Análisis

 

Mario + Rabbids: Kingdom Battle es uno de los crossovers que jamás habría pensando ver, y su existencia es definitivamente un regalo. Mientras que los Rabbids son conocidos por su peculiar humor, ellos provienen como un spinoff de la franquicia Rayman, y considerando que Mario jamás ha incorporado con éxito un sistema de estrategia RPG, definitivamente la idea de mezclar ambas franquicias fue algo raro cuando se anunció en el último E3.

Bueno, luego de jugar por muchas horas el título, puedo decir con mucha soltura y seguridad que este juego se ha convertido en una de las sorpresas de año y, de lejos, uno de los mejores RPG para Nintendo Switch. Incluso, no creo que sería exagerar si nos refirieramos al nuevo título como un vende-consolas.

La historia del juego inicia con una animación que nos explica los orígenes del casco SupaMerge, este dispositivo tiene el potencial de combinar dos distintos objetos y es utilizado como la base para crear a nuestros personajes principales, enemigos y los temibles bosses. De alguna manera, los Rabbids llegarán a tomar propiedad del casco y en conjunto a su Máquina del Tiempo empezarán a crear alborotos. Como resultado algunos de los Rabbids sufrirán fusiones haciéndolos muy similares a personajes como Peach o Luigi. Tras esta confusión una portal es abierto hacia el Reino Champiñón en donde Mario, junto a sus amigos, están listos para asistir a una ceremonia en el castillo de la princesa Peach. Tras estos sucesos el Reino es destruido y dependerá de Mario y sus amigos restablecer el orden.

Así se inicia la nueva aventura en el Reino Champiñón y otra de las grandes sorpresas es que de arranque a quien controlaremos es a Beep-O, un pequeño robot creado por la misma persona quien construyó el casco. Durante toda la travesía y exploración en los mapas lo desarrollaremos a través de Beep-O, mientras que en las fases batalla sí podremos hacer uso de los clásicos personajes de Nintendo así como de los Rabbids.

Si bien es cierto dentro del mapa todos los personajes siguen al robot en fila uno tras de otro, la dinámica sigue siendo la de un RPG tradicional en donde podremos realizar una variedad de movimientos distintos como viajar a través de las tuberías, ser catapultados por cañones o utilizar movimientos especiales para desbloquear nuevos caminos.

Ojo que podremos aprender nuevas habilidades para Beep-O cada vez que concluyamos un mundo. Ello nos garantiza un componente muy importante de re-jugabilidad ya que con estos nuevos movimientos podremos decubrir algunos secretos o niveles escondidos a los que no pudimos acceder al inicio. Del mismo modo, una vez finalizado el mundo y vencido al Boss de turno, podremos regresar al nivel y probar con los Challenges, los cuales son retos especiales cuya victoria se determinará de acuerdo a ciertas condiciones que el juego te proponga. De superarlas nos aseguraremos puntos para mejorar nuestro árbol de habilidades y, el siempre útil, oro.

Mucho del material adicional y que enriquece bastante al juego se encuentra en el hub principal, justo en las afueras del castillo de Peach. Desde este hub podremos acceder a todos los mundos desbloqueados, así como activar funcionalidad con los amiibos, multijugador, personalizar a los personajes, así como comprar nuevo armamento, habilidades o disfrutar del arte y el soundtrack del juego que hayamos podido encontrar en la campaña.

En cuanto a la jugabilidad en sí, Mario + Rabbids: Kingdom Battle es un RPG de estrategia muy bien pensado. No hay duda alguna de que el título está fuertemente inspirado en el combate por turnos visto en la franquicia XCom, pero la diferencia se encuentra en que los desarrolladores han moldeado las habilidades y los combates para que se ajusten al contexto de Mario. El sistema de combate funciona con el uso de armas y es sorprendentemente divertido re-jugar mucho de los niveles con las nuevas armas adquiridas, a manera de ver como este nuevo poder influye en una batalla que podría haberte costado más esfuerzo la primera vez.

El juego inicia de una manera bastante básica, pero una vez que empecemos a desbloquear el árbol de habilidades todo se torno mucho más táctico y complejo, en ese sentido cada movimiento es bastante importante y puede significar la victoria o la derrota, sobretodo si lo que deseas es terminar el combate con una calificación perfecta. Y considerando que tu equipo estará conformado por 3 integrantes, cada uno de ellos con armas y habilidades distintas, entonces no es difícil imaginarte que todo el el campo de batalla será un completo, pero divertido, caos.

Las armas a usar también posee un muy importante grado de complejidad ya que no solo se limitan a su poder de ataque, sino que será necesario poder aprender y hacer uso de sus características. Por ejemplo, algunas de ellos agregan puntos de bonificación por daño de elementos, ya sea fuego o piedra y daño pegajoso que impedirá que el rival se movilice. Esto en conjunto con la ayuda de un arma secundaria nos otorgará los recursos necesarios para intentar sacarle mejor provecho a cada una de las batallas. Eso sí, los enemigos también posee su propio sistema de dificultad y habilidades similares a las que tenemos nosotros. En ese sentido es bastante importante tomarnos el tiempo para coordinar nuestro ataque para que entre los tres funcione de manera correcta.

Precisamente hablando de enemigos, las batalles contra los bosses poseen un diseño bastante bueno, teniendo cada una de ellas ciertos criterios para poder completarse. Definitivamente averiguar esos criterios no es nada complicado, el truco se centra en como aprovechar nuestro repertorio para poder infligir el mayor daño posible sobre el jefe mientras que en simultáneo intentamos evitar el daño a nuestros personajes.

Probablemente en cada mundo he invertido unas 5 o 6 horas, dependiendo de mis ansias por descubrir todos los secretos o debido también a mi manía por intentar terminar todos los niveles con la máxima puntuación posible.

Pero bueno, si bien es cierto Mario + Rabbids me gustó mucho, no puedo evitar también señalar algunos detalles que me dejaron un mal sabor de boca. En primera instancia la cámara podía jugarme una mala pasada. Durante el juego habían muchas secciones en las que no podíamos controlar la cámara, y si nuestro deseo es recorrer cada esquina, esto me ponía ciertas barreras. Obligándome a caminar a ciegas por momentos.

Otro de los detalles que pueden resultar algo molesto es el control de Beep-O. Considerando que él vendría a ser el personaje principal fuera de las batallas, controlarlo resultó ser algo dificultoso, sobretodo en los pequeños mini-games en los cuales debemos recolectar monedas especiales. Siendo un robot tan pequeño y sin la ayuda de la cámara, a veces resultaba muy impreciso lograr direcciones correctas.

Y si bien no es una queja, creo que podría tomarse en cuenta que Mario + Rabbids no es necesariamente un juego para todos. No me imagino a muchos niños pequeños jugándolo ya que requiere  de ciertos elementos como estrategia y administración a lo que los más pequeños de la casa probablemente no esten acostumbrado. Del mismo modo, si estás esperando ver saltos, correrías e infinitos power-ups como a los que estamos acostumbrados en un juego de Mario, entonces podrías llevarte cierta desilusión, ya que Mario + Rabbids no se trata de eso. Este es un acercamiento completamente nuevo a lo que conocíamos de la popular franquicia de Nintendo, una interpretación mucho más pausada y táctica pero sin perder el carismo de por medio.

Pero fuera de eso no puedo estar más que contento de haber experimentado este mash up entre Nintendo y Ubisoft. Sin exagerar creo que podríamos estar frente a una nueva franquicia que podría ser explotada muy bien por sus casas desarrolladoras y, además de eso, un vende consolas por todos lados. Mario + Rabbids: Kingdom Battle posee todo el encanto que conocemos de Nintendo y se perfile como uno de los mejores juegos para Nintendo Switch.