18
Views

Después de más de dos años de disputas legales y regulatorias, Microsoft finalmente logró cerrar todos los conflictos relacionados con la compra de Activision Blizzard, una adquisición que comenzó en enero de 2022 y terminó convirtiéndose en una de las operaciones más grandes de la historia de los videojuegos. Ahora, según un reporte de Reuters, la compañía llegó a un acuerdo legal de 250 millones de dólares para poner fin a la demanda presentada por accionistas de Activision Blizzard.

La demanda fue encabezada por el fondo sueco Sjunde-AP-Fonden, que acusaba a varios exejecutivos de Activision Blizzard —incluido el entonces CEO Bobby Kotick— de haber incumplido sus deberes fiduciarios al aceptar la oferta de 95 dólares por acción, cifra que valoró la compra en 75.4 mil millones de dólares. Los demandantes sostenían que Kotick aceleró el acuerdo para mantenerse en el cargo y asegurar beneficios cercanos a los 400 millones de dólares.

A pesar de las acusaciones, tanto Microsoft como Kotick negaron haber actuado de manera indebida. El caso terminó resolviéndose mediante un acuerdo económico con el objetivo de “evitar la distracción del litigio”, mientras que los accionistas aceptaron el trato considerando que el pago era “justo”. Sin embargo, el acuerdo todavía necesita la aprobación final de la jueza Kathaleen McCormick, del Tribunal de Cancillería de Delaware.

Del total del acuerdo, Microsoft cubrirá el 40% del pago, mientras que el resto será asumido por los seguros de responsabilidad de los ejecutivos implicados. En términos prácticos, esto representa un pago adicional de aproximadamente 30 centavos por cada acción de Activision Blizzard, cerrando así uno de los últimos capítulos pendientes de toda la operación.

La compra de Activision Blizzard fue completada oficialmente en octubre de 2023, momento en el que Microsoft incorporó a la empresa dentro de la familia Xbox. En aquel entonces, Phil Spencer explicó que la adquisición formaba parte de una estrategia para expandir el alcance del gaming, llevando franquicias y experiencias a más plataformas, incluyendo dispositivos móviles y servicios en la nube.

El proceso de adquisición estuvo bajo intensa revisión por parte de organismos reguladores de todo el mundo, principalmente por el temor de que Microsoft hiciera exclusiva la saga Call of Duty para Xbox. Con el tiempo, los jugadores comenzaron a notar los efectos de la compra cuando títulos como Call of Duty: Black Ops 6 llegaron a Game Pass desde el primer día. Sin embargo, el impacto financiero de esta estrategia terminó provocando aumentos en el precio del servicio, lo que llevó a Microsoft a replantear su modelo y anunciar cambios importantes en la llegada de futuros juegos de Call of Duty al catálogo por suscripción.

Etiquetas de artículos:
·
Categorías de artículos:
Noticias
Redacción Gamecored http://www.gamecored.com

Mantente actualizado con las últimas noticias.