Las primeras impresiones y el tráiler cargado de tensión ya dejaban entrever que The Forsaken Hollows sería más exigente, y el director Junya Ishizaki lo confirmó diciendo que el DLC es “definitivamente un poco más difícil”. Aun así, remarca que no busca ser injusto, sino mantenerse dentro de lo que consideran un reto equilibrado para los jugadores.
En una nueva vista previa con GameSpot, Ishizaki explicó que lograr ese punto medio después del lanzamiento del juego principal fue complicado. Ajustar todo para que encaje con lo que habían imaginado desde el inicio representó, según él, “muchos problemas” y un proceso de pulido constante.
El director comentó que el equilibrio es algo profundamente subjetivo, y que uno de los mayores desafíos fue pensar cómo conseguir una base de dificultad coherente con su visión inicial a la vez que diseñaban nuevos enemigos, personajes y mecánicas que aprovecharan ese nuevo ajuste general.
La mayor dificultad no debería sorprender, especialmente considerando el precedente de Shadow of the Erdtree. Sin embargo, Ishizaki aclara que no quieren que The Forsaken Hollows sea tan duro que aleje a los jugadores nuevos, pero sí lo suficiente como para que incluso quienes dominaron la entrega principal vuelvan a sentir ese toque de descubrimiento y adaptación que tuvieron al jugar por primera vez.
El DLC llega el 4 de diciembre e incorpora dos nuevos Nightfarers jugables: el Scholar, centrado en apoyo, y el Undertaker, orientado al daño. También incluye dos jefes de Noche 3 como los Balancers —siete guerreros alados que atacan simultáneamente— y un nuevo tipo de Shifting Earth, The Great Hollows, con objetivos propios que amplían aún más el contenido.





