Nintendo confirmó el miércoles que, en adelante, las copias físicas de sus juegos de primera línea costarán más que sus equivalentes digitales. Esto generó un debate en línea sobre si se trata de un aumento silencioso de los precios físicos o un descuento en las versiones digitales. La compañía aclaró que definitivamente no se trata de un aumento físico, sino de un ajuste que beneficia a las versiones digitales.
En su declaración a IGN, Nintendo aseguró de manera categórica: “El costo de los juegos físicos no está subiendo”. La compañía explicó que, a partir de ahora, los juegos digitales exclusivos de Switch 2 tendrán un MSRP más bajo que sus versiones físicas, mientras que los minoristas de terceros aún podrán fijar precios distintos.
El primer título afectado será Yoshi and the Mysterious Book, con una diferencia de $10 entre la versión física y digital. Aunque la decisión ha sido controvertida, muchos jugadores, incluso aquellos que prefieren las copias físicas, consideran lógico que los precios digitales sean más bajos, dado que la producción de juegos físicos implica mayores costos.

Nintendo enfatiza que la decisión refleja el mayor costo de producir copias físicas. Mientras que algunos podrían ver esta medida como impopular, la compañía sostiene que tiene más sentido que las versiones digitales sean más caras, algo que ocurre con frecuencia en otras plataformas. Esta política también marca el fin de la era en la que los juegos de primera línea costaban $59.99 de manera uniforme, al menos para quienes busquen copias físicas.
Desde el punto de vista de Nintendo, este nuevo sistema representa un descuento para los juegos digitales, no un aumento físico. Por ejemplo, títulos como Pokemon Pokopia y Donkey Kong Bananza cuestan $69.99 tanto en físico como digital. Bajo la nueva política, si se lanzaran después de mayo, sus versiones digitales habrían costado $59.99, manteniendo la versión física al mismo precio y ofreciendo más opciones a los jugadores.





