Sonic Frontiers

Mi relación con los juegos de Sonic siempre ha sido una de bastante curiosidad pero a la distancia. Nunca he seguido con gran detalle toda la historia de la franquicia y las pocas exposiciones que he tenido a ella han sido en la nueva era de los juegos 3D cuando jugué Sonic Heroes y Unleashed en PS2 y debo admitir que me divertí mucho mientras lo jugué pero el tiempo y otros juegos de la época hicieron que nunca me pudiese enganchar con la franquicia. Sin embargo, siempre he tenido la curiosidad de saber por qué Sonic nunca ha podido tomar una posición predominante en la industria de videojuegos.
Es esa curiosidad que me ha traído hasta este punto donde luego de más de 20 horas de juego y habiendo hecho todo lo que hay que hacer en las islas Starfall les puedo decir si es que Sonic Frontiers es finalmente la entrega de la franquicia diseñada para convertir a el erizo azul ya por una buena vez en un pilar de la industria.
En Sonic Frontiers tomaremos una vez más el control del famoso erizo azul mientras que exploramos una isla bastante misteriosa mientras que tratamos de desenfrascar el misterio que las ruinas de este lugar ocultan. Bajo un visión de diseño muy parecida al típico open world al que ya estamos acostumbrados con otros juegos, Sonic Team trata de darle un nuevo giro a la franquicia llegando a producir una entrega que a primera vista se siente bastante refrescante y entretenida.

Primero lo positivo: Controlar a Sonic se siente muy bien. A lo largo de tu aventura tendrás a tu disposición un turbo, doble salto, un stomp hacia el suelo y la clásica acometida contra enemigos o puntos de interés a las que ya estamos acostumbrados en un juego de Sonic. Combinar estos simples pero bastante efectivos movimientos hacen que el viaje por las islas se sienta bastante responsivo y abierto a la creatividad y sentido de exploración del jugador.
Y bueno , no es que solo estés limitado a correr por el suelo de las islas ya que estos movimientos se ven potenciados por la infinidad de rieles, bumpers, aceleradores y demás artefactos regados por la isla que hacen que todo el nivel se sienta como un gran parque de diversiones en donde puedes encontrar muy fácilmente un lugar donde saltar, grindear y enlazar golpes a enemigos para permanecer movimientode sin tocar el suelo por mucho tiempo.
Poder agarrar velocidad con un acelerador para luego aterrizar en un riel que te hace dar tres vueltas por los aires para luego dispararte y hacerte pasar por anillos naranjas que te expulsan hacia una pared sobre la que puedes correr para luego llegar a otro riel y seguir con tu combo de acrobacias se siente muy bien y es algo que aprecio bastante de Sonic Frontiers.
Muchas veces he abierto el juego solo para empezar a correr como loco por algunas de las islas y plantearle el objetivo propio de llegar de un extremo a otro de estas sin pisar el suelo o hacerlo la menor cantidad de veces posible. Este es un sentimiento que puedo comparar bastante con lo que el movimiento en Spider-Man de Insomniac Games te hace sentir y si bien el sistema de movimiento no llega a alcanzar la calidad del sistema del arácnido, es algo que creo que tiene muchísimo potencial.

Sin embargo, una vez que empiezas a experimentar las otras cosas que haces en la isla mientras te estás moviendo es cuando empiezas a notar ciertas grietas en el diseño de Sonic Frontiers.
Veras, Sonic no es el único en las islas ya que Knuckles, Tails y Amy también se encuentran en ella y han sido capturados por la misteriosa fuerza oscura que ocupa dichos territorios y para poder liberarlos de su encierro y conocer un poco más acerca de lo que pasó con ellos y con los habitantes de la isla tendrás que recolectar unos objetos llamados fragmentos de recuerdo. A medida que vayas recolectando más y más de estos fragmentos podrás interactuar con tus amigos e irás desbloqueando cinemáticas en las que estableces vínculos más fuertes con ellos. Esta es la forma en la que Sonic Frontiers le presenta al jugador la mayor parte de su historia.
Si bien estos fragmentos están regados por todo el mundo y muchos de ellos están posicionados de tal manera que para obtenerlos tienes que usar tu ingenio y habilidades de navegación al usar los rieles y los otros objetos de movimiento, esto hace que el juego se convierta en una especie de collect-a-thon sin mucho sentido y que puede llegar a sentirse como una forma completamente artificial y forzada de empujar al jugador a que explore la isla y para poder obtener la recompensa de enterarse más de la historia aun cuando esta no es nada del otro mundo y no se siente como una premio digno de lo que estoy haciendo.
Lamentablemente, la historia del juego nunca llega a algún punto lo suficientemente interesante para ameritar a que gran parte del juego gire en torno a recolectar estos fragmentos que están regados por el mundo. No puedo negar que la aventura de Sonic en Frontiers inicia con tonos de intriga que obtuvieron mi interés, pero debido a la estructura de entrega antes mencionada la historia se siente más como cuatro sub historias levemente conectadas entre sí que de un momento para otro tienen un cierre brusco y bastante anticlimático.

Además de eso, tendrás que resolver acertijos a lo largo de todas las islas para poder descubrir con más detalles las zonas que conforman el mapa de cada una de ellas, algo muy similar a las actividades de outposts o torres a las que los juegos de Ubisoft ya nos tienen acostumbrados. El tema con estos acertijos es que son bastante repetitivos, con poca variedad y poco retadores.
Podría agruparlos en : llegar a un punto antes de que se acabe el tiempo, activar objetos, caminar por cuadrados en el suelo sin pisar dos veces el mismo sitio y hacer una carrera por una ruta predeterminada. Estoy seguro que hay un poco más de variedad que las que menciono pero que solo recuerde los que he mencionado dice mucho de la poca variedad que se tiene.
Otra cosa que también podrás hacer en el mundo abierto será recolectar pequeños seres de porcelana o piedra llamados koco a los que tendrás que regresar con el NPC que los está buscando y que te dará como recompensa un aumento de tu velocidad máxima o cantidad de anillos máximos que puedes cargar. Como ya es tradición en los juegos de Sonic los anillos son básicamente tu vida, así que es bastante conveniente aumentar este número lo más que puedas mientras más temprano sea posible dentro del juego y si bien creo que Sonic inicia con una velocidad respetable, aumentar su nivel máximo de velocidad hará que el juego se vuelva mucho más frenético y emocionante.

Si bien recolectar los fragmentos y hacer acrobacias serán las actividades más comunes que realizarás en la isla, también hay otra serie de objetivos que deberás cumplir para poder avanzar en tu aventura : Tienes que vencer a unos monstruos poderosos llamados Guardianes para conseguir llaves de portales, estos portales te llevarán a un lugar llamado el Ciberespacio donde tendrás que superar algunos retos para conseguir llaves de células de Caos y con suficientes de estas llaves podrás obtener Chaos Emeralds y al juntar las 7 gemas de cada nivel podrás enfrentarte con el jefe del área.
Cada nivel tiene su propio conjunto predeterminado de guardianes. Estas peleas que sirven como un cambio de ritmo en tus actividades de mundo abierto son, a primera vista, entretenidos combates contra formidables enemigos que tienen diferentes diseños y patrones de ataque. Podrás encontrar desde naves robóticas voladoras que generan rieles por los cielos a los que tienes que subirte hasta torres de sierras gigantes con las que tendrás que ser bastante cuidadoso para poder sobrevivir al intento de vencerlas.
Lamentablemente la novedad de encontrarte con estas peleas a lo largo del nivel de estilo mundo abierto pierde rápidamente su lustre ya que los mismos tipos de guardianes son repetidos múltiples veces a lo largo de todo un nivel pero no cambian para nada su diseño, estrategia de combate o incluso dificultad. Esto sería un poco más aceptable si su diseño básico fuese lo suficientemente interesante y retador para ameritar múltiples enfrentamientos pero lamentablemente este no es el caso.
Pese a eso hay ciertos tipos de guardianes que se sienten bastante divertidos de enfrentar. Entre mis favoritos se encuentran una especie de ninja robotico que combate con un moveset bastante cercano a un humanoide típico de juegos de acción y una especie de fantasma robot contra el que necesitarás resolver acertijos ambientales para poder volverlo vulnerable.



Una vez que hayas podido conseguir las suficientes llaves de portal luego de destruir a estos guardianes, podrás acceder a los niveles del ciberespacio de este juego. Estos niveles son pequeños segmentos de juego de 1 a 2 minutos de duración que son los clásicos segmentos a los que las franquicia ya nos tiene acostumbrados tanto en las entregas 2D o 3D. Solo tendras una dirección hacia donde ir y tendras que navegar a traves de rieles, obstaculos, enemigos, bumpers, aros de salto y mucho más para poder llegar al final del circuito en el menor tiempo posible.
Estos niveles de ciberespacio vienen acompañados de una serie de retos que si bien son prácticamente los mismos para todos (acaba el nivel, acaba el nivel en el tiempo de rango S, recolecta todas las monedas rojas y acaba el nivel con una cierta cantidad mínima de monedas) tienen el suficiente grado de reto y dificultad para hacerme volver a jugarlos una y otra vez hasta que lograse completar todos los retos de dicho portal.
El ciberespacio también será lo más parecido visual y sonoramente a los típicos niveles de antaño de Sonic ya que se desenvuelven dentro de versiones digitales de lugares conocidos como Green Hill Zone o Chemical Plant Zone. La combinación de estos lugares nostálgicos, la excepcional música techno/electro de alta energía y muy buena vibra y el alto grado de velocidad y maniobrabilidad que estos niveles te empujan a ejecutar hacen que estas secciones de Sonic Frontiers sean unas de mis preferidas de toda la experiencia del juego.

Luego de recolectar las suficientes llaves de células de Caos obtendrás las Chaos Emeralds de la zona donde te encuentras y al recolectarlas todas el jeugo te recompensará con lo que solo puedo describir como las secuencias de acción más over-the-top que he visto en algo relacionado con Sonic en mucho tiempo. Estas batallas de jefe de la isla donde te encuentras tienen la energía de una batalla de fin de arco de ánime y exprimen con toda la fuerza y creatividad posible el potencial cinematográfico que una pelea de Sonic puede tener.
Y si eso no fuera poco, todas estas batallas contra los jefes de Sonic Frontiers están acompañadas de las canciones pop metaleras mas empiladoras que he escuchado en mucho tiempo, tanto así que la primera vez que una de estas sonó por los parlantes de mi televisor no pude evitar quedarme varios segundos con la boca abierta ante la audacia creativa que los desarrolladores tuvieron al musicalizar estas peleas. No estoy exagerando cuando les digo que estas batallas contra jefes, que si bien son muy pocas , son el punto más alto de la diversión y hype de todo el juego.
Lamentablemente, este ciclo de guardianes, ciberespacio, esmeraldas y jefe se repite de la misma manera en todas las islas o niveles del juego, haciendo que luego de experimentar el primero de estos ciclos el Sonic Frontiers entre en una completa rutina que puede sacar de onda a más de un jugador que esperaba una experiencia más variada.


Este no sería un problema tan grave si es que las actividades que puedes realizar en el mundo abierto mientras que exploras y buscas a los guardianes y portales fuesen lo suficientemente entretenidas y diversas como para poder cargar sobre sus hombros una experiencia de más de 20 horas pero simplemente el mundo de Sonic Frontiers queda un poco corto ante tremendo reto considerando todo lo mencionado anteriormente.
Lo bastante extraño de Sonic Frontiers es que te brinda muchas maneras de obtener todos los objetos que he mencionado de maneras ajenas a la mecánica base que te los otorga. Puedes encontrar ambos tipos de llaves de manera aleatoria en el mundo ya sea al matar enemigos básicos o al romper alguna caja o contenedor.
Y por si esto no fuera poco hay un evento aleatorio en el mundo que básicamente revive a todos los guardianes y te deja batallar contra ellos de nuevo para obtener otra vez la llave de recompensa por vencerlos. Esto hace que la curva de dificultad que se podría haber manejado con los guardianes sea completamente anulada ya que el juego te da la facilidad de enfrentarte múltiples veces contra el guardián más fácil de la zona.
Pero la actividad que más incurre en esto son los portales de pesca. Durante tu aventura encontrarás un portal morado que te llevará a una versión digital de un lago de pesca donde encontrarás a Big. En este portal podrás canjear monedas moradas que encontrarás en el mundo por intentos de pesca, obteniendo una cierta cantidad de tokens por cada objeto o animal pescado. Estos tokens de pesca luego podrán ser usados para canjearlos por los objetos coleccionables del juego.



El problema es que es muy fácil hacerte con los tokens de pesca y al mismo tiempo el precio de compra de las llaves de portales, llaves de células de Caos, fragmentos de recuerdo y kocos es realmente bajo, lo que hace que puedas saltarte bastantes bloqueos de recolección simplemente yendo a pescar por algunos minutos.
Este sistema fue el que sentí que rompió totalmente el flujo de progresión del juego ya que puede aumentar mi velocidad, daño, vida y defensa así como también tener un gran excedente de fragmentos y llaves desde muy temprano de cada nivel en Sonic Frontiers lo cual hizo que la experiencia se sienta más fácil de lo que debería sentirse si es que los costos se hubiesen balanceado bien desde el inicio.
Aún con todas estas falencias y este sentido de sistemas y filosofías de juego que no llegaron a cuajar bien del todo para ofrecer un producto cohesivo, me he encontrado muchas veces regresando al mundo de Sonic Frontiers para poder seguir ejecutando acrobacias sobre los rieles y bumpers regados en cada nivel y para también tratar de mejorar mis tiempos en las zonas del ciberespacio que todavía no he dominado completamente.
El sistema de movimiento y el sentido de velocidad de Sonic Frontiers junto son el soundtrack techno-rockero cuando estás batallando contra un jefe o dentro del ciberespacio son muestras de estilo y coolness que sostienen en cierta manera la experiencia de jugabilidad de Frontiers y que me gustaría que Sonic Team refuerce y expanda en los siguientes juegos que hagan.
Cuando estás corriendo a toda velocidad por los bosques o desiertos que Sonic Frontiers ofrece el juego brilla y sientes que el cielo es el límite gracias a su gran diseño de rieles y la disposición de todos los elementos de movimiento que están regados a lo largo de todo el mapa. Lamentablemente, el resto de sistemas que conforman la jugabilidad de mundo abierto no han cuajado del todo haciendo que esta experiencia se sienta dispareja.

Me he divertido a pesar de las falencias que el Sonic Frontiers presenta y creo que Sonic Team ha logrado construir las bases para un gran futuro juego, tan solo espero que la industria les de una segunda oportunidad para poder hacerlo.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Sonic Frontiers para PlayStation 5 brindada por SEGA.
