Pikmin, uno de los proyectos favoritos de Shigeru Miyamoto, una serie que nunca ha despegado en comparación con sus otras grandes obras y que, sin embargo, se las ha arreglado para mantenerse a través de múltiples secuelas y spin-offs gracias a una base de leales fans y unas cifras de ventas sólidas (aunque nunca grandiosas). Y ahora aquí estamos, con una cuarta entrega de pequeños muñecos de flores a tus órdenes, lanzada en un año repleto de grandes éxitos y favoritos del público.
Teniendo en cuenta todo ello, igual hay suficiente espacio en el calendario para hacer otra excursión por el jardín, y quizás Nintendo haya acertado lanzando Pikmin 4 cuando la temporada está realtivamente tranquila, ya que así da más tiempo a que los curiosos vean por fin lo divertida que puede llegar a ser esta franquicia.
Si no conoces la serie, te haré un breve resumen. Los Pikmin son pequeñas criaturas del tamaño de una hormiga que siguen todas tus órdenes sin reprochar. Puede ser, por ejemplo, luchar contra un bicho gigante o recoger tesoros cercanos para devolverlos a tu nave. En ese sentido, me genera la duda, ¿por qué son tan dóciles? Quizá para trabajar junto a un aliado contra los bichos y las plantas que ven en ellos una fuente de alimento, o puede que simplemente necesiten un amigo. En cualquier caso, hay varios tipos de Pikmin que se pueden usar en distintas situaciones, y que te ayudarán a descubrir nuevos secretos o a desbloquear zonas antes inaccesibles.




En cuanto a la historia, los Cuerpos de Rescate han recibido una señal de SOS a través del planeta PNF-404 del legendario Capitán Olimar, que una vez más se encuentra en apuros en un lugar similar a la Tierra. Sin embargo, no es la primera vez que Olimar se estrella, y esta vez ha enviado su diario de viaje al Cuerpo con la esperanza de que puedan encontrarlo rápidamente. Por supuesto, el intento de rescate no sale según lo previsto, así que dependerá de ti, como uno de los nuevos reclutas, no solo descubrir el paradero del capitán Olimar, sino también el rescatar a los rescatadores.
Tras crear a tu propio héroe a través de algunas limitadas opciones, emprendes tu viaje. Los jugadores habituales de la franquicia se sentirán como en casa de inmediato, ya que la premisa básica y la jugabilidad no han cambiado mucho, pero aún así se han introducido algunas novedades en la fórmula para mantener la frescura. Por un lado, nuestro pequeño y esponjoso compañero perruno Oatchi se une a las expediciones. Puede cavar, arañar y buscar de forma a los propios Pikmin, aunque a un nivel mucho más fuerte.
Oatchi es una incorporación fantástica, que simplifica los controles para los solitarios y aporta una más que necesaria variedad en el proceso. Siempre me encontraba montando a Oatchi en batalla, con mis esbirros subidos a su lomo y lanzándose sobre los bichos enemigos. Debo decir que es muy satisfactorio, y las mejoras posteriores aumentan la capacidad de supervivencia de Oatchi y facilitan la búsqueda de secretos ocultos. Todo bien.




En cuanto a los propios Pikmin, hay dos nuevas incorporaciones. Los Pikmin de hielo se pueden usar estratégicamente para congelar el agua o a los enemigos, lo que hace que un encuentro difícil sea mucho más justo. Los Pikmin luminosos, por su parte, juegan un papel importante en una de las novedades más promocionadas de esta cuarta entrega: las expediciones nocturnas. Aunque tu misión principal será rescatar a Olimar y encontrar el Sparklium (fuente de energía) necesario para repostar tu nave, en las expediciones nocturnas tendrás que trabajar junto a los Pikmin Brillantes para defender su hogar de los más enfurecidos monstruos. Piensa en un juego de defensa de torres al estilo Pikmin, aunque admito que esperaba más de este nuevo escenario. Había potencial para crear paisajes nocturnos endiablados o puzles más desafiantes, pero en lugar de eso, las expediciones nocturnas parecen una inclusión menor que solo sirve para hacer avanzar la historia.
El resto del elenco de Pikmin sigue siendo el mismo, en un enfoque de «si no está roto». Y eso está muy bien, porque el diseño de niveles y la resolución de puzles en las zonas principales siguen siendo tan entretenidos y creativos como siempre. Pasarás un buen par de horas en cada escenario descubriendo todos los secretos ocultos y luchando contra criaturas grandes y pequeñas, aunque los mejores momentos se reservan para las cavernas subterráneas. En dónd deberás enfrentarte a algunos jefes finales bastante diabólicos y resolver algunos creativos puzles. Aunque bajo la superficie no hay límites de tiempo, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares, nunca me sentí presionado para completar las tareas que me había propuesto.
Las propias localizaciones ofrecen una gran diversidad. Sun-Speckled Terrace es amplia y colorida, los niveles de agua cambian a lo largo del día en Serene Shores, y otra novedad de la franquicia es un lugar completamente interior llamado Hero’s Hideaway. Aquí, explorarás lo que parece ser una casa abandonada pero perfectamente cuidada, con bichos por toda la cocina y un montón de trampas colocadas por todo el salón. Es un entorno mucho más abierto que cualquier otro mapa anterior de la serie Pikmin, el tipo de chispa creativa que necesitaba para diferenciarse de los títulos anteriores.


Entre expedición y expedición, tendrás muchas oportunidades de mejorar o comprar objetos que pueden ayudarte en cualquier momento, ya sea mejorando tu defensa contra el fuego o tu salud en general. Hay algunos objetos que facilitan la búsqueda de los Pikmin perdidos o, como me ocurrió a mí mismo en varias ocasiones, la capacidad de llamar a los Pikmin que están lejos para que vuelvan rápidamente. Con ello, me ahorré mucho tiempo volviendo a la base después de recoger objetos y llamar a mi tropa. Algunos de tus compañeros supervivientes también tendrán algunas tareas extra por completar, aunque no son muy exigentes y consisten principalmente en continuar con tu misión y visitarlos de vez en cuando para ver más de cerca los tesoros que has descubierto.
Lo que me lleva a la última gran incorporación, un modo versus (de todo tipo) llamado Batallas Dandori. En este modo, tú y un grupo selecto de Pikmin tendrán que llevarse a casa tantos tesoros como sea posible dentro de un límite de tiempo contra un oponente, usando habilidades únicas para obstaculizar al otro bando o ayudar al tuyo. Un pequeño número de estas batallas se desarrollarán durante la propia campaña, pero puedes competir también con o contra un amigo a lo largo de un puñado de niveles. Me pregunto si habrá algún DLC en el futuro para ampliar las Batallas Danadori, ya que el concepto es sólido y divertido, y los ataques especiales únicos añaden algo de picante al juego.
La campaña inicial se define por su accesibilidad para los recién llegados, más que por la abundancia de mecánicas, y se parece más a una aventura pausada que a una búsqueda mortal. Junto con Oatchi, siempre tienes a mano la función de rebobinado, que te permite volver atrás antes de un repentino lapsus de concentración o mala suerte. Debo decir que hice uso de ella unas cuantas veces, en gran parte gracias a mi vehemencia. Pequeños añadidos como éste, junto con una interfaz de usuario mejorada, son los que marcan la diferencia para un público más joven que, de otro modo, podría sentirse abrumado por la experiencia. De igual manera, ua vez pasados los créditos, hay un montón de sorpresas tanto para los amantes de la franquicia como para los que esperan descubrir aún más. Me queda claro que el endgame gustará a todos, aunque me abstendré de detallarlo aquí porque es una sorpresa que merece la pena esperar.




Es difícil no gustar de Pikmin, con sus capas de simpatía que esconden un fantástico elemento creativo y de resolución de puzles. En su cuarto intento, Nintendo se ha esforzado al máximo y ha pulido la experiencia en todos los aspectos. Los colores vibrantes y las ricas texturas están por todas partes, y las nuevas incorporaciones son suficientes para añadir variedad, incluso sin sobrepasar los límites. Pero dejando atrás todo eso, claramente existía un objetivo claro en el diseño de juego: hacer de este el Pikmin más accesible para cualquiera que nunca haya jugado la franquicia, y en ese aspecto Pikmin 4 lo consigue con creces, convirtiéndolo en otra experiencia imprescindible para Nintendo Switch que no deberías perderte.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Pikmin 4 recibida por Nintendo para Nintendo Switch.
