Nintendo ha interpuesto una demanda contra un jugador acusado de transmitir de forma reiterada juegos de Switch piratas, al tiempo que se burlaba de la empresa asegurando que no podrían detenerlo.
La demanda está dirigida a Jesse Keighin, quien, de acuerdo con Nintendo, transmite juegos en diversas plataformas en línea bajo el nombre de usuario Every Game Guru.
Según la compañía, Keighin es un “pirata reincidente” que ha obtenido y transmitido en múltiples ocasiones juegos filtrados de Nintendo.
En la demanda se sostiene que desde 2022, Keighin ha transmitido “al menos 10 juegos filtrados de Nintendo” antes de sus lanzamientos, “en más de 50 ocasiones en total”, siendo el último de ellos Mario & Luigi: Brothership.
A pesar de que Nintendo asegura haber enviado “numerosos avisos de retirada” y de que plataformas como YouTube y Twitch han cerrado sus canales, la compañía señala que Keighin sigue transmitiendo ilegalmente sus obras protegidas por derechos de autor, desafiando a la empresa y a la ley.
También se indica que Keighin provocó a Nintendo enviándoles una carta en la que alardeaba de poseer “mil canales alternativos” para transmitir y que “podía hacer esto todo el día”.
Asimismo, se acusa a Keighin de “intentar obtener beneficios de sus transmisiones no autorizadas de juegos de Nintendo” al incluir detalles de CashApp en sus transmisiones luego de la desmonetización de sus canales.
Además, se le atribuye la publicación frecuente de enlaces a repositorios de ROMs, emuladores y las prod.keys obtenidas ilegalmente necesarias para que estos funcionen.
La demanda incluye capturas de las transmisiones de Keighin, en las que se observan tasas de cuadros y especificaciones de rendimiento en pantalla, lo que revela que los juegos previos a su lanzamiento se ejecutaban en un emulador.

“Nintendo afirma que, además de transmitir juegos filtrados, el demandado proporciona directamente a los usuarios enlaces a software de evasión, claves criptográficas propietarias de Nintendo y repositorios de ROMs piratas, facilitando a sus espectadores todo lo necesario para piratear tantos juegos como deseen.”
Incluso, Nintendo sostiene que Keighin se jactó en línea de que pretende “ayudar a cualquiera que quiera obtener juegos de Nintendo gratis (y antes de su lanzamiento) o que necesite ayuda para configurar emuladores de Switch para jugar sin costo”.
Listando 10 juegos que, según la compañía, Keighin transmitió en versiones piratas previas a su lanzamiento, Nintendo busca $150,000 en daños “por cada obra protegida por derechos de autor”. Dado que afirma que él ha transmitido estos juegos “más de 50 veces en total”, no está claro si Nintendo pretende $150,000 por juego ($1.5 millones) o por transmisión ($7.5 millones).
Además, busca $2,500 por cada “acto de evasión” llevado a cabo por Keighin (es decir, cada vez que “cargó copias no autorizadas de juegos en Ryujinx, Yuzu u otro emulador y los transmitió”), así como $2,500 por cada ocasión en la que ofreció ayuda al público para jugar a juegos emulados mediante la provisión de enlaces a emuladores, ROMs y claves criptográficas.





