Menos de un año después de su lanzamiento, la PlayStation 5 Pro ha dejado de ser la consola más cara del mercado en Estados Unidos, cediendo ese puesto a la Xbox Series X Galaxy Black de 2TB. Esto se debe al reciente incremento de precios por parte de Microsoft, que afecta tanto a sus consolas como a juegos y accesorios.
El aumento en los costos dentro de la industria no es sorpresa, especialmente después de la revelación de la Switch 2 y Mario Kart World, que marcan una tendencia hacia precios más altos en el gaming. Se estima que los juegos pronto podrían establecerse en un estándar de 80 dólares, lo cual refleja una escalada general en los precios del entretenimiento interactivo.
La situación se agravó cuando Xbox anunció que prácticamente todo su catálogo —desde mandos hasta consolas— subiría de precio. Esta medida rompió un récord que hasta ahora ostentaba Sony con su PS5 Pro, famosa por su precio de lanzamiento de $699.99, lo que generó fuertes críticas en su momento.

Ahora, ese precio parece más razonable si se compara con los $729.99 que cuesta la Xbox Series X Galaxy Black de 2TB, convirtiéndola oficialmente en la consola más costosa del mercado estadounidense. Cabe destacar que esta edición ya era una de las más caras, y el nuevo incremento ha generado aún más controversia.
Por ahora, el cambio afecta solo al mercado de Estados Unidos, ya que en Reino Unido la PS5 Pro sigue siendo más cara que la Galaxy Black. Sin embargo, la percepción de valor empieza a inclinarse a favor de Sony, al menos en lo que respecta a la relación entre precio y generación. A futuro, es probable que PlayStation también reaccione ante estas condiciones del mercado y ajuste su estrategia de precios.





