Bandai Namco, según un informe de Automaton, ha recortado su plantilla en más de 100 desarrolladores entre abril de 2024 y febrero de 2025. Este informe revela que la compañía ha reducido su número de empleados en Japón de 1,294 a 1,177, lo que equivale a una disminución de 117 personas.
Aunque la empresa no ha confirmado de manera oficial estos despidos, se cree que estos recortes están relacionados con los informes de octubre de 2024, que indicaban que Bandai había cancelado varios proyectos y estaba presionando a su personal a abandonar la empresa.
Según estos informes, Bandai implementó una estrategia en la que no asignaba tareas a los empleados y los enviaba a escritorios vacíos, esperando que los trabajadores decidieran renunciar por sí mismos en lugar de permanecer en un estado de incertidumbre o «limbo».
Este enfoque es conocido como «oidashi beya», una práctica utilizada para presionar a los empleados a irse voluntariamente al dejarles sin trabajo. Sin embargo, en el momento de los reportes de octubre de 2024, Bandai negó estar llevando a cabo este tipo de medidas.

Ante las acusaciones, Bandai explicó que algunos de sus empleados podrían necesitar esperar un tiempo antes de que se les asignara su próximo proyecto, minimizando así las críticas hacia la situación.
A pesar de esta explicación, los despidos recientes sugieren que la empresa sigue enfrentando dificultades organizativas y cambios internos que continúan afectando a su personal, lo que ha generado preocupación sobre el futuro de la compañía.





