En octubre pasado, Jez Corden de Windows Central informó que Microsoft planea que la próxima Xbox funcione con Windows completo, específicamente con la Full Screen Experience, manteniendo al mismo tiempo el proceso de incorporación actual de la consola. Estos planes siguen en pie y podrían revelarse en los próximos meses, posiblemente durante la GDC 2026 en marzo.
Corden también señaló que, para adaptar correctamente Windows 11 Full Screen Experience y la app de Xbox para PC, se esperan “actualizaciones importantes” en la aplicación. La nueva consola seguirá siendo compatible con títulos de Xbox One y Xbox Series X/S, lo que garantiza el acceso a la biblioteca existente, además de permitir uso de plataformas como Steam y Battle.net.
Esta transición hacia una plataforma más unificada ha sido el eje de la estrategia de marketing de Microsoft recientemente, especialmente con la campaña “This is an Xbox”. La idea es ofrecer una experiencia que combine consola y PC, unificando servicios y juegos bajo un mismo ecosistema.
Sin embargo, se espera que la próxima Xbox sea costosa, no solo por la promesa de la presidenta de Xbox, Sarah Bond, de un dispositivo “muy premium y de alta gama”, sino también por el aumento de los costos de RAM. Algunos rumores incluso sugieren que tanto esta Xbox como la PlayStation 6 podrían retrasarse más allá de sus fechas estimadas de lanzamiento en 2027/2028.

Además, esto se suma a los posibles incrementos de precio de la Xbox Series X/S y PS5. Si los planes de Microsoft se confirman, la compañía tendrá tiempo suficiente para convencer a los desarrolladores de su nueva estrategia enfocada en PC, consolidando su visión de un ecosistema unificado.





