Reportes recientes sobre un supuesto nuevo DRM en PS4 y PS5 encendieron alarmas al sugerir que los juegos digitales requerían una verificación online cada 30 días para seguir funcionando. La preocupación surgió tras descubrirse que compras digitales recientes mostraban un temporizador, lo que hizo pensar que los usuarios tendrían que reconectar regularmente sus consolas a internet para renovar licencias.
La teoría ganó fuerza luego de que varios canales de YouTube probaran que algunos juegos digitales comprados después de una fecha determinada parecían incluir ese contador de 30 días. Según esa interpretación inicial, si un jugador no iniciaba el juego dentro de ese plazo, tendría que conectarse nuevamente para restablecer la licencia, generando dudas sobre la preservación digital y el juego offline.
Sin embargo, nuevos reportes han comenzado a cambiar esa narrativa. Algunos usuarios que realizaron compras hace semanas aseguran que esos temporizadores desaparecieron automáticamente, dando paso a investigaciones que apuntan a que la medida podría ser solo temporal y no una restricción permanente como se temía inicialmente.
Una de las explicaciones más comentadas proviene del usuario Andshrew en ResetEra, quien usando una PS4 con jailbreak analizó el comportamiento de estas licencias. Según sus pruebas, el temporizador de 30 días sería solo una medida transitoria, ya que tras un periodo cercano a 14 o 16 días, la licencia se convertiría en una licencia permanente e indefinida como cualquier compra digital tradicional.
Como ejemplo, Andshrew explicó que compró un juego el 9 de abril, detectó el temporizador activo el 21 de abril, y al instalarlo el 25 de abril todavía aparecía tiempo restante. Poco después, el contador desapareció por completo y el juego quedó asociado a una licencia permanente, lo que reforzaría la idea de que el sistema cambia automáticamente tras cerrarse una ventana específica.

La teoría apunta a que todo estaría relacionado con combatir un posible abuso del sistema de reembolsos de PlayStation Store. Actualmente, Sony permite solicitar devoluciones dentro de 14 días si el juego no ha sido instalado, y supuestamente algunos usuarios con consolas modificadas podían aprovechar ese margen para extraer licencias permanentes, pedir reembolso y luego usar esas licencias en copias pirateadas.
Bajo esta hipótesis, el nuevo temporizador de 30 días impediría precisamente esa explotación. La licencia indefinida no se activaría hasta después de que expire el periodo de reembolso, bloqueando la posibilidad de obtener una licencia permanente antes de que la compra deje de poder ser devuelta. Sería, por tanto, una medida antipiratería más que un DRM restrictivo para usuarios legítimos.
Si esta teoría es correcta, todos los juegos digitales nuevos en PS4 y PS5 seguirían aplicando inicialmente un temporizador, pero este sería solo provisional. Tras pasar al menos dos semanas, la licencia cambiaría a permanente, eliminando la necesidad de conectarse periódicamente para validar el juego y disipando muchos de los temores iniciales.
Aun así, Sony no ha ofrecido una explicación oficial, y la confusión persiste porque incluso los chatbots de soporte han dado respuestas contradictorias. Hasta que la compañía aclare el funcionamiento del sistema, todo sigue siendo una teoría, aunque por ahora apunta a que los polémicos temporizadores serían una protección temporal contra la piratería, no una limitación permanente para los jugadores.





