Durante los últimos años, Samsung ha conseguido algo que parecía complicado: convertir sus televisores OLED en una alternativa tan atractiva para gamers como para amantes del cine. Con cada generación la compañía ha refinado la fórmula, aumentando el brillo, mejorando el procesamiento de imagen y reduciendo una de las principales debilidades históricas de esta tecnología: su desempeño en habitaciones iluminadas.
La Samsung S90H llega precisamente para ocupar ese punto medio dentro del catálogo OLED de la marca. No pretende ser el modelo más exclusivo como la S95H, pero tampoco busca sacrificar demasiadas prestaciones para alcanzar un precio más competitivo. Sobre el papel ofrece prácticamente todo lo que uno esperaría de un televisor premium: panel OLED con acabado antirreflejos, frecuencia de hasta 165 Hz, cuatro puertos HDMI 2.1, Vision AI y un completo ecosistema pensado tanto para entretenimiento como para videojuegos.
Después de utilizarla durante varios días para películas, series, deportes y videojuegos, la sensación es clara: Samsung ha encontrado un equilibrio muy difícil de conseguir. La S90H no intenta impresionar únicamente con especificaciones; apuesta por ofrecer una experiencia consistente en prácticamente cualquier escenario de uso, así que veamósla más de cerca en esta review.

Diseño
Samsung lleva varios años apostando por un lenguaje de diseño minimalista y la S90H representa perfectamente esa filosofía. Desde el primer momento transmite la sensación de estar frente a un producto premium gracias a unos marcos prácticamente invisibles que hacen que toda la atención recaiga sobre la imagen.
Su perfil ultradelgado continúa siendo uno de los aspectos más impresionantes del televisor. Cuando se observa de lado cuesta creer que un panel tan fino pueda integrar todo el procesamiento necesario para mover contenido 4K HDR o videojuegos a 165 Hz. La parte inferior incrementa ligeramente el grosor para alojar la electrónica y el sistema de sonido, pero visualmente sigue siendo uno de los OLED más elegantes del mercado.
La base central ofrece muy buena estabilidad y facilita colocar la pantalla sobre muebles relativamente compactos, aunque, siendo sinceros, este es uno de esos televisores que prácticamente pide ser instalado en la pared.
Uno de los mayores aciertos de esta generación es el nuevo acabado Glare Free. A diferencia de muchos paneles OLED tradicionales que reflejan cualquier fuente de luz, aquí los reflejos disminuyen considerablemente. No desaparecen por completo, pero dejan de convertirse en una distracción constante cuando existen ventanas o iluminación directa.
También merece reconocimiento la conectividad. Contar con cuatro HDMI 2.1 completos, compatibles con 4K a 165 Hz, VRR, ALLM y eARC, significa que nunca tendremos que preocuparnos por desconectar una consola para conectar otra o sacrificar prestaciones dependiendo del puerto utilizado.




Pantalla & Performance
La razón principal para comprar un OLED sigue siendo la calidad de imagen, y aquí la S90H cumple con creces. Los negros son absolutamente perfectos. Al tratarse de un panel con píxeles autoiluminados, cada uno puede apagarse individualmente, generando un contraste imposible de replicar para la mayoría de televisores LED o Mini LED. Ver películas oscuras series con abundantes escenas nocturnas demuestra inmediatamente la ventaja de esta tecnología.
Pero el mayor avance de esta generación está en el brillo. Samsung ha conseguido que la S90H alcance niveles HDR cercanos a los 1,500 nits, una cifra excelente para un OLED y suficiente para que explosiones, luces de neón o reflejos metálicos tengan un impacto visual sobresaliente sin perder detalle. La reproducción del color también se encuentra entre sus puntos fuertes. Los tonos de piel son naturales, los colores lucen intensos sin llegar a verse artificiales y la cobertura prácticamente completa del espacio DCI-P3 garantiza una experiencia cinematográfica de primer nivel.
Uno de los aspectos que más nos sorprendió fue la consistencia de la imagen. No importa si estamos viendo una película HDR, un partido de fútbol o fotografías de alta resolución: la S90H mantiene una excelente nitidez y una gran capacidad para preservar pequeños detalles incluso en escenas complicadas.



Eso sí, no todo es perfecto. Samsung continúa apostando con fuerza por la inteligencia artificial para procesar la imagen mediante el procesador NQ4 AI Gen3, pero en ocasiones los resultados son discutibles. El modo AI tiende a incrementar demasiado el brillo y aplicar un tono ligeramente azulado que termina alejándose de la intención original del contenido. En muchas películas preferimos utilizar Filmmaker Mode, donde la imagen recupera un aspecto mucho más natural. Esto no significa que Vision AI sea malo. En contenido comprimido, emisiones televisivas o videos de menor calidad, sí logra mejorar la claridad y el escalado con bastante efectividad. En ese sentido, creo que para cine y series sigue siendo preferible dejar que el panel OLED haga el trabajo por sí solo.
Como dije líneas arriba, otro aspecto destacable es el rendimiento en habitaciones iluminadas. Tradicionalmente los OLED sufrían bastante durante el día, pero gracias al nuevo tratamiento antirreflejos la S90H consigue mantenerse perfectamente visible incluso cuando entra bastante luz ambiental. Es probablemente uno de los OLED más cómodos para utilizar durante cualquier hora del día.



Gaming
Si existe un apartado donde Samsung demuestra toda su experiencia reciente es en videojuegos. La S90H es, sencillamente, uno de los mejores televisores gaming que hemos probado. Los cuatro HDMI 2.1 permiten aprovechar PlayStation 5, Xbox Series X y PC simultáneamente sin limitaciones. Todos ofrecen soporte para 4K a 165 Hz, VRR, ALLM, FreeSync Premium Pro y NVIDIA G-SYNC Compatible.
El input lag de apenas 9.3 ms hace que cualquier juego responda de forma inmediata, mientras que el tiempo de respuesta prácticamente instantáneo del panel OLED elimina el ghosting incluso en shooters o juegos competitivos.
Samsung además continúa ampliando Game Bar, una de las interfaces para videojuegos más completas disponibles actualmente en un Smart TV. Desde ella podemos modificar VRR, visualizar FPS, cambiar la relación de aspecto, activar el minimapa ampliado o ajustar parámetros específicos sin abandonar la partida.
En títulos HDR como Cyberpunk 2077, Forza Horizon o Black Myth: Wukong, el contraste infinito del OLED junto con el elevado brillo HDR generan una experiencia visual espectacular.





Software & IA
El sistema operativo continúa siendo One UI Tizen, acompañado este año por Samsung Vision AI. La interfaz sigue ofreciendo una enorme cantidad de aplicaciones, integración con SmartThings, AirPlay, Game Hub y múltiples funciones inteligentes que convierten al televisor prácticamente en un centro multimedia completo.
Sin embargo, también mantiene uno de los problemas habituales de Samsung: la experiencia inicial resulta algo más compleja de lo necesario. La insistencia por configurar SmartThings, crear cuentas y aceptar permisos puede hacer que el proceso de instalación se sienta innecesariamente largo.
Vision AI incorpora funciones interesantes relacionadas con mejora automática de imagen, reconocimiento del contenido y optimizaciones dinámicas, aunque todavía creemos que algunas de ellas necesitan mayor refinamiento. Lo positivo es que prácticamente todas estas funciones pueden desactivarse, permitiendo disfrutar una imagen mucho más fiel cuando así lo deseemos.

Sonido
Sorprendentemente, el sistema de audio integrado supera nuestras expectativas. Los 40 W en configuración 2.1 ofrecen una presencia mucho mayor de la habitual en televisores ultradelgados. Las voces son claras, existe una correcta separación de canales y Dolby Atmos consigue aportar una sensación espacial bastante convincente.
Obviamente una barra de sonido dedicada continuará ofreciendo graves más profundos y una escena sonora superior, pero para quienes no quieran añadir accesorios adicionales, la experiencia integrada resulta más que satisfactoria.
Conclusiones
La Samsung S90H demuestra que ya no es necesario comprar el modelo más caro del catálogo para disfrutar una experiencia OLED de primer nivel. Su calidad de imagen es sobresaliente, el nuevo tratamiento antirreflejos realmente marca diferencias en ambientes iluminados, el apartado gaming es prácticamente impecable y el sistema de sonido integrado supera ampliamente la media del segmento.
No todo es perfecto. Vision AI todavía tiene margen de mejora y One UI Tizen continúa siendo más invasivo de lo que nos gustaría durante la configuración inicial. Además, quienes únicamente busquen la mejor relación precio-rendimiento probablemente encuentren alternativas muy cercanas dentro del propio catálogo de Samsung.
Pero dejando esos detalles de lado, la realidad es que la S90H consigue algo muy difícil: ser un excelente televisor para prácticamente cualquier usuario. Funciona igual de bien viendo cine, disfrutando deportes, consumiendo streaming o jugando durante horas. Si buscas un OLED premium capaz de ofrecer una experiencia sobresaliente en todos los escenarios, la Samsung S90H se posiciona como una de las mejores opciones disponibles de su generación.

PUNTOS BUENOS
Calidad de imagen OLED espectacular con negros perfectos y gran brillo HDR. Excelente tratamiento antirreflejos para habitaciones iluminadas. Uno de los mejores televisores para gaming gracias a sus 4 HDMI 2.1 y 165 Hz. Muy buen sistema de sonido integrado para no depender inmediatamente de una barra de sonido.PUNTOS MALOS
Vision AI tiende a sobreprocesar la imagen en determinados contenidos. La configuración inicial de Tizen sigue siendo demasiado larga e invasiva.CONCLUSIÓN
La Samsung S90H encuentra el equilibrio ideal entre cine, videojuegos y uso diario. No es el OLED más extremo del mercado, pero sí uno de los más completos, versátiles y fáciles de recomendar para quienes buscan una experiencia premium sin llegar al precio de los modelos insignia.