nuevo eje de la planta.

El responsable de la división Micro Optics, Markus Streibl, explicó que esta tecnología consiste en la miniaturización de sistemas ópticos para dirigir y enfocar la luz en espacios muy reducidos. Entre sus posibles aplicaciones se encuentran soluciones para la industria automotriz, como intermitentes capaces de proyectar señales luminosas sobre el asfalto, además de otros desarrollos tecnológicos.
Como parte de esta transición, los empleados ya comenzaron a ser reasignados desde las líneas de producción de discos hacia la nueva división de Micro Optics, donde actualmente están probando la maquinaria instalada. Sony tiene previsto ofrecerles un amplio programa de capacitación antes de iniciar la producción masiva de microlentes durante el próximo año.
Este movimiento también supone un duro golpe para quienes esperan que Sony revierta su decisión sobre los juegos físicos. Iniciativas como Don’t Kill the Disc, que ya supera las 30.000 firmas, buscan presionar a la compañía para mantener el formato físico. Sin embargo, la inversión multimillonaria y la reconversión de la mayor planta de discos de PlayStation dejan entrever que un cambio de rumbo resulta cada vez más improbable.





