Dragon Quest es una de las sagas de videojuegos más antiguas que todavía sobreviven hoy en día y, entre remakes y demás, logra mantenerse actual en el 2026. Lo interesante es que, ante su inminente cumpleaños número 40 en solo unos meses, nos ha obsequiado uno de los títulos más hermosos de su repertorio, aunque con varios aspectos que todavía no terminan de cuajar, pero entre sumas y restas un Dragon Quest hecho y derecho que tiene todo el pedigrí del nombre que lleva. Por suerte he tenido la oportunidad de jugar de forma anticipada el nuevo título de la franquicia, así que vamos a ver qué tiene por ofrecernos Dragon Quest VII Reimagined.
Dragon Quest VII nos narra la historia de un pequeño héroe y su grupo de amigos quienes, empujados por su sed de aventuras y curiosidad, buscan descubrir algo en las afueras de Estarda, la isla donde viven, pues es de conocimiento general de todos los habitantes, y te lo van a repetir muchas veces, que el mundo no alberga nada más que este pedazo de tierra.
Es así como tú, el hijo de un popular pescador de la comunidad, acompañado por tu mejor amigo, el hijo del rey de Estarda, luego de andar merodeando por la isla y juntar algunas piezas, descubren unas ruinas que tienen muchos secretos por revelar. En este momento se une a tu grupo la hija del alcalde, y juntos son transportados a otra isla, con otros habitantes, de una manera extraña.

En esta nueva isla ayudarás a sus pobladores, y personajes que irás conociendo, a resolver una plaga de monstruos que asolan la zona. No te voy a revelar más datos para que puedas disfrutar la historia por ti mismo, pero si te comentará que una vez que cumplas con la misión principal de la isla retornarás a Estarda, donde te encontrarás que, para sorpresa de todos, una nueva isla ha aparecido en el mapa. Lo que te deslumbrará más aún es que, cuando viajes a ella, te darás cuenta de que es la misma isla que visitaste a través de las ruinas, solo que muchos años después de cuando ayudaste a sus pobladores, ya que cuando vuelvas a ella te hablarán de los sucesos que viviste minutos antes.
Es en ese momento que te das cuenta de que las piezas que armaste en las ruinas te llevaron a través de un viaje en el tiempo para ayudar a los pobladores de otra localidad, con el desenlace curioso de que al salir airoso en tu misión, la isla apareció en el tiempo presente.
Esta historia no es novedosa para los viejos conocidos de la saga, vamos, Dragon Quest VII es un juego con casi 25 años de vida contando desde que salió por allá en el 2000, sin embargo, es necesario mencionarla, pues es la introducción del hilo conductor que llevará la campaña de inicio a fin.
Y es que Dragon Quest VII tiene la particularidad de que su historia, en lugar de ser una gran narrativa lineal, es contada a través de varias pequeñas historias con sus propios personajes, particularidades y desenlaces, que poco a poco van a entrecruzarse para dar forma a la historia principal. Es así como tendremos varios relatos, algunos más interesantes que otros, con matices distintos, que a pesar de su presentación tierna, tratan temas, en ocasiones oscuros, con un encanto particular.

Ahora, la premisa de la historia es la misma, en líneas generales, no voy a adentrarme mucho más en ella para que puedas disfrutarla por tu cuenta, pero si es importante saber que Dragon Quest VII Reimagined no lleva la última palabra de su nombre solo por casualidad, pues ha integrado varios cambios en el juego con el objetivo de poder hacerlo más llevadero para nuevas generaciones, y porque no, para los viejos fanáticos de la saga también.
Para empezar, el cambio que salta a la vista es el de la presentación. En esta ocasión Dragon Quest cambia el estilo que estuvimos viendo en sus remakes HD-2D con las versiones de los juegos de la trilogía original, y lo lleva un poco más allá, a un mundo completamente en 3D, pero con elementos similares a lo que venimos conociendo desde el lanzamiento de Octopath Traveler.
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Es así como esa perspectiva de cámara superior en tercera persona, viendo todo como un diorama hecho a mano, se mantiene completamente. Solo que ahora podemos girar la cámara a nuestro antojo en varios lugares, aunque no en todos.
De igual manera, los diseños de Akira Toriyama continúan, solo que ahora tienen un estilo que los hace parecer pequeños juguetes dentro de una caja. Esta es una decisión arriesgada en el diseño, pues incluso los personajes han sido modelados a mano en muñecos reales los cuales luego fueron escaneados para tener su forma final en el título; y si jugaste la versión de Dragon Quest VII en 3DS, te darás cuenta que esta nueva entrega toma mucho de los cambios que se hicieron en esa ocasión.

Personalmente, considero que esta presentación visual le funciona muy bien al juego y me ha encantado completamente pues, aunque el estilo HD-2D es uno de mis favoritos, este es un nuevo aire de frescura que construye sobre lo previo, proponiéndonos algo nuevo y evitando saturarnos con versiones que empezaron a parecerse unas a otras. De hecho, espero, y me encantaría poder ver nuevas entregas utilizando el mismo apartado visual.
En cuanto al apartado sonoro, el juego conserva las clásicas melodías, las cuales son todas magistrales piezas instrumentales, con muchos efectos sonoros clásicos de la saga, así que te vas a sentir familiarizado con ello. Un punto interesante es la incorporación de voces para varios de los personajes principales, y algunos secundarios importantes en algunas misiones lo cual le suma a la inmersión y gana puntos adicionales para esta versión. Aunque las voces solo vienen en inglés y japones, el juego, menús y textos tienen más idiomas de donde elegir.
Aquí viene uno de mis primeros puntos en contra, y es que lamentablemente la versión en español latinoamericano es insoportable y rompe con lo que sucede en pantalla. Siendo esta una aventura medieval de fantasía, con varios elementos clásicos de un rpg japones, ver que uno de los personajes cambia de llamarse Pike por Huachinango, o que los personajes se tratan de ‘huercos’ o ‘huercas’, fue suficiente para cambiar a textos en inglés, pues de la otra manera sentía que rompía la inmersión, y que era un vocabulario que no cuadraba en absoluto con el hermoso mundo que veía en pantalla.

Otro elemento importante que ha sido actualizado para bien es el sistema de menús, que ahora hace todo más fácil, con accesos intuitivos, un inventario compartido para todos los personajes, y formas de equiparlos identificando rápidamente que les funciona a unos o a otros de la mejor manera.
En cuanto a la jugabilidad, esta se divide en dos aspectos principales. El combate y la exploración. En cuanto a la exploración el juego ha recibido algunas novedades que ya vimos en las versiones HD-2D, como por ejemplo el viaje rápido, que está casi desbloqueado desde el inicio, haciendo que moverte a través del mundo sea mucho más fácil y rápido, evitando los tiempos muertos de tener que desplazarte a lo largo de todo el mapa.
Eso es bueno porque hay muchas ocasiones en las que tendremos que hacer backtracking, ya que varias de las islas las visitaremos cuando menos 2 veces. Una vez durante los eventos iniciales, y en una segunda ocasión para ver en qué estado se encuentra una vez cumplamos la misión principal y aparezca en el mapa en el tiempo presente, lo cual es bastante satisfactorio, pues podremos ver como ha cambiado a lo largo de los años, así como identificar algunas cosas del pasado en el que intervenimos.
En la exploración es importante otro aspecto del nuevo diseño visual, y es que en muchas ocasiones girar la cámara en este precioso diorama es clave, ya que nos revelará algunos objetos o cosas que a simple vista no podríamos encontrar. Las medallas regrensa, aunque ahora con una forma más estructurada y mejora para poder ubicarlas.

Finalmente, en cuanto a la exploración, también se ha agregado los puntos de interés, que básicamente identifican la siguiente zona a la que debes moverte. Esto ya lo vimos anteriormente en las otras versiones actualizadas, pero me sigue dejando el sin sabor de que te lo ponen demasiado fácil. Entiendo que los desarrolladores no quieren que busques por todo el mundo para identificar el siguiente lugar por donde debes ir, pero parte del encanto de un juego es descubrir el acertijo que encierran. Una alternativa podría haber sido delimitar la zona en la que está tu siguiente paso, pero no poner un ícono de manera explícita incluso al personaje siguiente con quien debes conversar.
El combate es probablemente el apartado más importante del juego, pues es donde más tiempo vamos a pasar y donde tendremos que poner todas nuestras neuronas en funcionamiento para lograr salir victoriosos, aunque en este caso no del todo.
Los enfrentamientos nuevamente mantienen el diseño de las últimas versiones. Con un menú muy similar, aunque para Dragon Quest VII se ha mejorado bastante la manera en como están organizadas algunas habilidades, haciendo todo más simple de ubicar, algo que ayuda mucho a la calidad de vida del usuario.

En cuanto entres a pelear notarás que tienes una sección previa donde podrás configurar la manera en que tus personajes se comportan. Puedes ir desde un seteo todo manual, a hacerlos muy agresivos, combatir de manera inteligente, no usar magia, etc. Lo bueno es que puedes hacer esto para cada uno de los integrantes de tu equipo. También podrás configurar la velocidad de los combates e incluso hay un botón directo para automatizarlo completamente y ver solamente el enfrentamiento como un espectador más, y aunque parece una opción interesante, luego te darás cuenta de qué problema está tratando de solucionar, y es que aquí vienen los que considero los principales inconvenientes del juego, es fácil y te obliga a combatir mucho.
Ambos aspectos negativos vienen amarrados y disminuyen la experiencia. Sucede que los combates suelen ser fáciles en líneas generales, incluso con las modificaciones a la dificultad que puedes hacerle. Sí hay monstruos que realmente te van a hacer doler la cabeza, pero son pocos y contados, sin embargo, el grueso de los enemigos es fácil de superar, y eso sin tener en cuenta que constantemente encontrarás un lugar donde grabar y regenerar vida y magia por completo, lo que sumado a que los enemigos aparecen en grandes cantidades y reiterativamente en un calabozo, hace que la experiencia se sienta tediosa.
Aquí te das cuenta de que el botón de combate automático cumple una función importante, pues no tendrás que soplarte tomar las mismas decisiones por décima vez contra el mismo enemigo, lo malo es que te termina convirtiendo en un mero espectador. Como anécdota puedo contar que antes de darme cuenta de la función de combate automático, llegué al punto en que aplastaba el mismo botón e ignoraba por completo las diferentes habilidades de mis personajes para que solo golpeen con el arma y acabar lo más rápido posible con el enfrentamiento.

No tengo nada en contra de grindear, siempre y cuando las peleas te obliguen a razonar, pensar, utilizar y probar varias de las habilidades que usarás para poder salir victorioso en cada combate, con una sensación final de satisfacción luego de haber superado el reto. Lamentablemente, este no es el caso del grindeo en Dragon Quest VII Reimagined, pues cuando llegas a ese momento del dungeon te manda a enfrentamientos repetitivos y aburridos los cuales puedes superar con los ojos cerrados aplastando un solo botón.
De igual forma, es loable que los desarrolladores nos den alternativas para paliar esto. Ahora los combates no se activan de manera automática mientras caminas por el mapa, sino que veremos a cada enemigo en una versión miniatura en pantalla y podremos optar por esquivarlo, e incluso asestar un golpe antes de que se despliegue la interfaz de combate. Si superas en nivel a ese enemigo obtendrás un instakill, y aunque serás recompensado con menos XP y dinero, el ahorro de tiempo en lugar de entrar a un combate a todo dar, es una buena recompensa.
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Otros puntos destacables son el manejo de oficios o vocaciones, que en realidad son las clases de cada unidad. Como es de esperar, cada vocación tiene habilidades únicas, pero lo bueno del juego es que avanzado en el juego podrás modificarlas e incluso contar con dos funcionando en paralelo gracias a la mecánica moonlighting. Esto hará que sea divertido probar diferentes combinaciones para ver como resultado final una tremenda golpiza a los enemigos. Asimismo, cada personaje tiene una habilidad única que se va cargando a medida recibas y generes daño, lo cual añade una capa más de variedad al combate.

Finalmente, otro de los aspectos críticos de esta reimaginación del juego es en la dimensión de este. Dragon Quest VII es conocido como un título extenso. Por ejemplo, en su versión original, tenías que pasar varias horas antes de llegar al primer combate, algo que ha cambiado en esta ocasión, siendo todo más rápido en líneas generales. Es por eso que además cuentas con las mecánicas que te mencioné como los íconos indicadores de objetivos, viaje rápido e incluso la automatización del combate.
Este aspecto puede ser divisivo, pues si llegas a esta versión sin haber jugado Dragon Quest VII, evidentemente vas a disfrutar la aventura sin sentir que nada falta, y aun así probablemente te va a tomar más de 50 horas llegar a los créditos finales y el contenido posterior; sin embargo, si eres fanático del juego original verás que se han hecho varios recortes de contenido, e incluso parte de él ahora es opcional, lo que puede generar una sensación agridulce si querías una experiencia más similar a las primera versiones.
En resumen, Dragon Quest VII Reimagined, es un buen juego. Ha tomado la decisión arriesgada de optar por un estilo visual, que al final funciona de mil maravillas, mejor aún si lo juegas en Nintendo Switch 2 como lo hice yo, pues tendrás un diorama que parece una caja de juguetes en tus manos, con unos fluidos 60fps en la nueva consola de Nintendo. Además, los recortes e inclusiones hacen al título más llevadero para evitar un desgaste en horas de juego para el usuario, aunque a pesar de ello sigue sintiéndose que por partes es tedioso por lo repetitivo y fácil que puede ser. Aun así, es un título recomendable si lo tuyo son los rpgs de fantasía, o si tienes curiosidad de adentrarte en el universo de Dragon Quest.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Dragon Quest VII Reimagined brindada por Square Enix para Nintendo Switch 2. El juego está disponible en Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.
PUNTOS BUENOS
La narrativa seccionada en varias historias. El sistema moonlight que te permite tener dos clases funcionando a la vez. La presentación visual. Mejoras en la calidad de vida del usuario. Contenido más acotado en comparación al juego original. Música emblemática de la saga.PUNTOS MALOS
Se vuelve tedioso por lo fácil y repetitivo de los combates en algunas zonas. La traducción al español latinoamericano. No es muy retador en general.CONCLUSIÓN
Si te gustan los rpgs, Dragon Quest VII Reimagined es una gran opción para mantenerte entretenido unas semanas. Con su magnifica presentación visual, sus historias, y lo divertido de usar más de una clase en simultáneo, es una recomendación fácil. Solo no esperes un título muy retador, y si amabas el juego original, quizá no te convenza del todo los recortes hechos en esta edición.