Hace más de 32 años, Jensen Huang, Chris Malachowsky y Curtis Priem fundaron una nueva compañía, que eventualmente se llamaría Nvidia, un pequeño e independiente “underdog” que hoy vale $5 billones. Recientemente, Huang reflexionó sobre los comienzos de la empresa durante una entrevista de casi dos horas en el Joe Rogan Experience, donde hablaron sobre IA, GPU, CUDA y computación acelerada.
Huang recordó que, en 1993, Nvidia comenzó como un pequeño grupo de ingenieros con la meta de crear una arquitectura de computación capaz de resolver problemas que las computadoras normales no podían. Sin embargo, en ese momento, las aplicaciones existentes eran todas resolubles por computadoras normales, lo que hizo que la misión de la compañía fuera prácticamente imposible de alcanzar, aunque para ellos sonaba como una buena idea.
El primer gran enfoque de Nvidia fue la renderización 3D, inspirada en los videojuegos de Sega, como Virtua Fighter. Huang y su equipo lograron establecer un vínculo con Sega tras demostrar el NV1, el primer procesador de aceleración 3D de Nvidia. La inversión de $5 millones de Sega fue crítica para la supervivencia de la compañía, y según Huang, la decisión del CEO de Sega se basó simplemente en que “Jensen era un joven que le caía bien”.
El NV1 casi quedó como el único procesador diseñado por Nvidia, ya que sus primeras elecciones tecnológicas resultaron incorrectas: mapeo de texturas hacia adelante, superficies curvas y ausencia de Z-buffers. Esto hizo que Sega rechazara usar NV2 en su próxima consola, lo que puso a Nvidia en una situación crítica.
La solución llegó mediante un contrato inteligente con Sega que aseguraba $1 millón si Nvidia desarrollaba un prototipo funcional, conocido como NV2, lo que proporcionó fondos clave para sobrevivir. Con esos recursos, Nvidia desarrolló el NV3 o Riva 128, un chip rápido y competente que aseguró la continuidad de la empresa y cimentó su futuro en el mercado de videojuegos y GPUs.
Huang concluye que Nvidia “apostó todo a los videojuegos”, enfocándose en resolver un problema específico para gamers, lo que finalmente les permitió dominar el 92% del mercado de GPU discretas. Hoy, Nvidia se centra principalmente en inteligencia artificial, pero sus primeros años y la lección de perseverancia siguen siendo fundamentales para entender su éxito y legado tecnológico.





