Ubisoft ha enfrentado serios problemas financieros, con títulos como Skull & Bones fracasando rotundamente, XDefiant siendo cancelado, y Star Wars Outlaws obteniendo resultados mediocres tanto en críticas como en ventas. En medio de esta situación, los dueños de la compañía, la familia Guillemot, han estado buscando formas de salvar la empresa, considerando, entre otras cosas, una posible adquisición por parte del conglomerado chino Tencent.
El año pasado se informó que Tencent estaba en negociaciones con la familia Guillemot para adquirir las acciones restantes de Ubisoft y convertirla en una empresa privada. Sin embargo, un informe reciente revela que esas conversaciones están suspendidas, ya que la familia Guillemot se resiste a entregar el control completo de la compañía.
Además, Insider Gaming sugiere que Assassin’s Creed Shadows podría ser usado como una herramienta de negociación entre las dos partes, siendo el éxito o fracaso del juego clave para determinar cómo avanzarán las negociaciones. Si Assassin’s Creed Shadows tiene un buen desempeño, la familia Guillemot podría tener más poder en las negociaciones, respaldados por el éxito financiero del título.

Por otro lado, si el juego fracasa, es probable que el valor de las acciones de Ubisoft disminuya, lo que permitiría a Tencent obtener un mayor control de la compañía a un precio más bajo. Este escenario podría explicar el reciente retraso del juego a mediados de marzo, buscando evitar la competencia con otros lanzamientos importantes y dar al juego una mejor oportunidad de éxito. Según las fuentes de Insider Gaming, Assassin’s Creed Shadows parece estar en camino de tener un buen rendimiento comercial, lo que podría influir en el futuro de las negociaciones con Tencent.





