Análisis
We Happy Few ha estado en la lista de todo el mundo desde bastante tiempo atrás. La revelación inicial del juego captó gran interés debido a sus sorprendentes imágenes, atrayendo la atención tanto desde el punto de vista del estilo como de la historia del juego. Su entorno distópico resonó con mucha fuerza, y por ello mismo, muchos apoyaron de forma intensa a financiar el kickstarter.
Compulsion Games se asoció con Gearbox Software (Borderlands) para publicar el título. Sin embargo, cuando el juego se lanzó en acceso temprano, los usuarios se encontraron con un mundo sombrío y bastante vacío en términos de argumento. Algo que cambiaría en el lanzamiento oficial. Sí, el juego tiene una campaña completa ahora y una bastante larga en realidad.
Abarcando múltiples personajes, los jugadores tendrán una visión completa del mundo de We Happy Few a través de los ojos de sus habitantes. Comenzarás como Arthur, alguien que dejó de consumir las pastillas Joy que hacen felices a todos sin importar las circunstancias. Al alejarse de su «alegría», Arthur se ha visto forzado a aislarse de la sociedad. Con ello, cada una de sus acciones llama la atención y la ira de quienes lo rodean, y tendrá que ocultar sus verdaderas intenciones si quiere escapar con vida.
Así es como empiezan las cosas con la historia de We Happy Few. El juego no se apoya en la sobre exposición de sus recursos, lo que significa que de alguna manera descubrirás cómo funciona el mundo a través de tus acciones e interacciones. ¿Por qué todos consumen la drago Joy? ¿Qué pasó durante y después de la guerra? Todas estas preguntas, y más, serán respondidas a través del juego.
Teniendo aquello en consideración, algunas de esas respuestas son interesantes, causando que el mundo sea más profundo y más atractivo para la exploración. Los tiempos de historia surgen en intervalos establecidos, o mediante objetivos ocultos que descubrirán los jugadores más deseosos de exploración. Muchas cosas dentro de We Happy Few son opcionales, lo que permite a los jugadores decidir qué tanto de su tiempo quieren dedicar al juego.
We Happy Few es principalmente una aventura en primera persona impulsada por la historia, con mecánica de supervivencia y artesanía superpuesta a esa experiencia, en lugar de mezclarse completamente en ella. Jugar debajo de las dificultades más difíciles significa que debes comer y beber, pero no tendrás que hacerlo de manera forzada. Del mismo modo, si bien necesitas crear elementos como lockpicks, el juego te permitirá crearlos automáticamente cuando sea necesario.
Estas elecciones y muchas otras ayudan a impulsar a We Happy Few por encima de lo que podría haber sido. El juego se creó inicialmente en un momento en el que la supervivencia y la fabricación eran furor, pero muchos jugadores (incluido yo mismo) los encuentran bastante tediosos ahora. Ser capaz de desactivar esas funciones de muchas maneras ayuda a mantener el juego en movimiento sin que sea necesario buscar alimento todo el tiempo.
Esta simplificación te permite disfrutar de la historia y la jugabilidad de la campaña. Desafortunadamente, estos no están a la altura de las expectativas que uno podría tener para un juego de precio completo. Compulsion Games tiene una gran creatividad dentro de su equipo. El mundo de We Happy Few es un testimonio de eso. Pero jugarlo puede llegar a ser un poco aburrido, además que existe una falta general de pulido que se denota con frecuencia.
Las animaciones son rígidas, las grabaciones en off no son las mejores, la jugabilidad a veces es imprecisa, y las mecánicas de sigilo, que son el centro de atención para gran parte del juego, simplemente no son tan refinadas. Las opciones de dificultades amplifican la IA y el realismo, pero incluso aquí el sigilo tiene problemas. Los enemigos te mirarán directamente y no reaccionarán, pero cuando lo hagan lo harán por una razón aparentemente insignificante.
¿Necesitas pasar a alguien de manera sigilosa? Entonces simplemente arrastrarse justo al lado de ellos. Solo hay una pequeña posibilidad de que te noten de todos modos. ¿Llegaste a ser descubierto por un grupo de enemigos? Escapaa y espera un minuto y todo se reiniciará.
Las mejores partes del sigilo son cuando tienes que serlo en situaciones donde estarás expuesto. En ese sentido, mezclarse con la población produce bastante tensión, y los recursos visuales del juego ayudan a comprender lo que la inteligencia artificial está pensando. Si bien es cierto todavía no es perfecto, sí que funciona y ofrece algo de diversión.
Moverse por el mapa se siente algo extraño, al saltar sobre las superficies, por ejemplo, se produce una secuencia de animación lenta, que llega a ser bastante molesta. Con eso en mente, algunas cosas parecen haberse pasado por alto para evitar animaciones adicionales, como subir escaleras, lo que da como resultado una pantalla negra corta antes de aparecer en la parte superior. Son cosas pequeñas, pero impactan a la sensación general del juego.
Aprovechando que estamos en eso, los momentos de carga también es un elemento que no está bien optimizado. Durante las primeras horas de juego el título podía tomarse bastante tiempo hasta antes de cargar la partida guardada. Hasta ante de que empiece el juego yo podía ir al baño, la cocina o responder varios mensajes del celular con toda la tranquilidad del mundo. Eso sí, destaco una actualización post lanzamiento que ha mejorado en algo los tiempos de carga, pero definitivamente es un detalle que necesita mayor trabajo.
Otras áreas podrían usar algunas mejoras también. El sistema de menú es un poco desordenado. Todo está estilizado según la estética de We Happy Few, que es genial, pero genera confusión, ya que todos los artículos se ven iguales en el inventario. En ese sentido, navegar por el menú es algo poco agradable, todo se siente apilado sin mayor gracia, incluso el sistema de mejoras a tu personaje se encuentra ahí.
Eso no quiere decir que We Happy Few no sea divertido, porque sin duda es un título agradable. Pero todavía hay algo de división entre el juego y el entorno, y es ese aspecto en donde We Happy Few me genera frustración. Aún así, We Happy Few merece la pena echarle un vistazo, el título no alcanza el alto nivel de expectativa que algunos tenían, sin embargo, algunos de sus elementos, como su historia, merecen ser rescatados.
We Happy Few es un juego de puntos altos y puntos muy bajos. Desde luego, está lejos de ser perfecto, con mecánicas de sigilo cuestionables, jugabilidad torpe, y una falta de pulido que se inmiscuye en la diversión. Sin embargo, también ofrece un mundo totalmente único lleno de personajes y lugares interesantes. Si puedes mirar más allá de los defectos, definitivamente vale la pena jugar.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital para PlayStation 4 brindada por la editorial.
