Dying Light: The Beast retomará el estilo de mundo abierto característico de la franquicia, permitiendo a los jugadores explorar con libertad. En una entrevista con GamesRadar, el director de la saga, Tymon Smektala, destacó que lo más importante no es la escala del mapa, sino lo divertido que resulte descubrirlo y recorrerlo.
Smektala explicó que muchos mundos abiertos presentan zonas con actividades específicas, pero entre ellas hay poca interacción. Por eso, en esta nueva entrega, Techland ha buscado crear una experiencia continua, donde el jugador se mantenga constantemente activo y comprometido con el entorno.
El director aseguró que Dying Light se destaca por ser uno de los títulos de mundo abierto más densos del mercado. La idea, según él, es construir un mundo que mantenga al jugador en estado de alerta, atento a todo lo que lo rodea y completamente sumergido en la ambientación.
También recordó que, tras Dying Light 2 Stay Human, el estudio reflexionó sobre algunos errores cometidos al alejarse de los elementos esenciales de la serie. Aunque fue un éxito en ventas, Smektala admitió que perdieron parte de su identidad original. El nuevo enfoque busca recuperar ese “mojo” sin sacrificar la calidad visual y técnica de un juego AAA.

Recientemente, se mostró un tráiler con el escenario principal del juego: Castor Woods, un antiguo destino turístico ahora devastado por el apocalipsis zombi. Además de la ciudad, los jugadores podrán explorar sus alrededores, como un parque nacional cercano.
Dying Light: The Beast se lanzará el 22 de agosto para PC, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X/S.





