Xbox no planea obligar a sus estudios a usar inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos, según explicó la nueva dirección de Microsoft Gaming. La declaración llega en medio del debate creciente en la industria sobre el papel de la IA en la creación de contenido.
En una entrevista, la nueva CEO de Microsoft Gaming, Asha Sharma, junto al jefe de contenido Matt Booty, aseguró que no existe ninguna directiva que obligue a los equipos a usar IA en sus proyectos. En cambio, la tecnología será utilizada principalmente como una herramienta de productividad dentro del proceso de desarrollo.
Sharma explicó que, aunque la IA puede ofrecer nuevas posibilidades, también es importante establecer límites claros sobre cómo se utiliza. Según afirmó, la compañía no quiere que esta tecnología genere contenido de baja calidad o trabajos derivados sin creatividad.
La ejecutiva fue enfática al señalar que Xbox no permitirá que su ecosistema se llene de contenido generado de forma descuidada o “sin alma”. Su objetivo es garantizar que los juegos mantengan un alto nivel creativo y artístico, incluso cuando se utilicen herramientas tecnológicas modernas.
Por su parte, Booty explicó que los desarrolladores siempre han adoptado nuevas herramientas tecnológicas, comparando el uso de la IA con la llegada de programas como Photoshop a los estudios. Sin embargo, aclaró que los artistas, programadores y guionistas siguen siendo quienes realizan el trabajo creativo principal.

Además, indicó que actualmente no existe presión desde Microsoft para implementar IA, y que cada estudio tiene libertad para usar las herramientas que considere útiles. En muchos casos, estas tecnologías pueden servir para tareas técnicas como escribir código, detectar errores o mejorar procesos de producción.
Este cambio en la dirección llega tras una importante reestructuración en Xbox: Asha Sharma asumió recientemente como CEO de Microsoft Gaming tras el retiro de Phil Spencer. Al mismo tiempo, Matt Booty fue ascendido a jefe de contenido, mientras que la presidenta de Xbox, Sarah Bond, dejó su cargo, marcando una nueva etapa para la división de videojuegos de Microsoft.





