Un nuevo rumor sugiere que la próxima generación de consolas de Sony no alcanzará precios extremos, a pesar de los elevados costos de producción. Según el canal Moore’s Law is Dead, la compañía habría logrado mantener bajo control el costo de fabricación (BOM) de la PS6, a diferencia de otros proyectos como el de Microsoft.
El análisis compara varios dispositivos: una consola portátil PS6, una versión doméstica principal basada en el chip Orion y una hipotética PS6S más económica. La PS6 portátil tendría un costo de fabricación cercano a los $493, debido a componentes como pantalla y batería, mientras que la consola principal alcanzaría aproximadamente $743 por su hardware más avanzado.
También se plantea una versión más accesible, la PS6S, con un costo estimado de $404, pensada como alternativa económica dentro del ecosistema. Como referencia, el modelo slim de PlayStation 5 cuesta alrededor de $507 fabricar, lo que muestra que los costos de la nueva generación no son desproporcionados en comparación.
En cuanto a precios de venta, se estima que la PS6 portátil podría lanzarse por $499, la consola principal por $749, y la PS6S por unos $399. Sin embargo, factores externos como los aranceles podrían elevar estos precios, incluso llevando el modelo principal hasta cerca de $949 en escenarios menos favorables.
Aun así, el analista Tom —quien asegura tener experiencia profesional en estimaciones de costos— insiste en que es muy poco probable que la PS6 alcance los $1,000, desmintiendo temores extendidos entre los consumidores. Según sus cálculos, el precio realista se mantendría dentro de un rango más competitivo.
En definitiva, pese al aumento en costos de memoria y tensiones geopolíticas, la PS6 probablemente costará entre $600 y $800, una cifra más alineada con generaciones anteriores. Esto contradice a algunos analistas que anticipaban un aumento mucho mayor tras las recientes subidas de precio de la PS5.





