Cuando Super Mario Bros. Wonder llegó en 2023, quedó claro que Nintendo finalmente le dio un aire fresco a la fórmula clásica de Mario en 2D. Después del desgaste que muchos jugadores sentían con la saga New Super Mario Bros., Wonder se sintió como una verdadera reinvención de la franquicia. Y considerando el enorme éxito que tuvo entre la crítica y el público, era cuestión de tiempo para que recibiera una edición mejorada para Nintendo Switch 2. Sin embargo, las primeras “Switch 2 Edition” de Nintendo han dejado opiniones bastante divididas. Algunas incluyen paquetes de mejora de 20 dólares además del elevado precio base de 60 dólares, así que es normal acercarse con cierta desconfianza a cada nuevo relanzamiento, especialmente para quienes tienen una colección digital. Por eso, tocará regresar al Reino Flor para comprobar si Bellabel Park realmente justifica esta nueva versión o si sigue siendo mejor quedarse con la edición original.

La aventura principal de Super Mario Bros. Wonder nos lleva al inédito Reino Flor. Todo comienza cuando el príncipe Florian recibe a Mario y sus amigos, pero la tranquilidad dura muy poco: Bowser intenta robar la poderosa Flor Maravilla y termina fusionándose con el castillo del reino. Como consecuencia, las casas de los habitantes se transforman en prisiones, dejando atrapados a todos sus residentes. Y claro, ahí aparece Mario, quien maneja este tipo de desastres como parte de su rutina diaria.

Para detener a Bowser, Mario y compañía deben recorrer el reino reuniendo las Semillas Reales dispersas por distintas regiones. El objetivo es revertir la transformación de Bowser, rescatar a los habitantes y evitar que obtenga todavía más poder. Como suele pasar en los juegos 2D de Mario, la historia no busca ser especialmente compleja, y aquí eso tampoco cambia demasiado. Aun así, esta entrega tiene bastante más diálogo de lo habitual, algo que no necesariamente juega en contra. Eso sí, en ocasiones el príncipe Florian resulta un poco despistado, con comentarios que hacen cuestionar cuánto conoce realmente de su propio reino. Por suerte, la presentación general está muy bien trabajada y muchas escenas logran transmitir todo lo necesario sin depender de grandes cantidades de texto.

Al comenzar la partida, el juego permite elegir entre varios personajes clásicos: Mario, Luigi, Peach, Daisy, Toad azul, Toad amarillo y Toadette. También regresan las opciones pensadas para jugadores principiantes, como Yoshi en sus distintas variantes de color y Nabbit. Estos personajes no reciben daño, y en el caso de Yoshi, además puede usar su característico salto flotante y tragarse enemigos para convertirlos en huevos. Como balance, los potenciadores no afectan a estos personajes. La edición para Nintendo Switch 2 añade además a Rosalina y Luma como novedades jugables. Rosalina funciona igual que el resto del elenco principal y puede utilizar potenciadores, mientras que Luma actúa como un personaje de apoyo controlado por un segundo jugador, ya sea con el mouse de los Joy-Con 2 o con el stick tradicional, ayudando a atacar enemigos y activar bloques durante la aventura.

Algo bastante curioso es que, desde la pantalla principal, el juego te permite iniciar directamente la versión de Nintendo Switch original de Super Mario Bros. Wonder. Al hacerlo, todo el contenido exclusivo de la edición para Switch 2 queda desactivado automáticamente. Por lo que pude comprobar, esto existe principalmente para mantener la compatibilidad en el multijugador, ya que los jugadores de la Switch 2 Edition no pueden unirse ni acceder a salas creadas desde la versión de Switch 1. Y considerando que eliminar o desinstalar un paquete de mejora no es precisamente un proceso intuitivo, se agradece que Nintendo haya simplificado todo con apenas un botón en el menú principal.

Hablando ya de los niveles de Super Mario Bros. Wonder, la estructura es bastante sencilla: avanzar hasta la meta para rescatar al Poplin atrapado al final del nivel y conseguir una Semilla Maravilla. El juego cuenta con siete mundos principales, además de una zona central que conecta todas las regiones. Para seguir avanzando en la aventura, es necesario reunir suficientes Semillas para desbloquear caminos bloqueados por enormes plantas piraña. Cada mundo tiene una identidad visual muy marcada y una enorme variedad de situaciones, pero lo que realmente diferencia a Wonder del resto de juegos 2D de Mario son los famosos efectos Wonder. En cada nivel hay una Flor Maravilla escondida y, al tocarla, el escenario entero se transforma por completo en una especie de desafío caótico y creativo. Superarlo te recompensa con una Semilla Maravilla adicional.

Y lo mejor de todo es que nunca sabes qué ocurrirá al activar una de estas flores. De repente, las tuberías pueden empezar a moverse como orugas, los enemigos crecer hasta tamaños absurdos mientras cantan, o incluso Mario y sus amigos pueden transformarse en objetos completamente ridículos. Ese nivel de locura y creatividad es justamente lo que hace tan especial a Wonder. Se nota muchísimo que los diseñadores se divirtieron experimentando con cada idea, y además lograron un equilibrio muy sólido entre niveles accesibles y desafíos más exigentes, pero siempre entretenidos de superar.

Otro sistema interesante es el de las insignias o Badges. Estas se compran con las monedas flor moradas o se obtienen al completar ciertos niveles. Cada insignia añade habilidades o ventajas especiales, como comenzar automáticamente con un Champiñón o generar plataformas extra para evitar caídas. Aunque solo puedes equipar una a la vez, cambiarlas es rápido y cómodo. De hecho, el juego incluso abre automáticamente el menú de insignias cuando pierdes una vida, facilitando probar nuevas combinaciones. Además, algunos coleccionables parecen diseñados específicamente para obligarte a regresar con cierta insignia equipada, algo que termina incentivando bastante la exploración y la rejugabilidad.

Por primera vez en la saga, Super Mario Bros. Wonder elimina por completo el límite de tiempo. Ahora puedes recorrer cada nivel a tu propio ritmo, explorando cada rincón sin la presión constante del cronómetro. El sistema de puntuación tradicional también desapareció, aunque todavía puedes conseguir vidas extra encadenando derrotas consecutivas de enemigos.

En líneas generales, me parecen algunos de los niveles más ingeniosos que ha tenido un Mario 2D hasta ahora. Cada escenario introduce mecánicas nuevas o ideas inesperadas que mantienen la aventura fresca prácticamente todo el tiempo. Donde sí siento que el juego flojea un poco es en los jefes de los palacios. En lugar de ofrecer enemigos únicos para cada zona, terminas enfrentándote repetidamente a Bowser Jr. para conseguir las Semillas Reales. Es cierto que cada combate incorpora algún efecto Wonder distinto para darle variedad, pero al final sigue siendo el mismo personaje una y otra vez. Por suerte, la edición de Switch 2 intenta corregir parcialmente ese problema.

Cuando empecé una partida nueva en Super Mario Bros. Wonder, el juego prácticamente me empujó desde el inicio a probar el modo online, aunque sinceramente no terminó de convencerme del todo. Al entrar a un nivel, el sistema te conecta automáticamente con otros jugadores que están recorriendo esa misma fase en tiempo real, y durante la partida pueden dejar figuras llamadas standees, que funcionan como puntos de apoyo o “checkpoints” improvisados para ayudar a otros usuarios.

La idea está bastante bien pensada, sobre todo en los niveles más difíciles, pero también tiene un problema importante: algunos jugadores colocan sus standees en zonas secretas, lo que termina arruinando un poco la sensación de descubrimiento. Parte de la gracia de un Mario está en encontrar esos secretos por cuenta propia, y aquí muchas veces acabas topándote con pistas de manera involuntaria. Entiendo la intención de ayudar a quienes buscan completar el juego al 100%, pero personalmente recomiendo jugar primero toda la aventura en solitario. Quizá los standees funcionan mejor como último recurso cuando realmente te quedas atascado, porque fuera de eso, el sistema termina siendo más molesto de lo que debería.

Ahora bien, la gran pregunta es: ¿qué añade realmente la Nintendo Switch 2 Edition? Pues apenas completas los tres primeros niveles del Mundo 1, aparece un Poplin perteneciente a la brigada del Capitán Toad. Tras rescatarlo, el juego desbloquea inmediatamente Bellabel Park, la principal expansión de esta nueva edición. Esta introducción también presenta rápidamente a los antagonistas del parque: los Koopalings. Aunque inicialmente logras detenerlos, terminan escapando con los tesoros del parque, las llamadas Flores Bellabel. A raíz de eso, el Capitán Toad y los Poplin emprenden una nueva aventura para recuperar todo lo robado.Bellabel Park funciona básicamente como un área extra dividida en dos grandes zonas: Attraction Central y Camp Central. La primera está completamente enfocada en el multijugador. Aquí puedes participar en distintas atracciones mediante juego local, online e incluso usando GameShare para jugar con personas que no tienen una copia del juego. Las actividades se dividen entre modos cooperativos y competitivos, aunque sus objetivos suelen ser bastante simples: recoger la mayor cantidad posible de monedas, ayudar a otro jugador a llegar a la meta y cosas similares. Eso sí, ninguna de estas atracciones puede jugarse en solitario, así que dependes completamente de jugar con amigos o conectarte online.

De las dos grandes novedades de la Switch 2 Edition, la que más esperaba personalmente era Camp Central. Aquí puedes visitar el campamento de la brigada Toad, que incluye varias actividades adicionales. Por ejemplo, el Toad azul ofrece desafíos de entrenamiento bastante variados. Algunos te obligan a usar una insignia específica, otros te piden completar niveles en el menor tiempo posible e incluso existen retos donde debes evitar recoger monedas. Completar estas pruebas te recompensa con Agua Bellabel, una moneda especial que luego puedes usar en la fuente del parque para desbloquear distintos objetos.

Entre las recompensas más interesantes aparecen las nuevas Dual Badges o insignias dobles. Estas combinan dos efectos distintos en una sola habilidad, permitiendo personalizar todavía más la experiencia. Por ejemplo, puedes equipar una insignia que te haga empezar automáticamente con un Súper Champiñón y al mismo tiempo aumentar la cantidad de monedas obtenidas durante el nivel. Puede parecer un detalle pequeño, pero estas nuevas insignias realmente añaden más posibilidades al sistema de personalización y hacen que experimentar con distintas combinaciones resulte bastante entretenido.

Por último, están los Koopalings que mencioné anteriormente. En cada mundo encontrarás una tienda perteneciente a la brigada Toad y, al interactuar con ella, Plucky —el ave compañera del grupo— te avisará que uno de los Koopalings fue visto en algún nivel de esa región junto a una Flor Bellabel robada. A partir de ahí, tu objetivo será localizarlo y recuperar la flor que se llevó. Al entrar en esos niveles, los Koopalings utilizan el poder Wonder para transformar completamente el escenario a su antojo, alterando la dinámica de cada enfrentamiento. Igual que ocurre con las Semillas Reales de la campaña principal, existen siete Flores Bellabel repartidas en total, una por cada batalla importante. Y sinceramente, estos combates son exactamente el tipo de jefes que sentía que le faltaban a Super Mario Bros. Wonder desde el principio. Cada pelea tiene ideas únicas, mecánicas creativas y un uso mucho más interesante de los efectos Wonder, haciendo que cada Koopaling se sienta realmente distinto.

Además, se nota muchísimo el cuidado que tuvo el equipo de desarrollo al adaptar las formas Wonder de cada personaje. Las transformaciones reflejan perfectamente la personalidad clásica de cada Koopaling, algo que ayuda a que brillen muchísimo más que en otros juegos recientes de Mario. Honestamente, terminé disfrutando bastante todos estos enfrentamientos y ojalá Nintendo vuelva a darles protagonismo en futuras entregas, porque siguen siendo villanos clásicos que nunca han alcanzado el mismo nivel de popularidad que Bowser Jr.

Después de completar todo el contenido de Super Mario Bros. Wonder – Nintendo Switch 2 Edition + Meetup in Bellabel Park, mi primera impresión fue pensar que ocurriría lo mismo que con otras actualizaciones para Switch 2: una mejora con poco contenido realmente justificable por el precio. Pero tras jugarlo a fondo, terminé cambiando bastante de opinión. La expansión Bellabel Park logra diferenciarse muchísimo más de lo esperado, no solo por la cantidad de contenido adicional, sino también porque aporta ideas nuevas que complementan muy bien la aventura principal. De hecho, entre todas las Switch 2 Edition que Nintendo ha lanzado hasta ahora, me atrevería a decir que esta es probablemente la mejor que han hecho hasta el momento. Eso sí, sigue siendo una pena que parte del contenido de Bellabel Park dependa tanto del multijugador para aprovecharse al máximo. Aun así, Nintendo hizo un buen trabajo intentando que todas estas funciones fueran accesibles, y además las mejoras de calidad de vida junto con las nuevas incorporaciones realmente se sienten útiles. Al final, tanto quienes jueguen Super Mario Bros. Wonder por primera vez como quienes regresen después de haberlo completado en Switch original, van a encontrarse con una experiencia tremendamente divertida y mucho más completa de lo que parecía en un inicio.

gamecored score 9.5

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Super Mario Bros Wonder Nintendo Switch 2 Edition + Meetup in Bellabel Park brindada por Nintendo Games para Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

Los efectos Wonder siguen siendo el mayor acierto del juego, aportando niveles impredecibles, creativos y llenos de personalidad. Bellabel Park añade contenido realmente valioso, especialmente gracias a sus nuevos desafíos, actividades y enfrentamientos contra los Koopalings. Las batallas contra los Koopalings son mucho más variadas y memorables que los jefes de la campaña original. Las nuevas funciones de calidad de vida y las Dual Badges amplían las posibilidades de personalización y rejugabilidad.

PUNTOS MALOS

Gran parte del contenido de Bellabel Park depende demasiado del multijugador, limitando la experiencia para quienes juegan solos. El modo online y el sistema de standees pueden arruinar la exploración y generar más molestias que ayuda.

CONCLUSIÓN

Super Mario Bros. Wonder en Switch 2 logra convertir una base ya excelente en una experiencia todavía más completa, creativa y divertida gracias a Bellabel Park y sus nuevos desafíos.