La Switch nos ha mal acostumbrado; ahora que hemos probado los juegos portátiles, los queremos con todas las plataformas disponibles. Mientras Microsoft y Sony trabajan en soluciones de streaming para teléfonos (o mandos DualSense rarísimos y feos), los que buscan juegos en PC tienen ahora un par de opciones. Si bien la Steam Deck es sin duda la opción más conocida, ahora hay un nuevo competidor que definitvamente atraerá tu atención, y me refiero a la ASUS ROG Ally.
De hecho, Asus es uno de los nombres más destacados del mercado de hardware para PC, por lo que no es de extrañar que sea el primer gran fabricante de hardware en lanzar una PC portátil para juegos.
¿La gran diferencia entre la oferta de Valve y la de ASUS? Esta última funciona con Windows 11, lo que significa que podrás ejecutar Steam, Microsoft Store, Ubisoft Connect, EA Play y Epic Games Store de forma nativa en la consola portátil, aprovechando también servicios de streaming, pero que en nuestra región lamentablemente aún no están disponibles. Entonces, ¿podrá Asus convencer a las masas de que los PC portátiles representan el futuro de los juegos de PC? Explorémoslo en nuestro análisis del Asus ROG Ally.
Diseño
Desde el punto de vista del diseño, la Asus ROG Ally luce como un producto fiel a su esencia, un dispositivo enfocado a los videojeugos. Si los sticks analógicos duales no son indicios suficientemente claros, las esquinas afiladas, las rejillas de los altavoces cortadas en ángulos agudos, los anillos RGB alrededor de los sticks analógicos y los stickers holográficos con el logotipo de ROG en las esquinas exteriores del dispositivo deberían despejar cualquier duda sobre el propósito principal del dispositivo portátil.
La ASUS ROG Ally tiene un acabado blanco mate con detalles en negro brillante. En la parte frontal se encuentran los altavoces, dos joysticks (desplazados al estilo Xbox, no uniformes como en PlayStation), cuatro botones frontales, los botones Start y Select y otros dos dedicados a las opciones de rendimiento de ASUS y a Armory Crate. Aunque la aplicación Armory Crate se utiliza principalmente para acceder rápidamente a tus juegos, también permite personalizar la iluminación RGB de ambos joysticks. Por suerte, Asus no se ha excedido; los diseñadores se han asegurado de que las esquinas no sean demasiado afiladas para la comodidad y, por suerte, los dos anillos RGB son los únicos elementos RGB del Ally.
A lo largo de la parte superior del dispositivo, encontrarás puertos de ventilación a ambos lados, bumpers y gatillos a izquierda y derecha, una toma de auriculares de 3,5 mm, una ranura para tarjetas SDXC, botones de volumen y encendido, y un lugar para la carga USB-C o un puerto de tarjeta gráfica móvil, dependiendo del uso. Por último, a lo largo de la parte trasera hay más rejillas de ventilación y botones programables a cada lado.
Aunque el color blanco le da al dispositivo un aire premium, al final puede producir el efecto contrario cuando empiece el proceso de amarilleamiento. No obstante, podemos apreciar por qué los diseñadores de Asus eligieron este color, ya que el contraste entre el cuerpo brillante y los tonos más oscuros de la pantalla, sus biseles y los controles es bastante atractivo.





La calidad de construcción es excelente. El dispositivo es robusto y no se dobla ni emite crujidos, por mucho que lo retuerzas. La sensación de estar sosteniendo una pieza de hardware bien construida no disminuye cuando agarras el dispositivo. La ROG Ally emana un aura sólida y densa, con un plástico ligeramente texturizado que se siente muy cómodo al tacto.
Con un peso de aproximadamente 600 gramos, la ROG Ally es impresionante teniendo en cuenta todo lo que se aloja dentro del chasis. El dispositivo también es relativamente delgado para una PC portátil de juegos, con su punto más grueso midiendo hasta 1,27 pulgadas. Un cuerpo ligeramente más grueso podría proporcionar un agarre más sustancial, pero sigue siendo manejable tal y como es. Con 11,02 pulgadas de ancho, la ROG Ally es un robusta, felizmente tengo manos grandes ya que siento que de lo contrario podría ser algo incómoda.
Además de la propia Ally, la caja incluye un cargador de 65 W, un soporte de plástico adornado con el logo de ROG y bastante material informativo. Con un precio de 700 dólares, el dispositivo portátil posee una pantalla de 7 pulgadas y 1080p, la APU Z1 Extreme, que incluye una CPU Zen 4 de ocho núcleos, y una iGPU Radeon 780m de 12 núcleos basada en la arquitectura RDNA 3. El dispositivo viene con una unidad SSD NVMe de 512 GB y 16 GB de memoria de doble canal funcionando a 6400MT/s. Nada mal.
Comodidad
A pesar de las esquinas afiladas, la ergonomía del ROG Ally no se ve comprometida. El dispositivo es muy cómodo de sostener, y no experimentamos entumecimiento en los dedos ni en los brazos durante sesiones de juego prolongadas, siempre que apoyáramos los codos en una superficie ligeramente blanda y elevada.
El dispositivo no se siente excesivamente pesado en las manos, y no nos encontramos con la necesidad de cambiar el peso entre las manos cada 20 minutos durante largas sesiones de juego. Como ya h dicho, las empuñaduras podrían haber sido un poco más gruesas. Pero no me malinterpretes, la ROG Ally proporciona un agarre seguro y estable, pero unos agarres más sustanciales mejorarían la comodidad.
Aunque sujetar la Ally resulta cómodo y permite un agarre relativamente firme, no me gusta mucho la ubicación de los dos botones paddle en la parte inferior del dispositivo. Si sueles agarrar los mandos apoyando los dedos en los topes o entre los topes y los gatillos, verás que los paddles inferiores están colocadas justo en una posición en la que podrías pulsarlos de manera casual, y esa no es la idea.

Conectividad y controles
La Asus ROG Ally cuenta con la combinación habitual de controles y entradas estándar. Incluye dos sticks analógicos, cuatro botones frontales, botones de inicio y selección, dos botones adicionales para abrir el panel del Command Center y el Armory Crate, un D-pad, un par de botones de hombro a cada lado, dos paddles inferiores, un botón de encendido que incorpora un escáner de huellas dactilares y un control de volumen.
Empecemos por los sticks analógicos duales, un componente esencial de cualquier PC de juegos portátil. Aunque las empuñaduras analógicas tienen una cómoda forma cóncava y proporcionan un agarre excelente, los sticks en sí parecen algo baratos. Esto se debe a que carecen de la resistencia distintiva cuando se mueven, una característica que se encuentra en los sticks de los mandos de Xbox o PlayStation.
Aun así, en cuanto a precisión, están muy por delante de los JoyCon de la Switch y proporcionan una entrada bastante precisa a la hora de jugar. Los dos sticks analógicos son mecánicos, lo que significa que son propensos a padecer drift tarde o temprano. Al menos son bastante fáciles de cambiar.
Los cuatro botones frontales se sienten muy bien al tacto, son planos y bastante anchos. Las letras están grabadas debajo del plástico, por lo que no hay forma de que las marcas se desvanezcan con el tiempo. Por otro lado, se tambalean mucho y suenan un poco al pulsarlos.
En cuanto al D-pad podemos decir que la ROG Ally tiene uno de los mejores D-pads que he usado. Es muy preciso, tiene una respuesta mecánica agradable, pero al mismo tiempo no requiere demasiada fuerza para registrar la entrada. Las entradas en diagonal se registran con precisión la mayor parte del tiempo, y aunque hubo algunas ocasiones en las que pulsamos accidentalmente hacia abajo en lugar de hacia la izquierda o la derecha, estos casos fueron pocos y distantes entre sí..

En cuanto a los botones de los laterales de la pantalla, tienes los habituales de inicio y selección junto con un botón que lanza la aplicación Armory Crate y el menú rápido que Asus llama Command Center. Los cuatro botones hacen clic y requieren la fuerza necesaria para registrar la entrada, para así evitar pulsaciones casuales. Los dos bumpers son mucho más fáciles de pulsar. Están bien, pero nada del otro mundo. Los dos gatillos analógicos tienen un tacto estupendo, son muy precisos y cuentan con tecnología de efecto Hall, lo que significa que nunca tendrán drift. Por último, los dos paddles de la parte trasera se sienten baratos y tienen un tacto hueco, como el touchpad del DualShock 4, y como dije líneas arriba, existe la oportunidad de que los pulses por accidente.
La mayor omisión y uno de los inconvenientes más graves de la ROG Ally es la falta de trackpads. Incluso un único trackpad haría maravillas para navegar por la interfaz de Windows, que no está optimizada para dispositivos sin teclado ni trackpad. Sí, tienes la pantalla táctil de 7 pulgadas, pero navegar por el SO con un trackpad es una experiencia inconmensurablemente mejor que la tortura de combinar unos sticks analógicos imprecisos y la pantalla táctil difícil de usar. Si Asus decide lanzar un sucesor del ROG Ally, la adición de un trackpad debería encabezar la lista de nuevas características.
Las opciones de conectividad incluyen Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.2. El rendimiento inalámbrico es genial, y a menudo vimos velocidades de descarga más que decentes. El rendimiento en juegos multijugador también es impecable. En cuanto al rendimiento Bluetooth, mis mandos Xbox funcionaron perfectamente cuando los emparejé con la Ally.
Los altavoces estéreo son increíbles para un dispositivo de juego portátil. Son extremadamente altos y claros, incluso con el volumen al máximo. Incluyen una buena cantidad de graves con una impresionante separación estéreo que es mucho mejor en comparación con los altavoces de la competencia.

En cuanto a los puertos del Ally, tiene un único puerto USB-C que forma parte de la interfaz XG-Mobile. El puerto USB-C alcanza los 10 Gbps y cuenta con modo DP-Alt (DisplayPort 1.4). La ya mencionada interfaz ROG XG Mobile permite a los propietarios conectar una de las GPU externas XG Mobile de Asus, lo que puede suponer un enorme aumento de rendimiento, pero incluso las eGPU XG Mobile más asequibles cuestan tanto como la propia Ally.
Otros puertos son un conector de audio combinado de 3,5 mm y un lector de tarjetas microSD. Todos los puertos están situados en la parte superior del dispositivo, lo que es una pena porque colocar la interfaz XG Mobile, incluido el puerto USB-C, en la parte inferior sería mucho mejor para los momentos en los que quieras jugar conectado.
Pantalla
La pantalla IPS de 7 pulgadas y 1080p con capacidad táctil de la ROG Ally es una de las características más destacadas del dispositivo, junto con la APU Z1 Extreme. Es increíblemente brillante, con Asus citando un brillo máximo de 500 nits. La pantalla cubre el 100% de la gama de colores sRGB y produce colores vibrantes y vivos. Es una delicia para la vista durante los juegos, y estoy realmente impresionados por ella.
La pantalla está protegida por Gorilla Glass Victus y tiene un revestimiento brillante muy sensible a las huellas dactilares. No obstante, unos pocos toques pueden dejar manchas visibles. Dada la ausencia de trackpads y la imprecisión de los sticks analógicos al navegar por la interfaz de Windows, tuvimos que limpiar la pantalla con bastante frecuencia.
El brillo máximo es lo suficientemente alto como para utilizar cómodamente la Ally en exteriores, siempre que no esté expuesto a la luz solar directa. Por otro lado, el brillo mínimo podría haber sido más bajo. Jugar por la noche tumbado en la cama no es incómodo, pero un brillo mínimo ligeramente inferior habría hecho la experiencia aún más agradable.
La frecuencia de refresco de 120 Hz y la compatibilidad con AMD FreeSync Premium son grandes añadidos, sobre todo porque la frecuencia de imagen en los juegos más exigentes puede fluctuar por todas partes, donde VRR marca la diferencia. La resolución nativa de 1080p parece supernítida. Los juegos se ven de maravilla a 1080p, pero cuando bajamos la resolución a 720p para jugar con más detalles se nota lo mal que se ve la resolución 720p en la Ally en comparación con un dispositivo con pantalla nativa 720p.

Software
Si la pantalla es una de las características más destacadas del ROG Ally, Windows 11 es, por desgracia, una de las peores. Windows simplemente no está optimizado para dispositivos con pantallas pequeñas que carecen de teclados y trackpads. Navegar por la interfaz de Windows con el stick analógico derecho y una pantalla táctil resulta frustrante desde el primer momento en que enciendes el dispositivo. Otra queja que tenemos es que el sistema operativo viene precargado con todo tipo de aplicaciones que no tienen cabida en un dispositivo de juego portátil, como Office 365, y varios otros.
La primera vez que encendi la Ally, me encontré con un aluvión de actualizaciones. Pasamos gran parte del primer día actualizando Windows, Armory Crate y la aplicación MyAsus, y el proceso parecía interminable.
Para una experiencia más cómoda, desactivé el inicio de sesión automático, cree un PIN y escanié mi huella dactilar. No obstante, el lector de huellas dactilares de la Ally no es tan bueno, y Windows sólo permite dos o tres intentos de escanear la huella dactilar antes de desactivar temporalmente el inicio de sesión con la huella dactilar y pedir el PIN. Esto fue inmensamente molesto al principio, pero no tuvimos más remedio que acostumbrarnos. Si Microsoft planea que Windows se convierta en un sistema apto para dispositivos portátiles de juegos, les convendría desarrollar un modo optimizado para dispositivos con mando.



El segundo componente del paquete de software del ROG Ally es el Armory Crate de Asus. Esta aplicación incluye un poco atractivo pero funcional launcher, muy fácil de actualizar con los juegos recién instalados. También proporciona una plétora de ajustes para las asignaciones de escritorio y controladores, perfiles de energía, perfiles de juego, curvas de ventilador personalizadas, iluminación RGB y mucho más. En general, la aplicación funciona bien, y no he encontrado errores significativos, aparte de algún fallo ocasional al iniciarla. Sin embargo, su rendimiento podría ser mejor. A pesar de la potente CPU del dispositivo, la aplicación puede ser lenta a veces.
La buena noticia es que puedes crear un perfil distinto para cada juego dentro de Armory Crate. La mala noticia es que la aplicación crea automáticamente perfiles de juego incluso para aplicaciones como Xbox Game Pass o Steam, lo que puede provocar que el dispositivo utilice el perfil 30W Turbo cuando está dentro de una determinada aplicación porque ese fue el perfil activo cuando abriste dicha aplicación por primera vez.
Esto puede provocar un agotamiento repentino de la batería si empiezas a descargar juegos en Steam mientras el perfil de energía Turbo está activo, lo que puede ser bastante frustrante. La solución es ajustar manualmente el perfil de cada juego y aplicación que aparece en Armory Crate para evitar problemas como estos, o acceder a las aplicaciones a través del escritorio y no a través de Armory Crate.


Armory Crate también incluye la práctica función Command Center, que es básicamente una ventana de configuración rápida que puedes activar pulsando un botón específico. Command Center ofrece diversas opciones que permiten cambiar entre perfiles de energía y modos de control (escritorio y mando), activar el limitador de FPS, navegar al escritorio, hacer una captura de pantalla o salir de la aplicación activa. A diferencia de Armory Crate, Command Center funciona excepcionalmente bien y es muy rápido de iniciar, incluso dentro del juego.
Por defecto, los usuarios no pueden usar los dos botones paddle de la parte tarsera como entradas adicionales porque Asus decidió darles el papel de botones de función secundarios que se usan para activar varios atajos en combinación con otros botones. Estos atajos incluyen saltar al escritorio, lanzar el Administrador de tareas, hacer una captura de pantalla o mostrar el Visor de tareas.
Performance
Pasando al rendimiento, la Asus ROG Ally incorpora una APU AMD Ryzen Z1 Extreme. Este combo está formado por una CPU Zen 4 de 8 núcleos con un reloj base de 3,3 GHz y un reloj boost máximo de hasta 5,1 GHz, y una iGPU Radeon 780M compuesta por 12 unidades de cálculo RDNA 3 con un reloj boost máximo de hasta 2.900 MHz. La CPU es una bestia, y creemos que incluso una unidad de seis núcleos sería más que suficiente para seguirle el ritmo a la Radeon 780M.
La GPU también es impresionante considerando que se de una solución integrada, ya que permite jugar a 1080p incluso en los mejores y más nuevos títulos AAA. La Z1 Extreme puede trabajar con TDP de entre 10 y 30 W, con ráfagas cortas que superan los 40 W cuando está enchufada y con el modo Turbo de 30 W activo.
Para las pruebas de juegos, probamos siete juegos a resolución 1080p mientras estaba enchufado, utilizando los tres modos: 10 W Silencioso, 15 W Rendimiento y 30 W Turbo. Ten en cuenta que el modo Turbo está limitado a 25 W cuando funciona con batería.
Usamos la versión de BIOS más reciente disponible (BIOS 322). Por último, cada modo de alimentación del ROG Ally ofrece un aumento de potencia temporal que supera el valor máximo de TDP indicado en la Armory Crate. Por ejemplo, cuando está enchufado, el modo Turbo puede aumentar hasta casi 50 W durante unos minutos. Ejecutamos pruebas de juego hasta que cada modo de alimentación se estabilizó en su valor nominal y luego empezamos a registrar los resultados.

Los resultados son impresionantes para una PC portátil de juegos, siempre que uses los modos Rendimiento o Turbo. En el modo Silencio, que alcanza un máximo de 10 W, el Z1 Extreme es mucho menos impresionante. El modo silencioso es suficiente para ejecutar juegos 2D pixel art a 60 fps o incluso a 120 fps.
El modo Rendimiento es mejor para juegos con gráficos 3D sencillos a 1080p, o juegos AAA antiguos a 720p. Por último, el modo Turbo es necesario si quieres alcanzar los 60fps en juegos AAA modernos a 1080p.
Otro dato interesante es que, si bien la prueba de Forza Horizon 5 muestra números sobresalientes con la configuración Alta a 1080p, el rendimiento no es tan impresionante, principalmente debido a los 16 GB de memoria del sistema que se encuentran en la ROG Ally.
Batería
Tengo entendido que la primera camada de las ROG Ally sufrieron un poco con el tema de la temperatura. Felizmente no fue nuestro caso, ya que con la actualización 322 de la BIOS, Asus ajustó las curvas de ventilador por defecto para todos los perfiles de potencia, lo que dio como resultado un aumento apenas perceptible del ruido pero manejando un elemento térmico esperado. Las temperaturas todavía pueden alcanzar altos grados de temperatura cuando el modo Turbo está activo, pero después de unos minutos, las temperaturas caen y se estabilizan. Se trata de un resultado impresionante, dadas las dimensiones y el factor de forma del ROG Ally.
La Batería de la ROG Ally está lejos de ser impresionante. Con los ajustes por defecto, con el brillo de la pantalla al 40%, la batería se agotó tras 2 horas y 42 minutos con el modo Silencio activo. La batería duró una hora y 58 minutos jugando Diablo IV con el modo Rendimiento activo. Por último, con el modo Turbo activo, jugando Forza Horizon 5 la batería duró menos de una hora.
El tiempo de carga es razonablemente rápido. Nuestro Ally pasó de cero al 100% en hora y media. En cuanto al consumo de batería en reposo, Asus pone el dispositivo en reposo bastante rápido después de apagar la pantalla. Incluso después de no usarlo durante un día o dos, la batería sólo perdió uno o dos puntos porcentuales de su carga.
Conseguimos mejorar significativamente la duración de la batería tras desactivar CPU Boost. La buena noticia es que desactivar el aumento del Boost no afectó al rendimiento en la mayoría de los juegos que probamos.









Conclusión
La ASUS ROG Ally es un ambicioso punto de entrada en el espacio de los juegos portátiles, y sin duda es un gran competidor. La posibilidad de jugar sobre la marcha una enorme biblioteca de juegos es genial. Además, esa magnífica pantalla de 7 pulgadas convierte algunos juegos en algo increíblemente portátil, ya que saltan de la pantalla gracias a su deslumbrante resolución de 1080p y a su frecuencia de refresco de 120 Hz.
Sin embargo, no vas a pasar la mayor parte del tiempo jugando títulos con la configuración al máximo, sino que es probable que juegues a 720p para conseguir una experiencia de juego óptima. Esto, combinado con una interfaz de usuario confusa, problemas con la infraestructura de Windows y la terrible duración de la batería, nos lleva a preguntarnos: ¿debería ser un dispositivo portátil?
Sólo tú puedes responder si merece la pena, pero por ahora, espero que éste sea el primer paso de ASUS hacia un futuro audaz y brillante.

