Casi un año después de que el CEO de Unknown Worlds, Ted Gill, fuera despedido por Krafton junto a los cofundadores Charlie Cleveland y Max McGuire, un juez del Tribunal de Cancillería de Delaware ordenó su restitución en el cargo. La decisión representa un giro importante en la disputa legal entre el editor surcoreano y los fundadores del estudio responsable de Subnautica 2.
La vicecanciller Lori W. Will dictaminó que Krafton violó el acuerdo de adquisición (EPA) al despedir a los ejecutivos “sin causa válida” y al intentar tomar el control operativo de Unknown Worlds de forma indebida. Con ello, el tribunal dio la razón a Fortis, entidad que representa a los fundadores del estudio.
Como resultado, la resolución del consejo de Krafton del 1 de julio de 2025 fue declarada ineficaz en lo que respecta a limitar el control operativo de Gill. El ejecutivo no solo volverá a su puesto, sino que también recuperará la autoridad sobre el lanzamiento en Early Access de Subnautica 2, mientras que el editor tiene prohibido despedirlo nuevamente durante este proceso.
La sentencia también reabre la posibilidad de que los cofundadores reciban los bonos vinculados al pago de hasta 250 millones de dólares estipulado en el acuerdo de compra del estudio. Además, el periodo para cumplir los objetivos necesarios para ese pago fue extendido hasta el 15 de septiembre, con la posibilidad de ampliarse si fuera necesario.
Originalmente, Krafton justificó el despido alegando que los ejecutivos querían lanzar el juego en acceso anticipado cuando aún no estaba listo. Más tarde, la compañía cambió su argumento y los acusó de abandonar el estudio para trabajar en otros proyectos e incluso de robar información confidencial.

Sin embargo, los documentos judiciales indicaron que esas justificaciones fueron “pretextos fabricados posteriormente”. Según el tribunal, Krafton ya sabía que Cleveland y McGuire tenían roles más limitados y lo había aceptado. Respecto a la descarga de datos del estudio, se concluyó que los exdirectivos lo hicieron para proteger el trabajo del equipo ante el intento de toma de control, manteniendo la información confidencial y devolviéndola posteriormente.
El caso también reveló detalles del acuerdo financiero: si Unknown Worlds superaba los 69,8 millones de dólares en ingresos, Krafton debía pagar 3,12 dólares por cada dólar adicional, hasta alcanzar el límite de 250 millones. De acuerdo con modelos internos, si el juego se lanzaba en 2025 y vendía más de 1,67 millones de copias, el estudio podría haber recibido cerca de 191,8 millones de dólares, una cifra que aparentemente preocupó al CEO de Krafton, Changhan Kim.
El juez señaló que ese temor llevó al inicio de una campaña interna llamada “Project X” para despedir a los fundadores, incluso consultando a ChatGPT sobre cómo cancelar el acuerdo de pago, algo que el propio sistema advirtió que sería difícil. Aunque esta decisión judicial corresponde solo a la Fase Uno del caso y aún no determina posibles daños monetarios, el desarrollo de Subnautica 2 sigue adelante y actualmente está previsto para 2026 en Xbox Series X/S y PC, con lanzamiento disponible desde el primer día en Xbox Game Pass.





