2025 ha sido un año peculiar para los videojuegos, marcado por fuertes contrastes entre la crisis de la industria y la calidad de los lanzamientos. Gran parte de la conversación giró en torno a Clair Obscur: Expedition 33, que arrasó en The Game Awards, pero no fue el único título destacado en un calendario sorprendentemente sólido.
Más allá de Clair Obscur, el año estuvo repleto de lanzamientos aclamados como Hades 2, Blue Prince y el esperado Hollow Knight: Silksong. De hecho, según los promedios de puntuaciones de Metacritic, 2025 se posiciona como el tercer mejor año para los videojuegos desde 2011, algo que muchos jugadores no percibieron en su momento.
Este logro contrasta con un panorama industrial muy duro: despidos masivos, prácticas corporativas cuestionables y la creciente polémica por la IA generativa. Sin embargo, si se analiza exclusivamente la calidad de los juegos publicados, 2025 brilló con fuerza, logrando un promedio de 91.9 en el top 10 anual de Metacritic.
En el ranking histórico, 2023 ocupa el primer lugar con un promedio de 92.6, impulsado por pesos pesados como Baldur’s Gate 3 y The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom. 2018 se queda con el segundo puesto gracias a títulos como Red Dead Redemption 2 y God of War, alcanzando un promedio de 92.1.

Eso sí, el tercer puesto de 2025 viene con dos grandes asteriscos: los juegos mejor valorados del año fueron las versiones para “Switch 2” de Breath of the Wild y Tears of the Kingdom. Aunque son títulos legendarios, su revaluación genera debate, ya que Tears of the Kingdom ya había contribuido al excelente promedio de 2023. Si sus notas se ajustaran a cifras más conservadoras, 2025 caería hasta el séptimo lugar.
Aun con estas salvedades, los datos reflejan que 2025 fue un gran año para jugar, especialmente si se compara con otros más flojos como 2019, considerado el peor de los últimos 13 años. Con todo, y pese a sus matices, 2025 destaca como uno de los años más sólidos para los videojuegos en más de una década, y quizá lo mejor sea simplemente disfrutarlo.





