La magnitud de los despidos en Bungie finalmente ha salido a la luz gracias a documentos oficiales publicados por el estado de Washington. Según un aviso WARN presentado por Sony Interactive Entertainment, 292 empleados del estudio perderán sus puestos de trabajo, una cifra que confirma el importante proceso de reestructuración que atraviesa el desarrollador de Destiny 2.
La semana pasada, Sony confirmó que llevaría a cabo recortes «significativos» dentro de Bungie, señalando que la mayoría del equipo de Destiny y parte de los desarrolladores de Marathon se verían afectados. Esta decisión llegó poco después del lanzamiento de Monument of Triumph, la última gran actualización de contenido de Destiny 2, que puso fin a nueve años de soporte continuo para el juego.
Aunque el documento oficial registra 292 despidos, se cree que el número real podría ser aún mayor, ya que el informe únicamente contempla a los empleados de Bungie y Sony ubicados en el estado de Washington. Cualquier trabajador afectado en otras regiones no estaría incluido en esa cifra.
Sony adquirió Bungie en 2022 mediante una operación valorada en 3.700 millones de dólares, en plena ola de adquisiciones de la industria durante la pandemia. Sin embargo, desde entonces Destiny 2 ha ido perdiendo popularidad, mientras que todavía no está claro cuál ha sido el desempeño comercial de Marathon, el nuevo shooter de extracción del estudio lanzado este año.

De acuerdo con un reporte previo de Bloomberg, Bungie centrará sus esfuerzos a corto plazo en Marathon, al punto que varios desarrolladores de Destiny 2 ya fueron trasladados al nuevo proyecto. El informe también señalaba que, tras concluir el contenido de Destiny 2, el equipo no tenía un nuevo proyecto asignado.
Por ahora, Bungie tampoco tendría planes inmediatos para iniciar el desarrollo de Destiny 3, lo que refuerza la idea de que el estudio enfocará la mayor parte de sus recursos en Marathon y otros proyectos futuros. La combinación de despidos masivos, cambios internos y una nueva estrategia marca uno de los momentos más complejos en la historia reciente del estudio.





