Han pasado casi cuatro meses desde que Xbox y ASUS lanzaron la costosa ROG Xbox Ally X, y aunque el ruido mediático inicial fue alto, recientemente surgieron señales preocupantes sobre el dispositivo de 1.000 dólares. Los reportes apuntan a fallas prematuras que estarían afectando a varios usuarios.
La periodista Jennifer Young, de Windows Central, contó que su consola, con apenas cuatro meses de uso, se apagó y no volvió a encender, ni siquiera cargaba. Tras intentar solucionar el problema por su cuenta, acudió directamente al soporte de ASUS en busca de una respuesta.
Allí recibió una noticia inquietante: la compañía aseguró que enfrenta “un alto volumen de reparaciones”, y que por ello el equipo podría necesitar ser enviado al extranjero para arreglarse. Aunque ASUS no culpa abiertamente al modelo, la naturaleza de los casos ha levantado sospechas.
Las reacciones de otros usuarios no tardaron en aparecer. Varios afirmaron haber sufrido el mismo fallo crítico, mientras que otros mencionaron problemas adicionales que, sin inutilizar el aparato, resultan inaceptables para un producto tan caro. Entre las quejas más repetidas están ruidos o chirridos en botones y gatillos tras pocos meses de uso.
Pese al elevado precio y la polémica previa sobre su costo, la Xbox Ally X se agotó rápidamente en preventa. Sin embargo, la posibilidad de que un número significativo de unidades requiera reparación en tan poco tiempo no es una señal alentadora para el futuro del dispositivo.





