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Stranger of Paradise Final Fantasy Origin se presenta como el más reciente spin-off experimental de la legendaria saga rpg de Square Enix, asociado en esta ocasión con el equipo de Team Ninja, parte de la compañía Koei Tecmo y los mismos detrás del popular y retador Nioh. Con un basto universo fantástico a su disposición y el sólido record en el género de acción de sus desarrolladores, éste es quizás uno de los debuts más esperados por los seguidores de la serie.
A pesar de ello, la primera vez que se reveló su existencia fue como una inesperada y grata sorpresa. Presentado durante el SQUARE ENIX Presents del evento digital E3 2021, no solo fue anunciado con un intrigante trailer, sino que lanzó una primera «Versión de Prueba» ese mismo día, disponible para todos los usuarios de PlayStation 5. Considerando que su publicador es famoso por anunciar sus lanzamientos con muchos años de anticipación, la emoción fue tal que muchos saltaron a la oportunidad de «Matar al Caos» de inmediato.
Las similitudes con Nioh eran más que aparentes. Éste no era un rpg por turnos ni táctico y la agresividad de su gameplay, parecido a una versión más veloz de un «Souls», lleno de brutales combos y hasta movidas de ejecución para eliminar a tus enemigos dejaba muy en claro que no estabamos ante un Final Fantasy típico. Situado en la misma continuidad de la primer entrega, la misma del año 1987, sus creadores lo describieron en su momento como la historia de un hombre consumido por la ira, su violento protagonista portando un famoso apellido: Jack Garland.
Las piezas estaban en su lugar y tras una segunda versión de prueba y un reciente demo, los jugadores ya tienen una idea más que clara de lo que verán en este título; pero queda una pregunta ¿Podrá esta aventura llena de peleas y lo que promete ser uno de los argumentos más oscuros en el largo legado de la franquicia ser digno de sumarse a uno de los mundos más icónicos en la industria de los videojuegos? Pues, a pesar de sus varias deficiencias, creo que esta es una experiencia con aspectos lo suficientemente fuertes que aquellos fans de Final Fantasy, que también gusten de la acción y los buenos retos, no deben dejar pasar:
Como ya adelante, la trama de Stranger of Paradise Final Fantasy Origin toma lugar en el mismo universo que el primer juego de toda la saga. Aquel donde tres continentes son hogar de humanos, elfos y un sinnúmero de criaturas extrañas, todos viviendo en diferentes territorios cuya estabilidad se mantiene gracias a 4 poderosos cristales cada uno responsable de uno de los clásicos elementos: Fuego, Aire, Tierra y Agua. A través del tiempo, estos cristales se han debilitado causando la aparición de desastres como tormentas en el mar y sequías en el suelo. Se dice que esto es una señal de que la oscuridad está cobrando fuerza y la llegada de la entidad conocida como «Caos» está cerca. El fin parece ser cuestión de tiempo, pero una luz de esperanza aparece de la mano de la profecía del sabio Lukhan: «Cuatro guerreros de la luz portando cristales llegarán y salvarán al mundo en su momento más oscuro».
Nuevamente nos encontramos en Cornelia, un enorme reino y símbolo de aquella esperanza donde el rey, la reina y sus hijas Sarah y Mia hacen lo posible por mantener a su pueblo con la frente en alto. Cerca a la entrada a este lugar, nuestro héroe, Jack, se topa con dos hombres llamados Jed y Ash, ambos en ropas curiosamente modernas y en camino al palacio. Cada uno posee un extraño cristal negro que resona con los demás y los identifica como aquellos de la profecía, los «Guerreros de la Luz». Al ver esto, y sin introducción alguna, Jack hace incapie en su falta de recuerdos y exclama «Solo sé que estoy aquí para matar a Caos» a lo que los otros responden «Nosotros también» forjando una rápida alianza.
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Los tres aventureros consiguen una audiencia ante el Rey de Cornelia para ganar el permiso de salir a cazar a su objetivo en el mismo continente. Al ver solo tres integrantes del grupo y dudoso de que sean quienes claman, el monarca accede al pedido enviándolos a un sombrio templo a manera de prueba para una posterior misión de mayor importancia. Pero antes de despedirse, el rey les pregunta que es lo que impulsa su misión. La respuesta de Jack es confusa pero contundente «No es una esperanza o un sueño, es más como un hambre, una sed» lo que lo impulsa como un soldado implacable. De esta manera, el trio inicial comienza su largo viaje, eventualmente conociendo a dos aliadas más en las jóvenes Neon y Sophia, mientras caminan hacia lo desconocido.
Es esta última frase la que el escritor Kazushige Nojima señala como la fuente de inspiración principal para el resto de la campaña. Aunque las intenciones de su equipo no son tan claras aun, Jack no actua por algún sentido de la justicia o búsqueda de gloria, es una necesidad grabada en su corazón sin un origen claro ni razones aparentes pero que al mismo tiempo, en sus palabras, le da sentido a su existencia.

Este extraño prólogo presenta las primeras de muchísimas preguntas que la campaña va lanzando y resolviendo poco a poco a través de 30 a 35 horas de duración hilando y estructurando una narración que constántemente te da pistas de la verdad escondida sin revelarla del todo, manteniendote cuestionando lo que está ocurriendo, para luego darte la respuesta de golpe. El apartado narrativo es, sin duda alguna, lo mejor que tiene Stranger of Paradise. Aunque empieza lento y confuso, desde la mitad en adelante te lleva por una montaña rusa de incógnitas y descubrimientos que eventualmente culminan en un punto cumbre que conecta casi a la perfección con los eventos ocurridos en aquel título de 1987 para el NES.
Y es aquí donde vale la pena hacer una pequeña advertencia. Aunque no es absolutamente necesario, te recomiendo ampliamente, por lo menos, repasar en la red la historia de Final Fantasy 1; o mejor aun, haberlo jugado antes. A través de la campaña te vuelves a encontrar no solo con la príncesa Sarah, el pirata Bikke y el elfo oscuro Astos, sino también con enemigos como los Elemental Fiends; pero la mayoría de ellos cumplirá roles distintos en esta nueva historia, sorprendiendo seguramente a quienes ya los conocían. Similar a lo ocurrido con Final Fantasy VII Remake, tus actos traen consigo varias implicaciones que afectan al original. Aprovechando que ya está disponible la colección «Pixel Remaster» no es mal momento para ponerte al día si no tienes problemas con lo retro.
Por otro lado, no puedo ignorar cierto factor que se hizo muy popular los últimos meses con muchos memes de Internet: Lo exagerado y «cringe» que puede ser Jack. Él no solo es un tipo violento que claramente disfruta de hacer pedazos (literalmente) a quien se le interponga, sino que también encaja en el estereotipo socialmente inadaptado de héroes como Squall o Cloud, pero llevándolo a un nivel incluso más exagerado con un punto de vista muy cerrado e ignorando lo que lo rodea. Él solo quiere matar al Caos, y lo repetirá tanto como necesite, mientras le insiste a sus amnésicos aliados que «recordar el pasado no ayudará y solo la misión importa», llegando al punto de ignorarlos también a ellos (colocándose audífonos inalámbricos para no oirlos en una ocasión) Afortunadamente, tal como sus predecesores, Jack también crece como personaje mientras más progresas. A través de distintas, a veces impactantes, circunstancias; él va volviéndose mucho más complejo. Mientras tanto, tú como jugador logras conocer a la persona detrás de la rabia, sus verdaderas motivaciones y trágico conflicto que lo convierten en alguien sumamente interesante. Eso sí, no esperes el mismo nivel de crecimiento en Jed, Ash, Neon o Sophia, ya que ellos en realidad están ahí para complementar a Jack y no cuentan con arcos propios fuera de unos contados momentos emotivos para mostrar su personalidad.
Con todo esto dicho, debo decir que estoy más que satisfecho y contento con esta historia. Lo que a simple vista podría parecer una simple aventura alterna a Final Fantasy 1, es en realidad una narración llena de hilos y premisas tanto sutiles como totalmente exageradas, pero siempre cuidadosamente entrelazadas para alimentar, reforzar y expandir en gran medida la mitología de aquella legendaria obra inicial.

Pero ¿De qué serviría tanta ira y violencia contenida si no puedes soltarla toda en batalla? Como ya adelanté, Stranger of Paradise viene de la mano de Team Ninja, quienes tienen bastante renombre en géneros de peleas, hack n slash y acción en general. Basándose en su experiencia creando la serie de action-rpg Nioh, los desarrolladores han logrado infundir esta entrega con un dinámico y variado combate que combina de forma muy destacable su gran agresividad con conceptos nativos de FF como la magia, las armas y en particular el famoso sistema de «Jobs».
Para empezar, aquí únicamente controlas a Jack mientras otros dos integrantes de tu grupo te acompañan controlados por la computadora. El protagonista cuenta con las acciones primarias de cualquier «Souls-like» asignadas a botones de defensa, evasión, uso de poción y ataque débil, así como un clásico contador de vida; pero estas herramientas son solo la base de algo mucho más complejo, único y especial. En lugar de utilizar un medidor de Stamina típico, se opta por un recurso similar al de Sekiro: Shadows Die Twice incluyendo una «Barra de Break». Inspirada también en algo que vimos hace tanto tiempo en Final Fantasy XIII, esta línea amarilla aparece en la parte inferior de la pantalla y se consume al bloquear daño con tu postura defensiva o utilizando el «Soul Shield», una de las mecánicas más importantes de todo Stranger of Paradise Final Fantasy Origin.
Aunque puedes utilizar los clásicos «Parries» levantando tu escudo regular en el momento exacto de un impacto, también tienes la opción de mantener presionado el botón de «Soul Shield». Hacer esto consumirá poco a poco tu energía, pero te da mucho de tiempo para deflactar el primer golpe que haga contacto, eliminando la necesidad de precisión que suele acompañar a un parry. Esta estrategia es clave para mantener cargado tu medidor de MP, pues cada embate absorbido genera puntos de magia, necesarios para ejecutar técnicas que mencionaré más adelante.
Claro está, existe un riesgo, pues tu «Break» se recarga lentamente y abusar mucho de tu defensa puede agotarlo, dejando a Jack aturdido y de rodillas, listo para ser golpeado de forma muy dolorosa. Afortunadamente, estas limitantes también producen momentos muy emocionantes cuando jefes de nivel te lanzan varios ataques seguidos y logras sincronizar tus bloqueos de manera perfecta anulando por completo el daño de ofensivas que parecen imparables. Aunque necesitas de un decente nivel de habilidad para ejecutar jugadas como esa, es innegable lo satisfactorio que se siente cuando funcionan a la perfección. Por si esto fuera poco, usar el Soul Shield contra ataques marcados de color púrpura te permite robar temporalmente la habilidad de un monstruo para usarla en su contra o la de sus amigos.
Además, no solo tú cuentas con una Barra de Break, pues tus oponentes también tienen una debajo de sus puntos de vida y varios de los ataques de Jack están enfocados en reducirla a 0. Tal como ocurre con tu héroe, si logras esto, tu rival cae al suelo de rodillas y en ese momento puedes usar uno de los movimientos más violentos disponibles: Soul Burst. Al activar el Soul Burst sobre un enemigo caido, Jack se le lanza encima atravesándolo con su brazo, quebrándo sus extremidades, azotándolo con el suelo o estrellándolo con su puño para después rodearlo de cristales de color rojo y hacerlo estallar en esquirlas de forma espectacularmente brutal. Al realizar éste, u otros ataques, el guerrero queda bañado en sangre, algo nunca antes visto a ese nivel en la franquicia.

Por suerte, la violencia aquí encaja muy bien con el resto de la premisa. La historia de Jack no es una aventura alegre y él tampoco es un héroe típico. Como ya sabemos sus motivaciones son casi primales como «un hambre o una sed» y esto se ejemplifica bien al liquidar con sus propias manos a cualquier representación de Caos, por más mínima que sea. En el proceso, lo que le da al jugador es una capa extra de atractiva visceralidad a los enfrentamientos más complicados o una sensación de absoluta superioridad al aplastar a los contrincantes más débiles.
Pero sin importar lo efectivamente agresiva que sean las peleas, no serían dignas del nombre «Final Fantasy» si no estuvieran acompañadas de un cierto factor de magia y fantasía. Y ya que utilizar un menú o un sistema por turnos hubiera chocado fuertemente con el resto de la experiencia, Team Ninja encontró una forma de adaptar muy bien esas habilidades al entorno de acción gracias a su excelente interpretación de los clásicos «Jobs» de la saga. Nacidos oficialmente en el quinto episodio, pero presentes desde el inicio, los Jobs son la forma en que la serie se refiere a clases como Espadachin, Luchador, Pugilista, Mago Blanco, Mago Negro, Caballero, y muchas más que han acompañado a los fanáticos de este rpg por décadas y ahora forman una parte vital de Stranger of Paradise Final Fantasy Origin.
Aquí, lo que normalmente sería el ataque fuerte es reemplazado por técnicas propias de cada uno de los Jobs que Jack y sus aliados pueden equipar, siendo el líder el único capaz de llevar dos al mismo tiempo. Dichas técnicas consumen uno o más cuadros de magia (MP) para que clases comunes de combate cuerpo a cuerpo como el Espadachín o el Guerrero blandan su espada y hacha de forma más dura y pesada, mientras que otras más especializadas obtienen algo único como el Lancero que gana un ataque de rango o el Dragoon que puede usar el icónico «Jump». En contraste, aquellas basadas en hechizos como los tres tipos de mago o el Sabio utilizan el medidor de magia para levantar su mazo y cargar algún encantamiento que el jugador puede seleccionar en tiempo real desde una pequeña rueda de opciones. En mi opinión, las clases que cuentan con este «círculo de habilidades» son las más divertidas por su versatilidad. Team Ninja incluso encontró una forma de seleccionar hechizos elementales con distinto nivel de poder como Fire, Fira y Firaga dependiendo de cuanto tiempo mantengas presionada la tecla. Por último, mientras más uses una clase, más puntos de experiencia consigues para mejorarla en su exclusivo árbol de habilidades.
Los Jobs están agrupados de dos maneras: Por categoría y por nivel. Mientras que las categorías juntan aquellos que usan armas similares o cuentan con cierto parecido funcional usando un código de colores, los niveles separan a los más básicos de los más complejos con un sistema de desbloqueo. Los tres niveles son: «Básico», «Avanzado» y «Experto» y se van obteniendo al mejorar las del nivel inferior heredando muchas cosas en el proceso. Por ejemplo: El Lancero y el Marauder desbloquean juntas al Dragoon y éste en combinación con el Berzerker desbloquean al Breaker» siendo esta última capaz de llevar todas las armas que usan sus predecesores.
Con la impresionante cantidad de 28 clases, no puedo decir que todas son absolutamente únicas, pero hay más que suficiente variedad y diferencias entre ellas para que te entretengas experimentando con cada una al menos unas horas o hasta conseguir un par del nivel «Experto» que puedas considerar tus favoritas. Creo que el ir obteniendo más Jobs, equipándolos, probándo sus combos y mejorandolos fue una de las cosas más divertidas que hice.

Todas las armas arriba listadas serán de vital importancia al enfrentar a los peligrosos monstruos que encuentras en tu camino a través de las muchas misiones que has de cumplir. Estos rivales van desde los pequeños, pero sorpresivamente molestos «Chaos Goblins» hasta los imponentes «Elemental Fiends» y otros jefes que se interprondrán entre tu equipo y el final de cada nivel.
Varias de estas criaturas son reinterpretaciones de aquellas que aparecieron en el NES como los temibles Mindflayers, los piratas de la tripulación de Bikke o el ágil y acorazado Crazy Horse por solo nombrar unos pocos. Junto a ellos aparecen también otros más modernos como Cactuar (originalmente de FF VI) y el tierno pero absolutamente brutal Tonberry (originalmente de FF V) Cada uno de ellos cuenta con un comportamiento propio, desde aquellos simples y directos que solo caminan hacia ti para golpearte, hasta otros equipados con magia que si te descuidas puede eliminarte en segundos (sí, me refiero a Tonberry)
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Por otro lado, tenemos a los usualmente enormes e imponentes jefes de nivel. Aquí no solo se encuentran los ya mencionados Elemental Fiends como el dragón de viento de múltiples cabezas, Tiamat; sino también otras criaturas igualmente peligrosas del universo Final Fantasy. Tenemos a una Chimera, un Great Malboro, una combinación de dos espíritus de fuego y agua llamada Elemental Core y otras criaturas clásicas que prefiero no nombrar para evitar spoilers pues seguramente serán grandes sorpresas para los fans que logren reconocerlas. Todas ellas seguramente serán un gran reto que te obligará a aprender sus patrones y reaccionar correctamente a ellos antes de que sea demasiado tarde.
La colección de monstruos a derrotar presente en Stranger of Paradise es bastante amplia y rinde homenaje no solo al primer Final Fantasy, sino en general a toda la serie. Es agradable e interesante ver combatir a estos seres en un género tan distinto y no puedo negar lo extraño que puede ser ver a Jack hacerlos explotar en pedazos; pero en general creo que es un repertorio bastante nutrido que te tendrá entretenido y presentando sorpresas una tras otra antes del inevitable final.
Por cierto, también es importante mencionar que existen 3 niveles de dificultad a elegir (Story, Action y Hard) y uno extra difícil (Chaos) desbloqueable al terminar la campaña. Si eres novato o no tienes mucha habilidad para la acción, te recomiendo que selecciones alguna de las dos primeras; pero si por el contrario ya eres un veterano de los Souls, lo mejor será que elijas «Hard» sin miedo alguno. De esta manera tendrás un reto más acorde a tu habilidad, pero no te preocupes si luego quieres cambiarlo pues puedes hacerlo en cualquier momento antes de elegir una misión. Cabe recalcar que no hay mayor penalidad por morir, pero sí perderás poco a poco tu medidor de MP (hasta un mínimo de 2 puntos) Por suerte regenerarlo con Soul Shield y Burst es muy fácil.

Pero que tipo de rpg estaría completo sin opciones de personalización que complementen a tus personajes con un buen número de objetos equipables. Pues Stranger of Paradise Final Fantasy Origin no es la excepción a la regla y cuenta con muchísima armas y armaduras, que irás encontrando al explorar cada uno de los niveles y calabozos disponibles, así como al eliminar a las criaturas que los habitan. Sin embargo, luego de una docena de horas de llenar y liberar espacio en tu inventario, la gigantesca lista de items deja de ser recompensante para volverse abrumadora. Éste es el primer punto donde el título empieza a tambalear en sus decisiones de diseño y es que en su esfuerzo por generar grandes cantidades de loot, Team Ninja termina por hacerlo mayormente irrelevante.
Debo admitir que la primera impresión es muy buena y al inicio las recompensas son satisfactorias y llamativas. Por ejemplo, cada nuevo tipo de arma que recibes tiene un estilo único que puedes usar con aquellos Jobs que te lo permitan. La lista de tipos no es pequeña, tienes espadas, cuchillas de dos manos, lanzas, mazos, dagas dobles, guantes, hachas y katanas, por lo que la emoción de conseguir una más demora bastante en desaparecer. De hecho, en el caso de las armas podría discutirse que la gran cantidad es justificable pues algunas poseen habilidades únicas que se suman a las de tu Job y puedes aprovechar en dinámicos combos de dos, tres o cuatro golpes.
Por lo contrario, las armaduras no corren con la misma suerte. Aunque son muchísimas y suelen tener diseños visuales muy buenos, así como formas distintas de afectar tus atributos de fuerza, inteligencia, defensa física, defensa mágica y más, todas ellas están ligadas también a un «Nivel» numérico. Como tus aventureros no tienen un medidor de experiencia propio y sus varias clases son las que mejoran en su lugar, si quieres hacerte más fuerte y capaz de enfrentar los retos de la siguiente misión tienes que cambiar de armadura constántemente basándote solo en su Nivel. El gran problema radica en que, aunque puedes pasarte horas eligiendo la combinación ideal de atributos y bonos pasivos entre las piezas del pecho, piernas, guantes, botas y cabeza; al final ese delicado balance importa poco o nada si tu set queda obsoleto en 10 minutos al toparte con otro cofre de tesoro con uno o dos puntos más.
Puede que esta queja te suene exagerada ya que la mayoría de rpgs asume que el jugador cambiará de equipo cada cierto tiempo y que esto es parte del ciclo de crecimiento; pero los mejores también logran que su loot sea significativo, ofreciendo elecciones importantes y piezas que se sienten valiosas por varias horas, haciendo aun más especial el momento de conseguir una que supera a la anterior. Algunos otros incluso reducen este problema brindándote métodos para mejorar las piezas antiguas que más quieres conservar, pero Stranger of Paradise no sigue ninguna de estas opciones. Que no te sorprenda tener un inventario con más de 100 partes, la mayoría totalmente inútiles. Es más, creo que el mismo juego sabe que esto es una molestia y por eso ha implementado un botón de «Equipar lo mejor automáticamente» para que solo tengas que abrir el menú y presionarlo cada vez que desees.

Desafortunadamente, el loot no es el único problema a nivel de diseño que tiene este spin-off. Otros grande puntos en contra, y quizás los más notorios, son representados por su limitada arquitectura de niveles y casi nula construcción del mundo fuera de las misiones. Y aunque podría culpar del primero de estos problemas a anticuadas ideas de como presentar calabozos que aun solemos ver en algunos jrpg, el segundo es tan notorio que hubiera sido mejor anular su funcionalidad por completo.
Empezando por el primero, Stranger of Paradise Final Fantasy Origin te lleva a través de 16 misiones obligatorias, cada una de ellas (con una única excepción) en una locación de estreno. Tienes además la opción de regresar a cualquiera para rejugar el escenario o completar alguno de los varios «Sidequests», misiones alternas diseñadas para obtener recompensas valiosas como «Anima Shards» que puedes canjear por puntos de experiencia y la posibilidad de desbloquear Jobs únicos para los otros «Guerreros de la Luz». Lamentablemente, estos lugares no son muy atractivos de explorar pues, a pesar de tener unos pocos cuartos escondidos y contar con un acabado visual agradable, no dejan de ser los típicos y monótonos pasillos interconectados por arenas de combate y uno que otro ascensor o cuarto cerrado. Estos caminos a veces son tan similares y carentes de detalles únicos que varias veces terminé perdido luego de una pelea al mover mi cámara y no poder distinguir la puerta de la que vine de aquella a la que debía ir.
Por si esto no bastara, varios escenarios son ridículamente oscuros, haciendo la navegación aun más complicada. Siempre he creido que las obras del estilo Souls, con sus varios atajos y rutas alternas, necesitan de una clara distribución para evitar confusiones sin necesidad de guías; pero ya que no se cuenta con ello creo que se necesita urgentemente de un mini-mapa para que por lo menos tu mismo puedas identificar la forma del calabozo desde una vista superior. Ojala Team Ninja considere esto y lo agregará en un parche a futuro.
Finalmente, el segundo error se relaciona totalmente al mundo que existe aparte de las batallas. Normalmente en un rpg, es posible visitar pueblos y ciudades con gente con quien conversar, tiendas para comprar equipo y en general darle vida a todo lo que te rodea. Incluso en el primer Final Fantasy (sí, el de 1987) podías viajar con libertad por sus 3 continentes. En esta ocasión, todo eso se ha reducido a un simple y paupérrimo mapa holográfico desde el que eliges a que misión deseas ir o si en cambio prefieres hablar con alguna persona. Tal como lo lees, en lugar de pasear por las calles del reino de Cornelia, tienes una literal lista de gente con quien conversar que, si bien actualiza su diálogo con tu progreso, no aporta prácticamente nada a la experiencia.
En adición, lo que sería una tienda ha sido reemplazado por el menú del «herrero» (Smithy) donde puedes desmantelar el loot que no te sirve para ganar materiales que refuerzan las insignificantes habilidades pasivas de alguna otra armadura que seguramente desmantelarás en tu siguiente visita. Entiendo que el foco de Stranger of Paradise es la acción y el combate; pero si ese era el caso hubiera preferido una aventura totalmente lineal que solo incluya la selección de misión en lugar de estas opciones que francamente se ven muy mal.

Pasando a hablar del aspecto audiovisual, gráficamente este juego puede no ser el más impresionante, pero tampoco hay nada que reprocharle. Claro está, esto es si es que hablamos de la versión de actual generación para PlayStation 5 o Xbox Series X. Empezando por los personajes, debo decir que tanto monstruos como protagonistas se ven muy bien. Incluso con sus armaduras en constante cambio, los artistas del equipo desarrollador han logrado que cada pieza tenga bastante detalle y encaje con casi nada de «clipping» entre polígonos más allá de la ocasional capa cruzando los brazos. Los rostros son sobresalientes con gran animación en los gestos, excelentes texturas de piel y un gran trabajo en el perfecto cabello y barba de los cinco héroes que mantiene los altos estándares de Final Fantasy.
Como dije, no hay nada que reclamar en la sección visual. Hasta los calabozos, cuya monotonía y predictibilidad de diseño ya mencioné, tienen texturas de gran calidad que les da el relieve y sensación necesarios dependiendo de si estás recorriendo antiguas ruinas o una fortaleza de avanzada tecnología. El producto además corre a sólidos 60 frames por segundo sin ningún bajón serio ni largo. Desafortunadamente, las versiones de pasada generación (PS4 y Xbox One) no cuentan con el mismo acabado por limitaciones técnicas perfectamente entendibles. Aunque sus personajes no están tan mal como los escenarios, ambos se ven pixeleados en los bordes y ligeramente borrosos, perdiendo mucho de su encanto. Se nota claramente que este es un producto creado pensando primero en las plataformas modernas, una tendencia que seguramente seguirá con el tiempo.
ACTUALIZACIÓN: Debo recalcar que esta review se basa en la versión de PlayStation 5 que fue la que jugué de principio a fin. Luego de su publicación, se han reportado problemas técnicos en PC que no están presentes en consolas y que no afectan a esta calificación, pero que pueden ser importantes si eres un usuario de aquella plataforma.
Pasando al aspecto musical, debo decir que mi impresión es un poco más regular aquí. Esto no significa que la música sea mala, sino que aparte de la tonada de batalla y el clásico tema de la serie que destacan muy bien, las demás melodías son bastante olvidables. Existe una excepción en la forma de la canción licensiada: «My Way» del legendario Frank Sinatra que funciona muy bien por su apropiado mensaje en los contados momentos que se le oye. Por cierto, hay una canción licensiada más de la mano de Limp Bizkit, titulada «Shadows Rising» pero ni siquiera se le escucha de forma completa en la campaña por lo que es más un extra para el disco musical. Mientras tanto, los efectos de sonido son acertados y comunican cada golpe, incluyendo los violentos Soul Bursts, con gran efectividad. Por último debo notar la actuación de voz que, aunque tampoco es algo impresionante, dota de gran personalidad a cada uno de los Guerreros de la Luz mientras comentan cosas importantes, reaccionan a las batallas o sueltan frases relajadas durante sus misiones.
Antes de pasar a las conclusiones finales, existe un apartado técnico más a tomar en cuenta: El multijugador en línea. Suena extraño, pero estamos ante un Final Fantasy que puedes pasar hasta con 2 amigos o extraños usando salas online pidiendo apoyo o brindándolo. Este modo te permite pasar cualquier misión que ya hayas desbloqueado en tu campaña, incluyendo las secundarias, que suelen ser más difíciles, en grupo controlando a Jack si eres el host o a Jed, Ash, Neon o Sophia, pero con los items y clases de tu Jack, si eres un invitado. Obviamente, aquí lo más importante es la estabilidad y es de mi agrado decir que funciona bastante bien, sin mayores problemas de lag o caida de frames. Eso sí, aunque el daño de todo el grupo es reducido al nivel del host, si tu nivel es mucho más alto, es posible que los enemigos no te hagan ni cosquillas por lo que un «carreo» es factible. Siendo sincero, solo probe el multijugador por curiosidad y para este análisis, nunca me hizo falta para vencer a nadie, así que creo que recién veremos su verdadero valor cuando se agreguen misiones más complicadas con DLC o actualizaciones.

En conclusión, Stranger of Paradise Final Fantasy Origin está muy lejos de ser perfecto. Sus errores son notorios como un exceso de loot de poca importancia o un bastante deficiente diseño de niveles y mala presentación del mundo fuera de las misiones, cosa que sería de vital importancia si este fuera un rpg tradicional. Pero, también es uno de esos raros ejemplares que incluso con todos sus defectos, no puedo evitar apreciar y realmente considerar como un gran título gracias a que aquellas cosas que hace bien, las hace muy bien.
Su apartado jugable presenta un excelente sistema de combate lleno de mecánicas de gran valor que demuestran porqué Team Ninja es un referente para todo lo relacionado a acción de alta velocidad. La idea detrás de convertir una técnica avanzada como el «Parry» en algo tan vital y accesible como el Soul Shield es genial y su conexión con los puntos de magia, los combos que los usan y los brutales Soul Burst crea una emocionante y agresiva cadena de acciones que te motiva a estar a la ofensiva pero te castiga duramente si descuidas tu defensa. Si a esto le sumo la gran lista de técnicas y poderes que trae la vasta variedad de Jobs que modifica drásticamente tu estilo en un instante y duplica tus opciones de lucha, tenemos uno de los gameplays de lucha más divertidos de cualquier action-rpg moderno.
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Pero hasta más destacable es el apartado narrativo. Lo que, por culpa de ciertos trailers, parecía ser una historia secundaria exagerada y un tanto ridícula de «Matar al Caos» terminó por ser uno de los spin-offs mejor trabajados a nivel argumental de toda la saga. Poco a poco, a través de más de 30 horas de campaña, aquel protagonista que inicia como un hombre violento y amargado revela motivaciones y secretos ocultos que lo terminan por convertir en un héroe sumamente interesante y extrañamente complejo volviéndolo más que digno del icónico lugar que se le ha dado en el enorme legado de Final Fantasy.
En resumen, no puedo ignorar las fallas y aspectos negativos de Stranger of Paradise Final Fantasy Origin, es por ello que les he dado bastante espacio en este análisis y debes tenerlas en cuenta si deseas jugarlo. Pero luego de sumergirme por completo en esta excepcional trama y haber sobrevivido a sus más brutales batallas debo decir que Jed, Ash, Neon, Sophia y en especial Jack se han ganado un lugar más que válido en los recuerdos de este fanático de aquella serie llena de leyendas inolvidables. Si deseas regresar a aquel mundo que lo inició todo, o visitarlo por primera vez, es un gran momento para revivir la leyenda de los cristales y cumplir la profecía de los Guerreros de la Luz una vez más.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Stranger of Paradise Final Fantasy Origin para PlayStation 5 brindada por Square Enix.
