Xbox atraviesa una etapa complicada tras varias semanas marcadas por despidos, cierres de estudios y cancelación de juegos. A esto se suma el cierre definitivo de sus tiendas digitales de películas y series, lo que impide a los usuarios comprar nuevo contenido audiovisual. Aunque el material previamente adquirido sigue siendo accesible, este solo podrá reproducirse a través de la aplicación oficial, sin opción de exportarlo a otras plataformas.
El servicio, lanzado originalmente en 2006 y renombrado como “Películas y TV” en 2015, ha sido finalmente descontinuado, acorde a The Verge. Microsoft ha optado por retirarse de este segmento ante la fuerte competencia de plataformas como Netflix, Disney+ y Amazon Prime, que hoy dominan el mercado del entretenimiento digital en Xbox y Windows.
Este movimiento no resulta del todo inesperado. En sus inicios, Xbox se concibió como un centro de entretenimiento para el hogar, pero el auge de los televisores inteligentes ha reducido significativamente la necesidad de contar con funciones multimedia no relacionadas con videojuegos dentro de la consola.
La eliminación de esta función se enmarca en una estrategia más amplia de Microsoft para reducir lo que considera elementos innecesarios, pese a haber registrado ganancias millonarias. La cancelación de proyectos como Everwild, Perfect Dark y el MMO de ZeniMax ha causado inquietud en la industria y ha alimentado especulaciones sobre un posible cambio de rumbo, en el que Xbox podría dejar atrás el negocio de las consolas y enfocarse exclusivamente en la publicación de videojuegos.





