Una hora dentro de Mafia: The Old Country y ya había escapado de una mina de azufre que se venía abajo, apuñalado en la cara a un tipo bastante desagradable y participado en una carrera de caballos por la gloria del Don local. Nada mal para una tarde de domingo. Y bueno, Hangar 13 se juega mucho con Mafia: The Old Country. Más allá del estupendo remake del primer juego que lanzaron en 2020, han pasado nueve años desde que la saga tuvo una nueva entrega. En ese sentido, apostar por retroceder tanto en el tiempo era arriesgado, pero parece que la jugada les ha salido bien.
Esta vez, la historia nos lleva más atrás que nunca: a la Sicilia de principios del siglo XX. Allí seguimos a Enzo Favara, un joven obrero que termina trabajando para la familia criminal Torrisi. Consciente de las pocas oportunidades que tiene, Enzo decide escalar posiciones dentro del negocio, cueste lo que cueste. Lo que sigue es una aventura de entre 10 y 15 horas, donde realiza encargos para la mafia, gana aliados y enemigos, y trata de sobrevivir en un mundo donde la lealtad y la violencia van de la mano.
Enzo no está solo. Lo acompañan personajes secundarios con mucho peso, como Luca, el subjefe de la familia, y Cesare, el sobrino del Don Torrisi. También está Isabella, la hija del Don, por quien Enzo siente algo más que respeto. Si has visto alguna película de mafiosos, ya sabes más o menos qué rumbo tomará todo esto. Pero se nota que los guionistas de Hangar 13 han puesto especial cuidado en darles profundidad y humanidad a sus personajes. Enzo, sobre todo, resulta fácil de apreciar, y la historia se preocupa en mostrar por qué no es solo “otro mafioso más”.



Hangar 13 tampoco edulcora lo que fue la mafia siciliana. Aquí hay criminales crueles y situaciones brutales, pero también momentos donde aflora cierta humanidad en medio de la miseria. Algunos personajes te caerán mal desde el primer minuto, mientras que otros, pese a sus decisiones terribles, logran despertar empatía. En ese sentido, el juego encuentra un gran equilibrio entre retratar la dureza de la Sicilia de 1900 y construir personajes complejos que realmente importan.
El único que no termina de convencer es el mismo Don Torrisi. Su papel como patriarca mafioso que intenta mantener unida a su familia frente a la adversidad se siente un tanto gastado. Además, muchos de sus diálogos parecen sacados directamente de El Padrino, lo que hace que su interpretación recuerde demasiado a Vito Corleone. Cada vez que aparecía, en lugar de meterme más en la historia, me sacaba un poco de ella.
Como Mafia: The Old Country se desarrolla a comienzos de los años 1900, varios elementos del juego se han modificado para encajar mejor con la época. Al situarse unas dos décadas antes de que los automóviles se volvieran accesibles para el público y los fabricantes, tu principal medio de transporte durante las primeras horas son los caballos. Si bien las animaciones y el movimiento no alcanzan el nivel de fluidez de Red Dead Redemption, se nota que Hangar 13 puso empeño en que montar a caballo se sienta bien. Y considerando que pasarás buena parte del juego cabalgando, es un acierto que los caballos no se sientan como simples “autos con patas”, sino que ofrezcan una experiencia distinta y con personalidad propia.
Una vez que consigues conducir, se percibe que los autos tienen un peso real. No son especialmente rápidos ni destacan por su maniobrabilidad, pero la física resulta coherente con la época. Los vehículos no se sienten ligeros ni flotantes, y cada choque transmite una sensación de impacto contundente. Dado que Sicilia está repleta de caminos estrechos y cuestas pronunciadas, manejar se convierte en un reto en sí mismo.




El combate, por su parte, se apoya más en cuchillos y pistolas que en armas pesadas. El sistema cuerpo a cuerpo ha sido completamente renovado: ya no se trata de machacar botones, sino de leer la postura del rival y reaccionar con paradas, esquives o ataques según su movimiento. Es un sistema más técnico y exigente, que obliga a pensar cada encuentro si quieres salir victorioso. Este cambio se siente como una de las mejoras más importantes respecto a las entregas anteriores, ya que convierte cada enfrentamiento en algo tenso y memorable, en lugar de una simple pelea más.
Si en cambio prefieres una aproximación más silenciosa, el juego también incluye misiones de sigilo. El problema es que algunas te obligan a mantenerte oculto sí o sí, sin posibilidad de improvisar. Estas son misiones donde tienes que infiltrarte en una base enemiga sin ser detectado. Puedes moverte con cierta libertad o eliminar guardias en el camino, pero si te descubren y suena la alarma, la misión falla al instante y vuelves al último punto de control.
Por suerte, no todas las misiones de sigilo en Mafia: The Old Country siguen ese esquema tan rígido. Aún hay muchas en las que, si te descubren, puedes seguir adelante y resolver la situación a tiros, pero sigue siendo sorprendente que Hangar 13 insista en mantener misiones con fallo automático en un juego que sale en pleno 2025.
Para estas secciones, el estudio añadió un “Modo Instinto”, una función muy parecida a la que se ve en Hitman o en la Visión de Detective de Batman: Arkham Asylum. Al mantener presionado un botón, puedes ver a los enemigos a través de las paredes y los pisos como siluetas borrosas. En teoría, ayuda a orientarte dentro de áreas restringidas, pero no termina de convencerme. Parte del encanto de un juego de sigilo está en estudiar los patrones de movimiento de los enemigos, improvisar y reaccionar si algo sale mal. Este modo, en cambio, le quita tensión y hace que todo sea demasiado fácil, restándole valor a la experiencia.



Durante las pruebas en PS5, el juego mostró algunos problemas de rendimiento. En interiores funciona sin problema, alcanzando más de 60 FPS de manera estable, pero al salir a espacios abiertos o zonas con mucha actividad, las caídas de rendimiento se hacen evidentes. Incluso hubo una cinemática en San Celeste en la que los fotogramas cayeron.
Como comenté antes, la campaña principal de Mafia: The Old Country dura entre 10 y 15 horas, dependiendo de lo que decidas hacer fuera de la historia. Técnicamente es un mundo abierto, ya que puedes recorrer un extenso mapa basado en la Sicilia de principios del siglo XX, pero sería exagerado llamarlo un “juego de mundo abierto” en el sentido moderno. No hay muchas actividades secundarias, y rara vez el juego te da libertad para explorar fuera de las misiones principales. Es una pena, porque el escenario es precioso y está lleno de detalle, pero carece de contenido que lo haga sentirse vivo. La narrativa, además, es bastante lineal, manteniéndote en un camino guiado casi todo el tiempo. En ese aspecto, se asemeja más a los dos primeros Mafia que a Mafia 3. Existe un “Modo Exploración” desbloqueable, que te permite recorrer Sicilia sin objetivos, aunque sin actividades relevantes, no es algo que vaya a retenerte demasiado.
Aun así, la linealidad no tiene por qué ser algo malo. Personalmente, siempre he valorado las experiencias más concentradas, de unas 10 a 15 horas, y me alegra ver que Hangar 13 tuvo la libertad de seguir ese camino. El juego no da la impresión de estar condicionado por presiones externas ni de incluir relleno innecesario en forma de misiones o actividades secundarias, como suele pasar en títulos tipo GTA o Assassin’s Creed. En cambio, apuesta por una historia más breve, bien narrada y con un ritmo constante. Y considerando que se lanza a un precio de $50, esa duración más acotada tiene todo el sentido del mundo.



Más allá de algunos pequeños inconvenientes, Mafia: The Old Country resulta una excelente adición a la franquicia, y logra trasladar con acierto la esencia de la saga a un nuevo periodo histórico. Es verdad que el salto en el tiempo podría sorprender o incluso desconcertar a los fans de toda la vida, pero si te dejas llevar por la historia y el tono que propone, descubrirás que mantiene intacta la calidad y el carácter que siempre han definido a Mafia.

Esta review fue escrita luego de jugar una copia digital de Mafia: The Old Country brindada por 2K Games para PlayStation 5.
PUNTOS BUENOS
La recreación de la Sicilia de inicios del siglo XX es visualmente impresionante y está llena de detalles que transmiten realismo y carácter histórico. El relato de ascenso criminal de Enzo Favara está bien escrito y acompañado de secundarios con profundidad emocional. El nuevo sistema de combate cuerpo a cuerpo, más técnico y estratégico, aporta frescura.PUNTOS MALOS
Algunas misiones se sienten bastante rígidas. Aunque el mundo es hermoso, carece de actividades complementarias y se siente vacío fuera de la campaña principal.CONCLUSIÓN
Mafia: The Old Country combina una historia intensa y una ambientación impecable con un diseño lineal que prioriza la narrativa por encima de la exploración.