Pocos podían anticipar que Sloclap, un estudio reconocido por sus juegos de acción enfocados en las artes marciales, apostaría por desarrollar un título competitivo de fútbol multijugador. El salto desde Sifu puede parecer descabellado al principio, pero es comprensible que el equipo sintiera que estaba preparado para afrontarlo. Ya habían incursionado en el terreno multijugador con Absolver, además que cuentan con una amplia experiencia creando animaciones corporales dinámicas. Aun con eso, Rematch representa un proyecto ambicioso que, afortunadamente, logra cumplir con lo que promete.
Rematch tiene como objetivo ofrecer una experiencia futbolística entretenida y absorbente, y en ese aspecto sobresale notablemente. Su jugabilidad central es tan sólida que cada encuentro resulta vibrante y muy disfrutable. Eso sí, el juego todavía presenta algunos inconvenientes: ciertos fallos de rendimiento y una propuesta que puede sentirse algo limitada para el precio que maneja. Tengo confianza en que Sloclap pulirá estos aspectos con el tiempo. Quizás algunos prefieran esperar, pero sin duda es un título que merece atención.
La primera vez que se inicia Rematch, los jugadores son guiados a través de un tutorial que enseña los fundamentos de su sistema de juego. Esta introducción está presentada como un montaje de entrenamiento, intercalado con escenas que retratan el crecimiento del personaje y el fortalecimiento del vínculo con su equipo. Es un detalle sutil, pero muy eficaz para introducirnos en el universo del juego.
Si bien este primer tutorial cumple bien su función, es muy recomendable explorar los tutoriales adicionales. En ellos se explican técnicas más avanzadas de dribbling y pase, claves para dominar el balón. Además, hay talleres de desafíos que sirven para poner a prueba lo aprendido, aunque su número es limitado: solo hay siete, y su profundidad es escasa frente a la complejidad real del juego. También carecen de la intensidad que se vive durante un partido real. El excelente arranque de Rematch genera expectativas que el contenido individual no logra sostener del todo. Y aunque está claro que el enfoque principal del juego es el multijugador competitivo, su presentación inicial daba pie a algo más robusto.


Rematch esconde una complejidad sorprendente que puede hacer que tus primeras partidas resulten un tanto desbordantes. Verás a otros jugadores ejecutar movimientos que ni siquiera sabías que eran posibles, y dominarlos tú mismo será todo un reto. Después de todo, el juego no ofrece ninguna guía para quienes quieran aprender tácticas avanzadas. Dominar Rematch no es sencillo, pero la diversión que ofrece hace que la curva de aprendizaje se sienta más ligera. Su propuesta arcade del fútbol conserva lo mejor del deporte real, pero lo transforma con un estilo marcadamente «artificial» que resulta encantador.
El sistema de juego logra un balance brillante entre pases, dribbling e intercepciones, con cada acción asignada a un botón distinto del control. Tanto las mecánicas ofensivas como las defensivas están igual de bien implementadas, lo que hace que el balón siempre esté en disputa. Tus verdaderas armas son tus compañeros, y es ahí donde se luce el fuerte componente cooperativo del juego. La posición en el campo es fundamental: saber dónde están tus aliados es tan importante como seguir la trayectoria del balón.
También puedes correr por el terreno o lanzar potentes disparos, dos acciones que introducen una interesante dinámica de riesgo y recompensa. La carrera es un recurso limitado pero de rápida recuperación, aunque su demanda constante obliga a usarla con cabeza. Cuanto más aguante tenga tu jugador, más rápido se moverá, y con el superdash puedes ganar ventaja en momentos clave. Por otro lado, el disparo es una habilidad sin restricciones capaz de recorrer todo el campo, pero su ejecución es lenta y te deja vulnerable a que te quiten el balón. Saber cuándo correr o cuándo disparar puede ser lo que decida el resultado final del partido.
Evidentemente, Rematch no busca ser una recreación fiel del fútbol tradicional; Sloclap ha optado por darle un toque más lúdico y creativo. Uno de los aspectos más peculiares es la inclusión de paredes transparentes que encierran todo el campo. Al estilo de Rocket League, el balón nunca sale del área de juego, sino que rebota constantemente, lo que permite hacer jugadas inesperadas o engañar al portero con rebotes estratégicos, lo cual resulta sumamente gratificante. En cuanto al rol de portero, el enfoque de Rematch es sorprendentemente flexible. No existe un guardameta designado; en cambio, el primer jugador que entra en el área obtiene habilidades especiales para lanzarse y atrapar el balón. Este sistema impide que un jugador quede relegado a defender durante todo el encuentro, y permite que cualquiera pueda asumir esa función cuando sea necesario. Es un rediseño ingenioso que aporta dinamismo y frescura, dándole al juego una personalidad propia.


El multijugador en Rematch es simple y directo. Solo existe un modo de juego principal, con la posibilidad de competir en equipos de tres, cuatro o cinco integrantes. La diferencia clave entre estas variantes está en el tamaño del campo, que se adapta según la cantidad de jugadores. Cada modalidad tiene su encanto: el 3v3 es más intenso y enfocado, con más contacto con el balón pero también mayor presión; el 5v5 es caótico y perfecto para aprender a jugar en equipo; mientras que el 4v4 ofrece un equilibrio entre ambos, aunque sin destacar demasiado por sí mismo.
Me resultó muy entretenido alternar entre los diferentes tamaños de equipo, ya que cada uno brinda una experiencia ligeramente distinta. Hoy en día, el emparejamiento favorece sobre todo el formato 3v3, gracias a que las colas son mucho más rápidas. No obstante, el sistema de partidas clasificadas gira en torno al 5v5, lo que deja claro que los equipos más grandes son el núcleo de Rematch. A pesar de que su jugabilidad es excelente, centrarse por completo en un único modo puede hacer que el juego se perciba algo limitado en relación con su precio. La mecánica es brillante, pero la escasa variedad obliga a que su atractivo se sostenga en el largo plazo.
Tengo la esperanza de que Sloclap amplíe el alcance del juego más adelante. Este entorno parece ideal para incluir modos arcade alternativos o nuevos desafíos creativos. Aunque Rematch está claramente enfocado, su estructura da pie a una posible expansión. La comunicación multijugador es deliberadamente contenida: apenas se muestra información sobre los rivales y no existe un canal de comunicación directa con ellos. El juego permite el uso de chat de voz entre compañeros, pero también cuenta con un sistema de pings cooperativo muy eficaz.
Con la cruceta del mando, se pueden enviar mensajes breves de apoyo o indicaciones básicas. Lo más útil es el ping contextual, que emite comandos rápidos, como pedir el balón. En medio del caos que caracteriza a Rematch, estos avisos concisos son muy valiosos. Cuando tienes el balón, incluso aparece una línea apuntando hacia quien solicitó el pase. También me llamó la atención que los rivales hagan gestos para pedir la pelota, un pequeño detalle que me encantó. Estas funciones son ideales para jugadores que no usan micrófono, ya sea por comodidad o por necesidad. Incluso jugando con amigos, descubrí que señalar mis intenciones con comandos del juego era más claro que explicar mi ubicación verbalmente.


En cuanto a los servidores, la estabilidad no siempre ha estado a la altura. La mayoría de mis partidas fueron fluidas, pero cuando surgieron problemas de conexión, el impacto fue considerable: vi balones teletransportarse, goles que no se contaban y jugadas que comenzaban con la pelota ya dentro del arco. Aunque esos fallos se han ido reduciendo con el tiempo, aún ocurren con la frecuencia suficiente como para que se consideren un inconveniente importante. Habrá que esperar para ver si Rematch logra resolver por completo estos problemas. Los jugadores con conexiones inestables quizá deberían esperar a futuras actualizaciones antes de lanzarse a jugar.
Sloclap logró consolidar un estilo visual muy atractivo con Sifu, combinando expresiones faciales realistas y animaciones corporales fluidas con modelos estilizados y una paleta de colores vibrante. Esa mezcla demuestra un control artístico impresionante. Aunque Rematch es más contenido en escala, da un paso adelante en cuanto a la calidad visual de sus modelos. Todo se ve pulido y estilizado; los movimientos de los jugadores no solo son agradables a la vista, sino que transmiten con claridad cada acción.
Un aspecto que me tomó por sorpresa fue la banda sonora de Rematch, centrada en ritmos percusivos. Cada encuentro está acompañado por una base musical que incrementa la tensión conforme se acerca el final del cronómetro. Estas melodías, que al principio pasan desapercibidas, terminan elevando la emoción en los momentos clave. Además, la música se adapta al ritmo del juego: por ejemplo, las percusiones se detienen cuando el portero detiene el balón, reflejando esa pausa en la acción. Es un detalle sutil, pero con mucha personalidad, que aporta al ambiente del juego sin llegar a ser intrusivo.
Además del apartado musical, el juego incorpora un sistema de audio 3D muy bien logrado, que permite identificar la proximidad de los rivales al escuchar sus pasos. Es un toque pequeño, pero muy útil para anticiparse sin necesidad de mirar el minimapa. Fiel a los estándares modernos de juegos multijugador, Rematch ofrece amplias opciones de personalización. Sloclap ha mantenido un enfoque sobrio para no romper la estética del juego, por lo que, aunque hay varias opciones de vestimenta y edición de personajes, todo se mantiene en una línea coherente con un entorno deportivo.
La herramienta de creación de personajes es lo bastante completa como para permitir cierta expresión personal. No se puede modificar la estatura ni la complexión, posiblemente para mantener la consistencia en las animaciones, pero hay libertad para personalizar el rostro, el tipo de cuerpo y el peinado. Me pareció un gran acierto incluir opciones como prótesis y un control deslizante para representar vitiligo. En cuanto a los uniformes, las posibilidades son más modestas: puedes combinar capas de ropa y elegir sus colores, pero sin elementos llamativos.


Entre los desbloqueables más interesantes están los escenarios. Durante el juego, las paredes del campo pueden proyectar distintos entornos e incluso reproducir animaciones al marcar un gol. Puedes jugar en una jungla, bajo el agua o hasta en el espacio. Es un sistema visualmente llamativo, con mucho margen para crecer en futuras actualizaciones. Sin embargo, el gran inconveniente es el sistema que gestiona estos contenidos: el ya conocido y polémico pase de batalla. Para ser justos, Rematch es más generoso que otros juegos que usan este modelo, aun así, constantemente se te empuja hacia la moneda premium y la tienda de microtransacciones. Y eso resulta decepcionante. Rematch ya tiene un precio elevado en relación con su contenido actual, por lo que implementar un modelo de monetización agresivo genera bastante rechazo. Las tiendas y los objetos desbloqueables por tiempo limitado parecen estar diseñados para exprimir más dinero a quienes ya pagaron una entrada considerable.
Además, mantener el atractivo del contenido de temporada sin comprometer la dirección artística será todo un reto. Todavía hay espacio para nuevas celebraciones, peinados y escenarios, pero los uniformes ya muestran señales de repetición. ¿Podrán las futuras temporadas ofrecer novedades sin diluir la estética tan cuidada de Rematch? Habrá que esperar para saberlo, pero no puedo evitar sentir cierto escepticismo y preocupación por la dirección que podría tomar el juego.
Rematch ofrece una versión fresca y original del fútbol, introduciendo las suficientes novedades como para darle una identidad propia. Su jugabilidad pulida y su encantador apartado visual hacen que cada encuentro resulte tremendamente entretenido. Sin embargo, ciertos inconvenientes técnicos con los servidores y la escasa variedad de contenido impiden que se convierta en un título imprescindible. Aun así, es una propuesta muy prometedora que vale la pena tener en el radar si buscas una experiencia multijugador distinta.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Rematch brindada por Sloclap para PlayStation 5.
PUNTOS BUENOS
Una interpretación increíble del fútbol con algunos giros interesantes. Animaciones y modelos visualmente espectaculares. Ingenioso sistema de comunicación que fomenta el trabajo en equipo entre los jugadores.PUNTOS MALOS
Escaso en contenido. Problemas de servidores que actualmente generan experiencias frustrantes. Pase de batalla se siente restrictivo en un juego que ya tiene un precio elevadoCONCLUSIÓN
*Rematch* reinventa el fútbol con estilo y diversión, aunque su limitado contenido y fallos técnicos le impiden brillar del todo.