Tras más de dos décadas de ausencia, Onimusha: Way of the Sword marca el esperado regreso de una de las sagas más queridas de Capcom. Aunque los avances previos no terminaban de convencer, el resultado final sorprende positivamente, recuperando la esencia de la franquicia con una aventura protagonizada por Miyamoto Musashi, quien deberá enfrentarse a los Genma, criaturas demoníacas que amenazan con sumir a Japón en el caos. La historia parte de una premisa sencilla, pero consigue mantener el interés gracias a su atmósfera oscura y a un elenco de personajes bien construido.
Uno de los mayores aciertos del juego es precisamente Musashi, un protagonista con una personalidad carismática y alejada de los estereotipos habituales del samurái honorable. Su forma de actuar, hablar y reaccionar aporta frescura a la narrativa, mientras que las cinemáticas y los momentos de acción elevan una historia que, sin ser extraordinaria, resulta muy entretenida y está respaldada por una ambientación lúgubre y muy bien conseguida.
Donde realmente brilla el título es en su sistema de combate, que ofrece una gran profundidad pese a centrarse principalmente en una sola arma. Mecánicas como el Issen, los bloqueos, esquivas y contraataques premian la precisión y el dominio de los patrones enemigos, logrando enfrentamientos fluidos, satisfactorios y especialmente memorables contra los jefes finales. A ello se suma un sistema de progresión basado en mejoras de equipo, exploración, recolección de almas y el uso estratégico del guantelete y el armamento Oni, añadiendo variedad y táctica a cada combate.
En cuanto a su estructura, el juego combina una zona central semiabierta con misiones lineales, incorporando pequeños puzles, exploración y la posibilidad de revisitar escenarios. Aunque toma algunas ideas de los Souls, no puede considerarse un soulslike, ya que apuesta por una experiencia mucho más accesible, con autoguardados frecuentes y una dificultad generalmente permisiva. No obstante, esto también supone una de sus principales debilidades, ya que el desafío resulta algo bajo salvo en algunos combates contra jefes, mientras que las misiones secundarias terminan siendo poco interesantes.
En el apartado técnico, Onimusha: Way of the Sword destaca por su excelente rendimiento, sólidas animaciones, efectos de sonido contundentes y una dirección artística de tonos sombríos que refuerza su identidad. La versión para PC llega además en muy buen estado y con amplias opciones de configuración. En conjunto, Capcom consigue un regreso sobresaliente para la franquicia, manteniendo su esencia mientras moderniza su jugabilidad, entregando un título de acción muy recomendable que, además, abre la puerta al posible regreso de otras sagas clásicas de la compañía.
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