¿Recuerdas a Gex? Yo creía tenerlo fresco en la memoria, pero fue al jugar su trilogía, ahora disponible en consolas modernas y PC gracias a Limited Run, que me di cuenta de que mis recuerdos eran bastante vagos. Al menos recordaba bien que era un gecko con una actitud desenfadada.
Crystal Dynamics lo creó en los 90 con la intención de competir contra grandes nombres como Sonic y Mario, aunque está claro por qué Gex no alcanzó el mismo nivel de fama. Mientras que los clásicos de Sonic o Mario siguen siendo una delicia hoy en día y sus secuelas marcaron época (al menos antes del salto de Sonic al 3D), Gex siempre fue un juego correcto, sin llegar a brillar demasiado.
Quienes sí lo jugaron en su momento probablemente guarden buenos recuerdos. Bueno pues, ahora tienen la oportunidad de revivirlos con Gex Trilogy. No obstante, para quienes se acerquen por primera vez, la experiencia puede variar bastante.
El GEX original, lanzado en 1995 para 3DO y luego en PS1, fue un título destacado por su estilo visual y humor irreverente, que introdujo al jugador en la “Media Dimension” y enfrentó al protagonista contra el villano Rez. Su remasterización mantiene el espíritu original, incorporando mejoras modernas como resolución en alta definición, filtros CRT opcionales, rebobinado y guardado en cualquier momento, lo cual facilita la experiencia sin alterar demasiado el juego base. Sin embargo, su diseño de niveles presenta desafíos importantes: es exigente, confuso en cuanto a progresión y rompe el ritmo con búsquedas tediosas de objetos clave como los controles remotos. Además, su jugabilidad incluye múltiples mecánicas, como escalar, rebotar, atacar o cambiar de plano que, aunque interesantes, se sienten sobrecargadas y pueden frustrar, especialmente debido a los controles imprecisos y una física con cierta flotación. Felizmente, el rebobinado ayuda a mitigar estas frustraciones, pero no elimina por completo su naturaleza punitiva.
En el apartado de diseño, los enfrentamientos contra jefes destacan por su creatividad y humor, ofreciendo algunas de las mejores secciones del juego. Es en estos combates donde más se aprecian las mejoras del remaster, como controles más fluidos y guardado rápido. Visualmente, los sprites se ven sorprendentemente bien en pantallas modernas, aunque no todos los niveles lucen igual de bien: algunos fondos se ven apagados o borrosos, mientras que otros como Sumo City demuestran un gran trabajo artístico.



Para la secuela, GEX: Enter the Gecko representó el salto definitivo de la franquicia al 3D, con Gex regresando a la Media Dimension para enfrentarse nuevamente a Rez. Lanzado en 1998, el juego buscó competir con gigantes como Mario 64 y Crash Bandicoot, apostando por una ambientación cargada de referencias televisivas y niveles temáticos únicos. El control analógico implementado en la remasterización mejora mucho la experiencia, permitiendo una movilidad más fluida que en la versión original.
Sin embargo, los escenarios muestran las limitaciones técnicas de la época, con entornos poco detallados, texturas borrosas y niebla que reduce la visibilidad. A pesar de todo, la variedad de movimientos de Gex sigue siendo uno de los aspectos más interesantes del juego. El mayor obstáculo es la cámara, que resulta torpe y frustrante en prácticamente todos sus modos. Con frecuencia se interpone en el camino, dificulta los saltos y es la causa de muchas muertes innecesarias. El diseño de niveles brilla por su colorido y humor, con guiños constantes a la cultura pop.



GEX 3: Deep Cover Gecko es la entrega más refinada de la trilogía, corrigiendo varios errores de su predecesor con mejores controles, una cámara más funcional y un diseño de niveles más enfocado. Aunque mantiene ciertas torpezas típicas de los plataformas 3D de la época, el juego ofrece una experiencia más sólida y coherente. La trama, tan disparatada como siempre, sirve de excusa para recorrer mundos temáticos llenos de humor y creatividad, en los que Gex adopta diferentes disfraces según el canal televisivo, aportando variedad y personalidad al conjunto.
A nivel jugable, se han pulido detalles importantes, como el salto con la cola y la claridad de los objetivos. Los niveles ahora presentan retos mejor estructurados y momentos memorables, como las fases de Mystery TV. La banda sonora brilla con composiciones que se adaptan al estilo de cada mundo, elevando la experiencia. Y al igual que en los títulos previos, la remasterización mejora notablemente el apartado visual.



Es una gran satisfacción que al fin tengamos una remasterización de la GEX Trilogy, incluso si no es perfecta. A lo largo de los tres juegos se percibe una evolución evidente: desde el desafiante y compacto plataformero 2D del inicio, pasando por la caótica ambición de Enter the Gecko, hasta llegar a un Deep Cover Gecko más refinado y seguro de sí mismo. El verdadero atractivo de Gex sigue siendo su constante bombardeo de referencias culturales, sus niveles temáticos y su tono excéntrico. Sin embargo, al igual que muchos títulos noventeros del género, los problemas de controles, cámara y un humor que no siempre acierta lo ubican más como un recuerdo entrañable que como un clásico atemporal.
En cuanto al contenido adicional, la colección ofrece un repertorio funcional aunque algo limitado. La galería de arte conceptual, materiales promocionales y un reproductor musical permiten revivir partes queridas de la trilogía, pero se quedan cortos frente a compilaciones más completas. Tras ver materiales como entrevistas en profundidad en la remasterización de Croc: Legend of the Gobbos o el enfoque documental de Tetris Forever, uno no puede evitar desear que Gex recibiera un tratamiento similar. Las breves entrevistas con Dana Gould son un guiño simpático, pero no es suficiente. Hubiera sido genial contar con contenido que explorara más a fondo el legado de la franquicia.
Aun así, las mejoras prácticas, como el guardado instantáneo, los filtros retro tipo CRT y el pulido de los controles, logran que revisitar los juegos sea mucho más amigable y accesible. Si bien la remasterización no rompe esquemas ni redefine la experiencia, entrega justo lo que promete: los tres títulos clásicos en un formato más limpio, práctico y cómodo.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de GEX Trilogy brindada por Limited Run para Nintendo Switch.
PUNTOS BUENOS
Remasterización fiel con buenas mejoras. La función de guardado en cualquier momento es excelente. Los filtros y extras adicionales son un buen detalle, Mejoras en la calidad de vida.PUNTOS MALOS
Problemas de cámara en los juegos en 3D. El contenido se siente escaso en comparación con otras colecciones similares. Lamentablemente, algunos aspectos de los juegos de GEX se sienten anticuados, por lo que captar a un público nuevo podría ser algo muy difícil.CONCLUSIÓN
GEX Trilogy no conquistará a nuevos fans, pero para quienes crecieron entre coletazos y parodias televisivas, es un regreso lleno de nostalgia. Una remasterización sólida, aunque conservadora, que pudo haber ofrecido más, pero que aun así permite gozar de Gex nuevamente.