Cientos de empleados de Bethesda han iniciado una huelga hoy debido a inquietudes relacionadas con el trabajo remoto y la subcontratación, preocupaciones que aseguran que Microsoft no ha resuelto.
Los trabajadores en Maryland y Texas están realizando una huelga de un día después de presentar una queja por prácticas laborales injustas contra la empresa matriz ZeniMax en octubre, según Inverse.
Este grupo representa al segundo sindicato más grande de la industria de los videojuegos en Estados Unidos, creado en enero de 2023, que incluye a más de 300 empleados de aseguramiento de calidad.
El objetivo de la huelga es presionar a Microsoft para que se siente a negociar con el sindicato y resuelva sus demandas.
Según el sindicato, los empleados de ZeniMax deben acudir a la oficina dos veces por semana, pero muchos afirman que se les han denegado sus solicitudes para trabajar de manera remota.
Además, buscan reducir el porcentaje de testers de aseguramiento de calidad subcontratados por ZeniMax en comparación con los trabajadores a tiempo completo en su unidad de negociación.

Tras la adquisición de Activision Blizzard por 69 mil millones de dólares el año pasado, Xbox eliminó más de 2,500 empleos y cerró cuatro estudios de desarrollo de juegos de Bethesda.
“El negocio de Xbox nunca ha estado más saludable”, comentó el CEO de Microsoft Gaming, Phil Spencer, en una entrevista publicada hoy por Bloomberg.
Spencer también mencionó que Xbox sigue abierto a más adquisiciones, que no descarta llevar sus juegos de primera parte a PS5 o Switch, y que están trabajando en una consola portátil.





