Gary Dauberman, el guionista encargado de adaptar el éxito surcoreano Train to Busan para el público estadounidense, ha revelado nuevos detalles sobre su enfoque para el remake, que ha estado en desarrollo durante varios años. En una entrevista, Dauberman explicó que su principal objetivo es preservar el núcleo emocional y la dinámica de los personajes de la película original de 2016, dirigida por Yeon Sang-ho. Aunque el remake, previamente titulado The Last Train to New York, presentará algunas similitudes con la versión surcoreana, Dauberman destacó que buscará capturar los aspectos emocionales que hicieron resonar a la película globalmente.
Dauberman también habló sobre su conexión personal con el concepto del tren, mencionando que creció en Filadelfia y ha viajado frecuentemente en tren en la costa este de Estados Unidos. A diferencia de Corea del Sur, donde el transporte público es muy eficiente, en Estados Unidos la infraestructura varía, lo que presenta un desafío único para adaptar la historia. Sin embargo, Dauberman busca usar su familiaridad con el nuevo entorno para situar la historia, posiblemente explorando cómo la infraestructura y las respuestas sociales podrían diferir durante un apocalipsis zombie en Estados Unidos.
El remake de Train to Busan trasladará la acción desde la vía de tren de alta velocidad KTX entre Seúl y Busan a una ruta ferroviaria estadounidense. Este cambio geográfico implica adaptar ciertos aspectos del transporte público surcoreano, lo que presenta un reto adicional. Sin embargo, Dauberman está enfocado en mantener la emoción y los personajes de la película original sin alterar lo que la hizo tan exitosa. A pesar de que habrá algunas escenas que rendirán homenaje directo a la película original, su principal objetivo es capturar la esencia emocional de la historia.

A pesar de contar con un equipo de veteranos del cine de terror y generar gran expectativa, el remake de Train to Busan ha estado atrapado en el «infierno del desarrollo». Warner Bros. y New Line Cinema comenzaron a trabajar en el remake tras el éxito internacional de la película original en 2016. Aunque el proyecto avanzó cuando Timo Tjahjanto fue contratado como director en 2021, y se asignó una fecha de estreno para 2023, la producción se detuvo y la película fue retirada del calendario de estrenos de Warner Bros. en 2022, dejando el futuro del proyecto incierto.
El director Tjahjanto señaló que ha estado listo para comenzar el proyecto desde 2020, pero que los retrasos no dependen de él, indicando que los problemas provienen del nivel del estudio. La falta de una explicación oficial por parte de Warner Bros. o de los productores como James Wan ha generado especulaciones sobre el parón del proyecto, aunque el guion de Dauberman parece estar terminado. La película original, que logró un éxito mundial con una recaudación de más de $98 millones, revitalizó el cine zombie y se convirtió en un fenómeno global, lo que añade presión al remake para innovar sin perder el espíritu del original.





