En CES 2026, Nvidia presentó una actualización de su tecnología de reducción de motion blur, G-Sync Pulsar, originalmente lanzada en CES 2024. Inicialmente, esta tecnología solo estaba disponible en monitores con módulo G-Sync propietario, aunque luego se abrió a todos los monitores G-Sync que usan chips escaladores de MediaTek. Ahora, dos años después, la tecnología cuenta con monitores compatibles y mejoras significativas en la reducción del desenfoque.
El motion blur percibido ocurre cuando los píxeles parecen permanecer en su posición anterior después de moverse, ya sea por una transición lenta de píxeles o porque nuestros ojos retienen el cuadro anterior demasiado tiempo. Para solucionarlo, Pulsar utiliza backlight strobing, apagando brevemente la retroiluminación entre cada frame. A diferencia de otros sistemas de Ultra-Low Motion Blur (ULMB), Pulsar sincroniza el strobing con la tasa de refresco variable del monitor, lo que ayuda a reducir el parpadeo perceptible.
La gran novedad de la versión 2026 es el uso de “Regional Backlight Pulsing”, que no strobea toda la retroiluminación, sino solo una franja horizontal donde los píxeles están a punto de cambiar. El monitor actualiza la imagen fila por fila, y la retroiluminación se activa justo por delante de la fila que se está refrescando, creando un efecto de onda que recorre la pantalla. Esto mejora la claridad del movimiento sin afectar la totalidad del panel.


Según Nvidia, el beneficio de esta técnica es que cada frame se muestra solo durante el 25% del tiempo del frame, lo que se traduce en “4 veces menor tiempo de retención de objetos” y “4 veces más claridad de movimiento efectiva”. Esto convierte a G-Sync Pulsar en una herramienta especialmente útil para gamers competitivos, donde la percepción rápida y precisa del movimiento puede marcar la diferencia.




Los primeros monitores compatibles con la nueva tecnología son paneles IPS de 27 pulgadas, 1440p y 360 Hz, de marcas como Acer, AOC, Asus y MSI, orientados al esports y juegos FPS competitivos. Será interesante comparar su rendimiento con monitores de mayor frecuencia sin Pulsar, como los de 540 Hz, para evaluar cómo la reducción de motion blur mejora la experiencia de juego.





