Loop8: Summer of Gods es una propuesta muy inusual, incluso de parte de un equipo que suele publicar ideas originales como lo es Marvelous Inc, XSEED Games y el desarrollador SIEG Games. Una combinación entre un rpg por turnos tradicional, una novela visual y el concepto de bucles temporales como los vistos en películas como Groundhog Day y animes un poco más contemporáneos como Re: Zero.

Esto significaba que la historia fuerza al jugador a revivir eventos ya vividos en la campaña numerosas veces con el objetivo de generar algún cambio que le permitiera progresar más allá y eventualmente llegar al final de la aventura. En teoría, esto suena muy atractivo, en especial si eres fanático del rol con fuerte contenido narrativo y un énfasis en el desarrollo personal de su cast de personajes. Desafortunadamente, en práctica, el resultado a veces puede ser muy distinto al que imaginamos.

Al tomar en cuenta elementos muy importantes para cualquier videojuego como su diseño de mecánicas y gameplay en general, así como la fluidez con la que se desarrolla su argumento, es que nos encontramos con varios problemas en distintos aspectos jugables. A pesar de su interesante trama, estas deficiencias evitan que Loop8: Summer of Gods alcance el gran potencial de su cautivante promesa y termine por ser una experiencia repetitiva, confusa y poco entretenida.

Loop8: Summer of Gods toma lugar en los 80s en una dimensión paralela en un mundo muy similar al nuestro, excepto por un trágico evento: La invasión de seres demoniacos conocidos como Kegai. Estas criaturas provenientes del inframundo atacaron la Tierra hace ya mucho tiempo y arrazaron por completo con la humanidad, dejando tan solo a unos cuantos sobrevivientes que no tuvieron más opción que salir al espacio en búsqueda de un posible refugio entre las estrellas. Uno de estos lugares es una estación espacial donde los humanos que allí residen viven en gravedad cero y deben racionar hasta el aire que respiran si desean subsistir.

Aquí nos encontramos con nuestro protagonista: Nini, un niño que creció en el espacio desde que sus padres dejaron el planeta como muchos otros. Ahora un estudiante de secundaria, Nini debe pasar un mes completo de sus vacaciones de verano con su abuela en el pequeño pueblo rural de Ashihara en las afueras de Japón. Este lugar es una de las últimas localidades que nunca fueron atacadas por Kegais y donde al parecer la vida continua como si nada hubiera pasado para los descendientes de aquellos que decidieron no abandonar sus hogares. Una de ellas es Konoha Oyama, una chica de la misma edad de Nini y también su prima. Ella es quien le da la bienvenida y también le dice que su abuela abandonó su casa hace un tiempo sin decir a donde iba o cuando volvería, por lo que vivirán juntos todo el mes de agosto.

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Tomando el rol de Nini eres libre de pasar los días de Agosto visitando algunos puntos de interés en Ashihara, tomando parte en actividades como ejercicio o clases de verano opcionales y conociendo a su pequeño pero pintoresco grupo de pobladores. De hecho, hay tan pocas personas viviendo en Ashihara que no bromeo al decir que puedes conocerlas a todas en menos de un solo día. Hasta aquí todo suena muy similar al inicio de anime cómico o romántico; pero esto cambia cuando Beni, una de las chicas de tu escuela, anuncia desesperádamente en clase que los Kegai han llegado y que todos deben prepararse para el inminente ataque. La mayoría de los chicos simplemente la ignora, pero Nini parece haber notado algo extraño en esta elocuente chica: Sus frondosas orejas y cola de zorro.

Al notar esto, Beni revela que no es una simple humana y sus curiosas características reflejan su origen divino. Además, menciona que posees un poder muy inusual llamado «Daemon Gaze» o «Mirada Demoniaca» que no solo te permite ver a través de los disfraces mágicos de seres como ella, sino que también te conecta inevitablemente con los Kegai. Beni, y la recién llegada estudiante de intercambio Ichika, te piden que les prestes tu ayuda en la gran batalla por venir, pues tu habilidad te hace vital para salvar lo que queda de la Tierra. Para mala suerte de este trio, su poder combinado no es suficiente para vencer al primer Kegai en romper la barrera que protege Ashihara y tras su derrota el mundo es destruido por completo.

loop8: summer of gods

Para sorpresa del confundido Nini, este no es el final. Aunque no lo sabía, él es capaz de revertir el tiempo cada vez que es vencido para volver hasta el día de su llegada, prepararse mejor y volver a intentar vencer al enemigo. Es así como inicia la trama de Loop8: Summer of Gods y culmina el primero de los muchos «Loops» que conforman la campaña completa. Un loop es representado por una serie de días desde el inicio de agosto hasta el siempre anunciado «Fin del mundo» y es una secuencia de tiempo que debes repetir cada vez que caigas en batalla o tú mismo decidas provocar un reinicio. A decir verdad, la premisa me pareció muy interesante y el concepto de intentar salvar el mundo corrigiendo tus errores tras revertir el tiempo siempre me ha parecido un concepto atractivo. Lamentablemente, esta gran idea se ve perjudicada por varios problemas iniciando desde el mismo lado narrativo.

Uno de los aspectos más importantes de Loop8 se encuentra en los lazos sociales que Nini forja con los demás residentes del pueblo ya que su intensidad los hace más viables en combate. En consecuencia, más de la mitad del juego se enfoca en conversar con quienes encuentres en distintas partes de Ashihara para conocerlos más y, según que opción elijas al responder, afectar alguno de los tres atributos de una relación: Amistad, Afecto y Odio que a su vez afectan la potencia de sus técnicas. Ya que el simple hecho de dialogar con tus amigos es un punto vital para hacerte más fuerte, uno pensaría que también sería una gran opción para reforzar la trama y los eventos que giran en torno al cast, pero esto no siempre es el caso.

Si bien en contadas ocasiones una interacción puede desatar un pequeño evento cinemático o exposición de información relevante, estos momentos son la excepción a la regla. La gran mayoría de veces que hables con alguien, la otra persona lanzará un comentario al azar que tu puedes responder usando una de las «Sugerencias» disponibles como decirles que quieres saber más de ellos, alagarlos o incluso invitarlos a que te acompañen en tu party (de máximo 3 integrantes) Si nos basamos en ejemplos como Persona o varias novelas visuales, imaginariamos que cada elección trae consigo un diálogo único y consecuencias distintas; pero lamentablemente, aquí lo único que consigues es una reacción positiva o negativa acompañada de frases genéricas como «Sí» o «Muchas gracias» y un aumento numérico de alguno de los 3 mencionados atributos.

Es cierto que las relaciones que formes con los demás habitantes del pueblo eventualmente dictan el rumbo y final de la trama, así como la posible aparición de cinemáticas con tus amigos más cercanos, pero no notarás las consecuencias de tus elecciones hasta haber superado al menos unos 3 o 4 loops y estas se basan más que nada en los valores medibles de Amistad, Afecto y Odio. Desde este lado, Loop8: Summer of Gods es un juego donde más valen los números que el progreso narrativo volviéndolo lento y cansado debido a la gran cantidad de interacciones genéricas y sin relevancia. Esto es una pena ya que el cast es muy carismático, simpático y agradable, invitándote a hablar con ellos o por lo menos con tus favoritos tanto como sea posible. Hubiera sido muy divertido tener escenas de interacción más elaboradas desde el inicio en lugar de pasar tanto tiempo simplemente aumentando tus stats. Sí, el mundo es interesante y las sorpresas que te esperan en los múltiples epílogos son buenas; pero la verdad no creo que compensen este tedioso enfoque que termina por afectar tanto a la narrativa, como al gameplay. Y ya que llegamos a este punto, es hora de explicar exactamente como es que se juega Loop8: Summer of Gods.

loop8: summer of gods

Controlando a Nini eres libre de moverte por varias zonas del pueblo de Ashihara, ya sea caminando entre ellas o utilizando el práctico mapa con la opción de viaje rápido (similar a la vista en la saga Persona) que incluye información de a quien podemos encontrar en cada sitio, pues los personajes se mudan constántemente al azar. No obstante, a penas empiezas a caminar puedes notar que en la esquina superior izquierda de la pantalla hay un gran indicador de fecha y hora, con un reloj que va moviéndose rápidamente donde un segundo de tiempo real equivale a un minuto en el juego. Este cronómetro progresa casi sin parar y cuando marca el final del día te teletransporta automáticamente a tu casa para dormir y empezar una nueva jornada a la mañana siguiente. Adicionalmente, cuando abres el menú de opciones puedes ver un claro mensaje que dice cuantos días faltan para el «Fin del Mundo» y el inicio obligatorio de un nuevo Loop.

Saber como invertir tu tiempo es importante pues no solo lo gastas caminando, sino también en actividades como ir a la escuela para tus clases de verano, leer para aumentar tu inteligencia o hacer ejercicios para mejorar tu fuerza y agilidad. Cada actividad cuenta con un «costo» en minutos que debes considerar antes de aceptar realizarla. Además de este contador, Nini posee una barra de Energía y otra de Stamina. En las etapas de exploración, la stamina es la más crucial ya que si llega a caer a cero, estás obligado a regresar a casa y dar por terminado el día sin importar que hora sea. Por suerte, para evitar esto puedes visitar el restaurante o café de la Calle Principal y regenerar ambas barras por completo.

La energía y stamina también sirven como una suerte de «pago» al momento de hablar con los otros residentes de Ashihara. Como dije hace unos párrafos, al hablar con alguno de tus profesores, compañeros de escuela o conocidos, Nini puede responder con una de varias «Sugerencias». Cada una de ellas tiene un precio en energía y stamina para poder utilizarla, así como un porcentaje de exito representado por una pequeña frase como «Estoy seguro de que funcionará» o «No hay esperanza alguna» mencionada por el pequeño retrato de Nini en la parte inferior. Ya sea que tengas exito o fracases con tu opción de diálogo, la relación con el personaje con quien hablas se ve afectada aumentando o reduciendo los valores de Amistad, Afecto y Odio. Dependiendo del progreso, tu relación con aquella persona recibe un rango indicando que son «Desconocidos», «Amigos», «Almas Gemelas» y más. Mientras más desarrolles un lazo, más opciones de diálogo aparecen en tu siguiente interacción y eventualmente podrás activar eventos como llevarlos a comer, ir a estudiar juntos o salir de forma más privada. Está de más decirlo, pero mientras más energía y stamina te cueste elegir una frase, mejores recompensas puedes tener si la suerte te sonrie.

Debo decir que si bien el sistema en general no es malo, no me agrada para nada depender tanto del azar para conocer el exito o fracaso de mis Sugerencias. Es cierto que puedes usar el «Ojo Demoniaco» de Nini para darte una idea del humor de tus amigos y tratar de predecir con más exactitud, pero difícilmente será algo seguro. Tomando en cuenta que tienes Energía y Stamina limitada para poder hablar con tus amigos y que mientras más insistas en perseguirlos menores serán tus posibilidades de exito, lo mejor al final es usar muchas veces las Sugerencias más seguras aun si las recompensas no son tan buenas. Este detalle hace que algo que ya es repetitivo por naturaleza se haga aun más tedioso, en especial cuando casi todas las interacciones no generan elaboradas conversaciones, sino genéricas reacciones como un simple «Gracias» o un «Ahora no» sin mayor desarrollo ni contexto más que un simple aumento de atributos. Una vez más, se nota que este título está fuertemente centrado en los números.

Sí, es cierto que en lugar de conversar puedes dedicarte a entrenar y estudiar para mejorar otros stats; pero recuerda que alterar tus lazos aumentando la Amistad, Afecto u Odio es vital para la batalla pues aumenta los atributos de cada uno de tus compañeros y puede incluso desbloquear habilidades nuevas en ellos.

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Y sí, aunque no peleas muy seguido, Loop8: Summer of Gods cuenta con un sistema de batalla por turnos que también presenta su propio set de inusuales ideas. Para empezar, al final de cada día, tras irte a dormir, puedes ver una cinemática que indica brevemente que están haciendo los Kegai y si alguno ha invadido el pueblo. Tras dos o tres días de paz, eventualmente uno de ellos llega a cruzar la barrera entre su mundo y el tuyo y empieza a deambular por lugares conocidos. Los Kegai no atacan de forma directa, sino que poseen a gente inocente para llevarla hacia su propia dimensión conocida como Yomotsu Hirasaka, dejando un pequeño portal detrás de ellos. Estas víctimas siempre serán uno de los miembros del cast, por lo que dicho amigo no estará disponible para luchar a tu lado en ese escenario.

Al ver estas secuencias, sabes que ha llegado el momento de pelear y también el punto en el que todo tu esfuerzo por mejorar tus relaciones dará frutos o terminará en fracaso. Debes formar un equipo de tres personas con tus dos amigos más fieles (o poderosos) invitándolos a acompañarte y encontrar el portal al inframundo basándote en lo que has visto al final de cada fecha. Esta dimensión es idéntica a Ashihara, pero aquí no puedes usar el mapa ni viaje rápido y no hay gente con quien hablar, solo ves pequeñas figuras encapuchadas con quien puedes iniciar duelos regulares antes de encontrar al jefe de turno. Dichos duelos se desarrollan con un sistema clásico por turnos, pero donde solamente controlas a Nini. Aquí tu Energía y Stamina cuentan con una función más tradicional, donde la primera sirve como Maná o MP para tus técnicas especiales y la segunda representa tus puntos de vida o HP; pero además cada movimiento que hagas puede ser afectado por uno de tres atributos, nuevamente: Amistad, Afecto u Odio.

La efectividad de cada jugada dependerá de tu relación con el objetivo de la técnica que uses, ya sea un aliado para una movida de apoyo o un enemigo para un ataque. Además, ya que no controlas a nadie más que al mismo Nini, tus amigos hacen lo que les parezca más conveniente, cosa que no siempre resulta en acciones muy inteligentes. Para compensar esto, tú puedes utilizar tu Ojo Demoniaco y ver sobre sus cabezas el nombre del movimiento que está por activar, para así adaptarte a ellos. El gran problema es que el nombre no es un dato exactamente útil cuando tienes ejemplos como «Aquí voy» o «¡Síganme!» pues a menos que tengas una gran memoria o andes apuntando cada uno de ellos en algún lado, lo más probable es que no sepas que van a hacer exactamente y lo mejor que te queda es inferir si se trata de una jugada de apoyo o ataque viendo el objetivo al que apuntan.

Sin embargo, aun con esta información, es muy confuso y molesto seguir el ritmo del combate y muchas veces todo termina dependiendo de que tan bien «leveleado» estés antes de lanzarte a la acción. En ese sentido, lo más probable es que los enemigos regulares no sean ningún problema para tu grupo; pero los jefes pueden ser una historia muy distinta. Como mencioné, los Kegai poseen a seres humanos para utilizar sus cuerpos y emociones, por lo que no solo estás peleando contra un demonio, sino también contra alguno de tus amigos. Dependiendo que tan fuerte sea tu relación con él o ella, podrás hacerle más o menos daño usando ataques de Amistad y Afecto; pero también tienes la opción de usar Odio para generar más daño de lo normal. El problema con esto es que el odio también aumenta el poder del Kegai dándoles una ventaja que en muchas ocasiones puede ser letal para ti.

En mi opinión, creo que las peleas de Loop8: Summer of Gods pudieron ser más divertidas y llevaderas con tan solo dar más información y control al jugador. Eso sí, su presentación visual es destacable pues cuenta con llamativas animaciones de combate y un original diseño de los jefes, así como una muy agradable banda sonora; pero la extraña forma de describir las habilidades, el limitado rol que tienes sobre tu equipo y el hecho de que simplemente no hablar con la persona correcta en escenas anteriores puede llevarte a la derrota, hacen de este apartado el más confuso, aunque quizás un poco menos tedioso que la exploración.

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Como ya has de suponer, una derrota en pelea significa el final de un «Loop» y el reinicio de la historia desde el primer día del mes de agosto. Lo que quizás no esperas es saber que esto también significa que todas tus relaciones con tus amigos y conocidos vuelven a su punto inicial como si nunca les hubieras hablado. Afortunadamente, no todo está perdido ya que los puntos de (una vez más) Amistad, Afecto y Odio que antes tenías pueden ser recuperados en tan solo una fracción de tiempo y en unas cuantas horas quienes antes eran tus mejores amigos, volverán a serlo como si nada hubiera pasado y con varios días de sobra antes de la siguiente batalla por el destino del mundo.

Otro elemento que se mantiene contigo a través de cada Loop son las llamadas «Bendiciones». Éstas son aumentos en los atributos pasivos de Nini entregados por Musasa, una ardilla voladora celestial que aparece cuando interactuas con objetos en el escenario como pequeños santuarios o altares regados por la ciudad. Este tipo de bendiciones es fácil de encontrar e incluso puedes interactuar múltiples veces con el mismo objeto para recibir una nueva; no obstante, también existen bendiciones para tus aliados que aparecen en conversaciones disparadas al azar al hablar con ellos. Las bendiciones no son muchas por cada personaje, pero considerando que nunca sabes cuando vas a recibir una, es una pequeña motivación para conversar incluso con aquellos que no te caen del todo bien. Aunque hablando de «no caer bien» hay que decir que Musasa rápidamente se volvió uno de los personajes más molestos al repetir el mismo diálogo en todas sus múltiples apariciones.

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Para mala suerte, algo que definitivamente debes repetir en cada Loop son las interacciones relacionadas a la historia y los diálogos clave, así como las principales cinemáticas que ocurren en determinados días. Esto significa que al iniciar un nuevo Loop tienes que leer muchísimo texto que ya habías leido y volver a ver cinemáticas que ya habías experimentado. Lo peor de esto es que, aunque puedes avanzar los diálogos rápidamente presionando un botón, no existe la opción de «Saltar» (Skip) en las cinemáticas. Puede sonar a una queja mínima, y lo sería en un rpg regular, pero cuando tu campaña consiste de muchos loops con casi el mismo contenido narrativo en cada uno de ellos, un botón de Skip es un detalle muy importante como para ignorarlo. Eso sí, los personajes se moverán de lugar y aparecerán en situaciones distintas en cada loop; por lo que al menos las interacciones opcionales varian bastante y siempre tienes algo nuevo que leer o encontrar si decides buscarlo.

En resumen, si bien la idea de los «Loops» sigue siendo el centro y corazón de la aventura en Loop8: Summer of Gods, también siento que se podría haber hecho algo más con la trama. La idea de hacerte más fuerte más rápidamente en cada nuevo intento y así aumentar las posibilidades de llegar más lejos y enfrentar a un nuevo jefe suena bien; pero cuando esto te obliga a revivir prácticamente todo el contenido narrativo no hay mucha diferencia con un simple «Game Over». Es cierto que tus relaciones y elecciones pueden llevarte a uno y otro final, pero me hubiera gustado que la acción de viajar al pasado para cambiar el futuro según tus acciones tuviera consecuencias más palpables o inmediatas en tu gameplay.

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Desde un punto de vista visual, Loop8: Summer of Gods está en una situación un tanto curiosa. Por un lado tenemos diseños muy atractivos y vibrantes para los personajes llenos de color que reflejan las divertidas personalidades de los jovenes protagonistas, incluso si varios de ellos tienen el mismo uniforme escolar logran destacar por elementos como accesorios, peinados o incluso la actitud de sus expresiones. A esto le podemos sumar unas animaciones muy llamativas en combate con muy buen trabajo de cámara, dramáticos acercamientos y líneas de movimiento que los hacen ver como secuencias de algún anime. Finalmente tenemos unos hermosos escenarios de suaves colores que refuerza aquella estética anime, pero inspirándose más en películas modernas como las de Makoto Shinkai que en series de acción.

Con todo esto dicho, existe otro punto en la dirección artística que la hace ver como algo de menor calidad que la que en verdad tiene: La fluidez de la animación. Una de las primeras cosas que notas cuando empiezas a jugar es que las animaciones parecen tener una muy baja cantidad de frames por segundo, casi como si tuvieran algún tipo de lag. Algunos podrían tomarlo como problemas técnicos, pero no es el caso. Esto es el resultado de una decisión intencional para que lo que ves en pantalla parezca un cartoon corriendo a 24 fps en lugar de un videojuego corriendo a 30 o 60fps. Personalmente no soy fan del resultado, pero tampoco es algo que considere muy perjudicial.

Por otro lado, el apartado de audio de esta entrega me parece muy bueno. Empezando por una gran banda sonora que va desde la melancólica canción de introducción hasta las tensas pero veloces melodías de combate que no llegan a ser agresivas, pero tampoco pierden su ritmo fuerte al agregar unos toques alegres que van muy bien con la estética de la obra. En segundo lugar, la actuación de voz es destacable, sin llegar a ser excelente, por lo que me entristece un poco saber que un gran número de los diálogos de la campaña se presentan únicamente a través de texto; pero aquellos que si cuentan con líneas de voz grabadas suelen reforzar aun más la idea de estar jugando una película de anime.

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En conclusión, Loop8: Summer of Gods es un conjunto de grandes conceptos, que en papel suenan como grandiosas bases para un rpg; pero cuya ejecución sufre por un amplio número de extrañas decisiones de diseño que terminan por afectar a un gran cast de personajes, una intrigante historia y un muy destacable apartado visual; para que en lugar de ser el complemento de una gran aventura, se vuelvan los factores más resaltantes de un paquete que al final de cuentas resulta ser poco meramente regular.

La idea de un loop temporal no es algo ajeno a la ficción y a los trabajos de cultura popular ya sea en películas, series o animación; por lo que es natural esperar que también funcione en un videojuego del género de rol, en especial si consideramos que ya existen precedentes y referencias para apartados como el de las mecánicas de relaciones sociales y el tradicional combate por turnos. El gran problema aquí es como integrar todas estas piezas del rompecabezas en una imagen que sea coherente, pero sobretodo, divertida. Para mala suerte de todos los que esperabamos grandes cosas de Loop8 es justamente allí donde el experimento tambalea dando un resultado con muchos puntos flacos.

La constante amenaza de un reloj que marca la llegada del fin del mundo, y la posibilidad de retroceder en el tiempo para corregir errores y cambiar el destino es terreno fértil para grandes ideas, en especial en una época donde los «roguelikes» son cada vez más comunes. Sin embargo, cuando aquella premisa se reduce a repetir los mismos eventos sin mayor cambio, el potencial narrativo queda muy poco aprovechado. Por otro lado, incluso un enfoque simple como aquel podría funcionar si la jugabilidad fuera lo bastante atrapante, pero la monotonía de conversaciones genéricas diseñadas más para aumentar atributos numéricos que para desarrollar al cast y un sistema de batalla prometedor pero confuso para explicar sus propias mecánicas con limitados tutoriales, hacen que el apartado jugable sea igualmente defectuoso. Ciertamente veo muchísimo potencial aquí y estoy seguro que una secuela corregirá varios de estos errores para crear algo memorable; pero este primer lanzamiento está lejos de serlo

En resumen, estoy seguro que algunos pocos podrán ver más allá de estas falencias y descubrir aquellas partes buenas que logran destacar en Loop8: Summer of Gods, como su gran historia, llamativo mundo, carismáticos personajes y multitud de finales que trae consigo abundante rejugabilidad. Pero es mucho más probable que la gran mayoría llegue a aburrirse antes de llegar a ese punto dando por terminada su experiencia tras solo unos pocos y muy similares «Loops» iniciales.

loop8: summer of gods
gamecored score 7.5

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Loop8: Summer of Gods brindada por XSEED Games para PlayStation 4. El juego estará disponible en PC, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch este 6 de junio del 2023.

PUNTOS BUENOS

El cast de aliados es variado y carismático, invitándote a interactuar con ellos. El mundo y trama son muy interesantes aunque de torpe desarrollo. El acabado visual es muy vistoso. Múltiples finales.

PUNTOS MALOS

El factor azar actua sobre casi todo sector del gameplay. Repetir las interacciones tras cada loop se torna muy repetitivo. El sistema de Sugerencias pierde su encanto rápidamente por sus genéricas reacciones. El combate es simple, pero se hace confuso por como presenta su información.

CONCLUSIÓN

Loop8: Summer of Gods trae consigo ideas muy creativas e interesantes que en teoría deberían dar como resultado un juego atrapante y lleno de intriga. Desafortunadamentes, es en la ejecución de estos conceptos que varios problemas con muchas decisiones de diseño repercuten muy negativamente en su factor diversión. Buenos elementos como un muy carismático cast de personajes, su llamativo mundo y trama o su atractivo apartado de arte no pueden evitar que el lado jugable, lleno de extrañas y repetitivas mecánicas, convierta a esta prometedora experiencia en algo inestable, monótono y muy confuso.