Actualmente tengo 41 años y nunca en mi vida he jugado un MOBA, a pesar que conozco de qué trata y el concepto, solo que nunca me atrajo la idea de unirme a ese concurrido género. Simplemente nunca ha sido el tipo de juego para mí, y siempre me ha parecido demasiado complicado comenzar ahora, sobre todo por el lore extenso que muchos juegos de este género manejan. No obstante, después de darle una pequeña probada a Spellcasters Chronicles, me quedé sorprendentemente interesado, ya que esta primera aproximación resultó bastante positiva y diferente a lo que esperaba.
Spellcasters Chronicles, desarrollado por Quantic Dream, se aleja de lo que el estudio había hecho anteriormente con juegos narrativos como Detroit: Become Human. Este título es un juego de acción-estrategia competitivo 3 contra 3 que promete integrar un elemento de historia en curso. El juego sigue la estructura típica de un MOBA, con tres carriles, personajes controlados por los jugadores que ayudan a oleadas de minions controlados por IA y objetivos importantes llamados «lifestones». Cada personaje tiene clases y habilidades únicas, con fortalezas y debilidades definidas.
En las dos partidas de prueba que jugué, noté que el juego favorece mucho la estrategia en equipo sobre la habilidad individual en el combate. Ya que, considerando que no tengo experiencia en el género, era evidente que lanzarme solo por el mapa, castear mis minions y tratar de eliminar la mayor cantidad de enemigos que se me cruzaran, no fue la mejor estrategia. Como dije al principio, el éxito depende más de la planificación y la cooperación que del desempeño en tiempo real, lo que refuerza la dimensión estratégica del juego.



Sin embargo, algunos elementos de acción aún necesitan ajustes. Por ejemplo, algo que llamó mi atención fue el control manual de los minions, que difiere de los MOBA tradicionales donde las oleadas aparecen automáticamente. Poder decidir dónde y cuándo convocarlos da un grado de estrategia adicional, pero que también siento que ralentiza un poco la partida, sobre todo si tu mazo está muy centrado en minions. Esto hace que la toma de decisiones en tiempo real sea más pesada, aunque con otros builds más centrados en hechizos o efectos especiales podría sentirse más dinámico. Eso sí, Volar por el mapa con habilidades de dash y lanzar hechizos sobre los minions enemigos fue algo realmente divertido.
Visualmente, Spellcasters Chronicles es muy atractivo y colorido, con efectos de partículas que hacen que los hechizos y escenarios resalten. No obstante, durante combates con múltiples hechiceros y titanes, los efectos pueden ser confusos, y a veces es difícil seguir la acción. Las habilidades definitivas y los titanes, que son enormes, logran transmitir la sensación de poder, pero cuando todo ocurre a la vez, puede resultar un poco sobreestimulado visualmente.
Las partidas de aproximadamente 25 minutos evitan que se sientan demasiado largas o frustrantes, un problema clásico de los MOBA. La sensación de que una decisión estratégica puede cambiar el rumbo de la partida en los últimos segundos mantiene la adrenalina alta durante todo el juego.


Otro punto que me parece prometedor es la selección de mazos y habilidades. Aunque en esta versión de prueba estaba limitada, permite que cada jugador ajuste su estrategia antes de entrar en combate. Esto fomenta una profundidad táctica que recompensa la planificación y el trabajo en equipo por encima de la pura habilidad individual. Si Quantic Dream logra equilibrar esto con mecánicas de acción más fluidas, el juego podría atraer tanto a jugadores de estrategia como a los que buscan combates más dinámicos.
Por último, la historia integrada en el juego, aunque no era el foco en esta primera experiencia, promete añadir una capa narrativa interesante. La idea de que tus partidas formen parte de un mundo en evolución, donde decisiones y resultados se acumulan, podría darle un sello distintivo frente a otros MOBA. Esto, junto con su estilo artístico y la emoción de los titanes y hechizos, convierte a Spellcasters Chronicles en un título que definitivamente vale la pena seguir de cerca mientras se acerca su beta cerrada del 4 al 7 de diciembre.






