Metal Gear Solid Delta: Snake Eater ha demostrado ser un remake extremadamente fiel al clásico de PS2, manteniendo incluso los métodos más inusuales de derrotar a su icónico jefe final. La decisión de conservar estas mecánicas refuerza la intención de los desarrolladores de respetar la obra original en todos sus detalles.
El jefe en cuestión es The End, un veterano francotirador creado por Hideo Kojima, que en el juego original ya podía ser derrotado de formas poco convencionales. En este remake, la pelea sigue siendo difícil, especialmente si el jugador olvida recoger el rifle francotirador, aunque existen alternativas únicas para superarlo.
Una de estas opciones es esperar a que The End, que tiene 100 años durante el combate, muera de viejo. Para ello, los jugadores deben guardar la partida y regresar dos semanas después para encontrarlo ya muerto, permitiendo así avanzar en la historia sin enfrentarse directamente al combate.
Para quienes no quieran esperar tanto, aún se puede manipular el reloj interno del sistema y simular que pasaron dos semanas, lo que acelera el proceso y elimina la necesidad de esperar en tiempo real. Además, se mantiene la opción de acabar con The End antes de que inicie la batalla, disparándole desde la distancia.

Los desarrolladores han señalado que este nivel de detalle busca hacer del remake una experiencia respetuosa y fiel al legado de Kojima. Aunque el creador aseguró que nunca lo jugará, Konami confirmó que, si Delta: Snake Eater tiene éxito, planea rehacer más de sus clásicos. La recepción inicial ha sido positiva, alcanzando un 87 en OpenCritic, pese a algunos problemas técnicos ligados al Unreal Engine 5.





