Los grandes dramas tienen el poder de hacernos reír, mientras que las grandes comedias logran conmovernos a su vez. En ese sentido, es poco común encontrar una película que equilibre ambos géneros de forma tan precisa que terminen entrelazándose hasta fundirse, y Un Dolor Real lo consigue a la perfección.

Este es el segundo proyecto de Jesse Eisenberg como guionista y director, tras el estreno de When You Finish Saving the World en 2022. La trama gira en torno a dos primos, David, interpretado por Eisenberg, y Benji, a cargo de Kieran Culkin, quienes viajan a Polonia luego de la muerte de su abuela, una refugiada del Holocausto. Aunque alguna vez fueron inseparables, con el tiempo se han distanciado. David lleva una vida estable con esposa, hijo y una carrera exitosa, mientras que Benji es un hombre apasionado, pero sin un propósito definido. Durante su recorrido por Polonia junto a un grupo turístico enfocado en el Holocausto, la personalidad directa y las opiniones contundentes de Benji generan tanto incomodidad como simpatía en David y en los demás.

Culkin, quien ganó el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto el 5 de enero y es un firme candidato al Oscar, destaca como el punto más fuerte de la película. Benji es un personaje profundamente complejo, capaz de generar amor y odio al mismo tiempo. Sus acciones provocan tanto risas como incomodidad, y siempre logra sorprender. Culkin lleva estas facetas a otro nivel, construyendo un personaje auténtico y fascinante. Su dominio de la comedia, combinado con un impecable sentido del tiempo cómico, da lugar a momentos inolvidables. Además, Culkin maneja con maestría las emociones de Benji, que van desde el nihilismo y la franqueza hasta la depresión y la diversión, lo que permite al público comprenderlo en toda su complejidad.

Por su parte, David es un hombre reservado, nervioso y tímido, y Eisenberg ofrece una actuación convincente. Como contraparte, los momentos cómicos de David suelen surgir de su frustración ante la imprevisibilidad de Benji y su despreocupación por las normas sociales. Sin embargo, Eisenberg realmente sobresale en los momentos dramáticos. Escenas como una conversación íntima con Benji en una azotea o el momento en que comparte sus sentimientos contradictorios sobre su primo con el grupo permiten explorar la profundidad de su personaje. Eisenberg transmite con autenticidad las emociones de un hombre que desea ayudar a su primo, pero no sabe exactamente cómo hacerlo.

El guion de Eisenberg es otro gran acierto. Combina a la perfección el humor y la emoción, creando una auténtica dramedia. Los diálogos son ingeniosos, agudos y llenos de impacto, logrando un equilibrio entre lo divertido y lo conmovedor. La dinámica entre un hombre sensato y reservado y otro que actúa impulsivamente da lugar a un sinfín de situaciones llenas de drama y humor.

Un eje central del guion es la experiencia judía de los descendientes de sobrevivientes del Holocausto. David y Benji, que han tenido vidas acomodadas, se enfrentan a emociones complejas al regresar al lugar donde vivió y huyó su familia. Las distintas maneras en que los personajes procesan esta experiencia se presentan de forma realista y, en ocasiones, generan tensiones entre ellos. Aunque el guion no es particularmente sutil, ya que los personajes suelen expresar directamente sus conflictos, este enfoque resulta coherente con su honestidad. Por ejemplo, Benji critica al guía turístico por, según él, transformar un momento profundamente emocional en una simple lección de historia. A pesar de su tono confrontativo, el diálogo tiene sentido dentro del contexto, ya que refleja fielmente la autenticidad de los personajes. Aunque a veces sea demasiado directo, el resultado sigue siendo efectivo.

Un instante particularmente impactante que reflejó con precisión la solemnidad de la historia fue un montaje breve ambientado en lo que alguna vez fue un gueto judío. Mientras una voz en off del guía turístico describe los antiguos negocios y lugares judíos, la cámara muestra cómo lucen hoy en día esos mismos espacios. La mayoría han perdido cualquier rastro de su pasado. La sensación de borrado y persecución se percibe con fuerza en las calles vacías. Es una escena poderosa por su simplicidad, potenciada por decisiones cinematográficas acertadas.

Junto a este momento, hay otros que destacan por su cuidada estética visual y que aportan al desarrollo de los personajes y sus relaciones. Un ejemplo es una mochila que separa físicamente a Benji y David en el aeropuerto, insinuando de manera sutil su distanciamiento emocional. También se observa en escenas como su caminata por un parque al atardecer, donde las risas los unen, o cuando las luces de la ciudad iluminan sus rostros en una conversación sincera en la azotea. Estos encuadres estáticos refuerzan el ritmo calmado y la atmósfera íntima de las escenas, permitiendo observar con mayor claridad a los personajes y su vínculo. Fuera de estas sutilezas, la cinematografía evita llamar la atención innecesariamente, limitándose a cumplir su función de forma eficaz.

Un Dolor Real logra capturar de manera hilarante y emotiva la relación y el dolor compartido entre dos primos que, aunque parecen entenderse por completo, a la vez no logran hacerlo del todo. Gracias a una interpretación excepcional de Kieran Culkin, A Real Pain se posiciona como una película verdaderamente sobresaliente.

gamecored score 9.5

PUNTOS BUENOS

Ambos protagónicas están bastante bien, pero es Culkin quien sobresale estupendamente. Hermosos visuales. La historia es realmente profunda. Temas, como la depresión y los vínculos, están retratados de manera impecable.

PUNTOS MALOS

La película pone en palabras todo, dejando poco espacio para la interpretación.

CONCLUSIÓN

Lo que Jesse Eisenberg y Kieran Culkin hacen con Un Dolor Real es impresionante de principio a fin.