La saga Metroid Prime siempre ha tenido dificultades en Japón, en gran parte porque fue diseñada para atraer al público occidental amante de los shooters en primera persona. Este cambio de enfoque la alejó de sus raíces más populares en el mercado japonés, lo que se refleja en sus bajas cifras de ventas históricas en el país.
Los números respaldan esta tendencia: entregas anteriores como Metroid Prime, Prime 2 y Prime 3 registraron ventas modestas, mientras que Metroid Prime Remastered apenas logró despegar. Esto confirma que la subserie nunca ha logrado consolidarse en Japón, incluso con relanzamientos recientes.
El caso de Metroid Prime 4: Beyond no es diferente. Tras un desarrollo problemático y prolongado, el juego debutó con resultados discretos y ventas muy por debajo de lo esperado, incluyendo apenas unas 3,000 unidades físicas en su segunda semana en Japón.
Como consecuencia, el título ha sufrido una caída de precio notable. A solo cuatro meses de su lanzamiento, ya se ha visto por alrededor de 30 dólares en tiendas japonesas, lo que representa casi un 50% de descuento respecto a su precio original, algo extremadamente raro en juegos de Nintendo.
Este escenario refleja el poco interés del público japonés por la saga y abre interrogantes sobre su futuro. En contraste, Metroid Dread fue un éxito rotundo, lo que sugiere que Nintendo podría inclinarse nuevamente por experiencias en 2D, donde la franquicia ha demostrado mayor aceptación y éxito comercial.





