The Elder Scrolls 4: Oblivion Remastered se perfila como uno de las grandes sorpresas del año. El estudio Virtuos logró revitalizar el clásico de Bethesda manteniendo su esencia y añadiendo mejoras técnicas modernas. La calidad del trabajo ha sido tan destacada que incluso muchos fanáticos de Skyrim han comenzado a considerar a Oblivion como la mejor entrega de la saga.
A pesar de este éxito comercial y crítico, Virtuos enfrenta una difícil situación interna. Según reportes del medio francés Origami y PC Gamer, el estudio planea despedir a unos 300 empleados, lo que representa el 7 % de su plantilla global. Los despidos comenzarían en China y también afectarían a los estudios franceses, responsables del exitoso Oblivion Remastered. La empresa justificó la medida bajo el argumento de “competitividad”.
Internamente, las condiciones laborales tampoco han sido favorables. Aunque se invirtieron recursos importantes en el desarrollo del juego, los contratos de los empleados no incluían regalías ni bonificaciones ligadas al rendimiento. Esto generó presión entre los desarrolladores, quienes trabajaron en un título “de escaparate” sin incentivos económicos reales. Tras el lanzamiento, se congelaron aumentos salariales y se recortaron bonificaciones, lo que desencadenó una huelga en la sede de Virtuos Lyon.
Otro aspecto preocupante es la creciente implementación de inteligencia artificial generativa en el estudio. Los empleados han sido sometidos a entrenamientos obligatorios sobre esta tecnología, lo que ha generado inquietud sobre el futuro de sus roles. Según fuentes internas, esta iniciativa pasó de simples presentaciones a ser un requisito corporativo, aumentando la desconfianza hacia la dirección.
En resumen, el éxito de Oblivion Remastered ha contrastado fuertemente con la realidad laboral dentro de Virtuos. Mientras el juego triunfa en ventas y crítica, el estudio enfrenta despidos masivos, conflictos laborales y un giro corporativo hacia la automatización. Todo esto pone en evidencia una vez más las tensiones existentes en la industria del videojuego entre el éxito comercial y el trato al talento humano.





