A pesar del crecimiento constante del mercado digital, Nintendo mantiene una fuerte presencia del formato físico. En su más reciente informe financiero, la compañía reveló que el 38,5 % de las ventas de juegos durante el último trimestre correspondieron a copias físicas, una cifra que sigue siendo elevada en comparación con el resto de la industria. Este porcentaje incluye únicamente las ventas de juegos, ya que los títulos incluidos en paquetes de consolas, como Mario Kart World con Nintendo Switch 2, se contabilizan como ventas de hardware.
El informe también destaca el sólido desempeño del negocio digital. Entre el 30 de marzo y el 30 de junio, Nintendo obtuvo 132.700 millones de yenes en ingresos por ventas digitales, lo que representa un incremento interanual del 90 %. Además, la proporción de ventas digitales creció 2,2 % respecto al mismo periodo del año anterior, impulsada por títulos descargables, DLC, expansiones y las compras realizadas a través de Nintendo Switch Online.
Aun con ese crecimiento, el peso del formato físico en Nintendo continúa siendo considerablemente superior al de sus principales competidores. Tanto Sony como Microsoft registran una distribución de ventas mucho más inclinada hacia el mercado digital, lo que convierte a Nintendo en una de las pocas grandes compañías que sigue dependiendo de manera significativa de las copias físicas.
El debate sobre el futuro del formato físico se intensificó recientemente después de que Sony anunciara que dejará de producir juegos de PlayStation en formato físico a partir de 2028. La decisión ha generado críticas dentro de la industria y entre los jugadores, aunque la directora financiera de la compañía, Lin Tao, defendió la medida asegurando que la digitalización del contenido es una tendencia que avanza en toda la industria del entretenimiento, no solo en el negocio de PlayStation.

Según Tao, Sony tomó esta decisión tras un largo proceso de análisis y reconoce el fuerte vínculo emocional que muchos jugadores tienen con los juegos físicos. La ejecutiva afirmó que la empresa entiende esas preocupaciones y que seguirá buscando formas de conectar con los usuarios dentro de un ecosistema completamente digital, teniendo en cuenta la importancia que los videojuegos tienen para millones de personas.
Sin embargo, la estrategia digital de Sony ya enfrenta importantes desafíos legales. Diversas demandas por presuntas prácticas antimonopolio sostienen que la eliminación del formato físico podría acabar con el mercado de segunda mano y obligar a los consumidores a comprar exclusivamente en la PlayStation Store, donde Sony obtiene una comisión del 30 % por cada venta. A esto se suman preocupaciones sobre la propiedad real de los juegos digitales, el posible impacto en los precios y reportes que indican que algunas cajas de PS5 ya incluyen advertencias sobre el futuro fin de los discos físicos.





