Aunque en informes anteriores se mencionaba que la supuesta PlayStation 6 portátil podría correr juegos de PS5, aunque a resoluciones más bajas, un nuevo rumor sugiere que su compatibilidad podría ser aún más amplia. En una publicación en los foros de NeoGAF, Kepler —quien en septiembre filtró correctamente que la PS5 Pro usaría características de RDNA 4— aseguró que esta portátil sería compatible con PS5 a nivel de binarios de shaders.
Esto implicaría que los desarrolladores apenas tendrían que hacer ajustes para que sus juegos funcionen en el nuevo dispositivo, ya que correrían de forma nativa sin necesidad de recompilar los shaders. No obstante, Kepler advierte que, de no optimizarse, el desempeño podría no ser el ideal, por lo que sería necesario realizar mejoras para garantizar una experiencia fluida en la PS6 portátil.
Esta información se alinea con reportes previos que indicaban que la consola portátil integraría un SoC fabricado en un proceso de 3 nm, capaz de consumir hasta 15 vatios. Si bien no ofrecería un rendimiento extremo, las mejoras en la fabricación de chips permitirían que sea un procesador bastante competente. Según Kepler, su potencia estaría situada entre la de una PS5 y una Xbox Series S.
También se aclara que el chip de la PS6 portátil sería distinto al de la consola principal, ya que habría sido diseñado específicamente para operar con bajos niveles de voltaje.
Aunque Sony no ha confirmado oficialmente el desarrollo de una nueva generación de consolas, una declaración hecha en 2022 sugiere que la próxima PlayStation podría llegar después de 2027. Esta declaración, emitida durante el proceso de adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft, reflejaba además las preocupaciones de Sony sobre la posible pérdida de juegos como Call of Duty en sus plataformas.

En cuanto a su historial, Sony mantuvo ciclos de vida de aproximadamente 5 años para sus consolas desde la PlayStation original hasta la PS3. La PS4, sin embargo, rompió esa tendencia, ya que se lanzó en 2013 tras 8 años de la generación anterior, ritmo que se mantuvo con la llegada de la PS5.
Si se confirma que Sony trabaja en una portátil que acompañe a la PS6, significaría su regreso al mercado de consolas portátiles tras más de una década, luego del fracaso comercial de la PS Vita. Esta vez, Sony buscaría replicar el éxito de la PSP, enfrentándose a una competencia más dura representada por dispositivos como el Steam Deck, el Asus ROG Ally, la futura Nintendo Switch 2 y el proyecto portátil en el que Microsoft estaría trabajando.





