MindsEye tuvo uno de los lanzamientos más problemáticos de 2025, y más de un año después, su desarrolladora Build A Rocket Boy intenta presentar la situación como una historia de recuperación. El problema es que la realidad parece estar bastante lejos del supuesto resurgimiento que describe el estudio.
En un nuevo comunicado, Build A Rocket Boy asegura que decidió no ponerse a la defensiva tras el desastroso lanzamiento, sino continuar trabajando en el juego mediante actualizaciones constantes. La compañía afirma que su recuperación ocurrió «a plena vista», asegurando que los jugadores regresaron, la percepción del título mejoró y sus reseñas de Steam comenzaron a subir gradualmente.
Sin embargo, las cifras actuales no parecen respaldar demasiado ese discurso. El juego apenas registra una cantidad muy reducida de jugadores simultáneos en Steam y encontrar partidas con jugadores reales en modos recientemente añadidos, como Grenade Football, puede resultar complicado. Además, las reseñas de Steam continúan con una valoración «Mixta», por lo que tampoco parece haber ocurrido el supuesto cambio radical en la percepción de la comunidad.

Todo esto resulta especialmente llamativo considerando que el lanzamiento original estuvo acompañado de numerosos problemas técnicos, despidos y reportes sobre condiciones laborales extremadamente exigentes. A eso se sumó la polémica postura de algunos responsables del estudio, quienes llegaron a señalar un supuesto «sabotaje interno» como responsable de los problemas del juego, algo que nunca fue demostrado por las autoridades.
El comunicado incluso compara indirectamente la trayectoria de MindsEye con las grandes historias de recuperación de juegos como No Man’s Sky o Cyberpunk 2077, aunque admite que su título nunca tuvo un momento concreto que marcara el supuesto regreso. Según Build A Rocket Boy, simplemente habría mejorado actualización tras actualización.
El problema es que mejorar un juego mediante actualizaciones no significa necesariamente que haya ocurrido un gran regreso, especialmente cuando la comunidad activa sigue siendo diminuta y la percepción general apenas ha cambiado. Por ahora, el intento de Build A Rocket Boy de convertir MindsEye en una historia de redención parece mucho más una estrategia de relaciones públicas que un verdadero regreso triunfal.





