La presentación de DLSS 5 por parte de Nvidia continúa generando polémica, y ahora se suma la voz del animador veterano Mike York, quien ha trabajado en títulos como God of War Ragnarök y Death Stranding 2: On the Beach. En un análisis reciente, York reaccionó al contenido mostrado durante la demostración de esta tecnología, cuestionando fuertemente sus implicaciones.
Durante su revisión, York se centró en uno de los ejemplos presentados: el personaje Grace Ashcroft de Resident Evil Requiem. Al observar los cambios, expresó sorpresa inmediata y destacó que las modificaciones no parecen simples mejoras visuales, sino transformaciones mucho más profundas.
El animador aseguró que DLSS 5 no se limita a mejorar la iluminación o el rendimiento, sino que actúa como “un re-renderizado completo mediante inteligencia artificial”, alterando significativamente la apariencia original de los personajes. Según él, los cambios incluyen detalles nuevos que no estaban presentes en el material base.
York también señaló inconsistencias preocupantes, como errores en la dirección de la mirada o la adición de detalles faciales inexistentes, lo que, a su juicio, implica que la tecnología está reinterpretando el contenido en lugar de representarlo fielmente. Incluso llegó a afirmar que esto podría hacer que “ya no estés viendo realmente el juego”.
Por su parte, Nvidia defendió su tecnología asegurando que los desarrolladores mantienen control total sobre los resultados visuales, incluyendo parámetros como intensidad, color y áreas donde aplicar los efectos. La compañía insiste en que DLSS 5 no es un simple filtro, sino una herramienta que utiliza datos del propio juego para generar cada fotograma.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, también respondió a las críticas, afirmando que los detractores están equivocados y que DLSS 5 combina control artístico con inteligencia artificial generativa. Sin embargo, reportes indican que algunos desarrolladores de estudios como Ubisoft y Capcom no estaban al tanto de los detalles de la presentación, lo que ha añadido aún más controversia al debate.





